SEÑOR:--

En el expediente formado sobre la meditada formacion de poblaciones

en esta frontera, y adelantamiento de fuertes que convenga con este

motivo, he resuelto por decreto de 20 del corriente lo siguiente:--

Reflexionando maduramente cuanto me expresan los diputados

hacendados de esta banda del Rio de la Plata, con lo informado por

el Ilustre Cabildo de esta capital, á quien tuve por conveniente

oir en la materia, ademas de varias noticias adquiridas de algunos

cortos expedientes que existian en mi secretaria, y he traido á la

vista, resultando de todos las continuas instancias de los vecinos,

Cabildos, Gefes militares y practicos de la frontera, para sugetar

las repetidas hostilidades de los indios bárbaros de ellas, a

quienes no ha bastado á contener el buen trato, agasajo, ni las

fuerzas puestas en los parages que por entonces se tuvieron por mas

convenientes, en cuyo particular trabajaron con tanto esmero mis

antecesores: conviniendo tambien todos unánimente en el beneficio

que resultaria de formarse poblaciones, que al mismo tiempo de

sujetar con mas seguridad á estos indios, proporcionaban riquezas

incalculables al Estado y real hacienda, lográndose principalmente

por este medio la conversion de muchos indios; teniéndolas

aprobadas S. M. en 10 de Julio de 1753, 9 de Febrero de 1774, 17 de

Marzo de 1777 y 28 do Febrero de 1778, franqueando con generosa y

liberal mano sus caudales para tan importante y util

establecimiento, sin que haya permitido su egecucion sólida y

permanente la escasez de fondos, y otras infinitas atenciones del

real servicio, de que, algo desembarazado en el dia el ramo de

guerra, proporciona se verifiquen tan ventajosas ideas, como con

juicio, prudencia é ilustracion propone el Cabíldo y su Síndico:

deseando que la religion, el estado, esta provincia y el comercio

no carescan de los saludables y benéficos efectos, indicados

generalmente por todos los prácticos é inteligentes; uniendo al

mismo tiempo la seguridad en lo sucesivo, y el acierto en la

eleccion de parages mas proporcionados á todos los respectos que

demanda un establecimiento de esta consideracion, en que se deben

combinar muchas atenciones, que, aunque diversas, conspiran á un

fin: procédase á hacer un prolijo reconocimiento de toda la

frontera y sitios mas adecuados, á fundar las poblaciones segun lo

mandado por S. M., á cuyo fin comisiono, con todas las facultades

respectivas, al Capitan de Navio de la Real Armada, D. Felix de

Azara, en calidad de Comandante General de esta expedicion, á que

deberán acompañarle el Comandante de Frontera D. Nicolas de la

Quintana, el Maestre de Campo D. Manuel Pinaso, el Teniente de

Dragones D. Carlos Perez, cien hombres del cuerpo de blandengues,

con ocho oficiales, veinte pardos milicianos, y los baqueanos

intérpretes y peones precisos. Y nombro por ingeniero geógrafo á D.

Pedro Cerviño, y por piloto al primero de la Real Armada, D. Juan

Insiarte, á cuyos dos facultativos se asignarán á su tiempo las

competentes ayudas de costas: quienes formarán un diario exacto

desde su salida hasta su regreso, levantando los planos necesarios

de aquellos terrenos donde crean conveniente colocar las

poblaciones, con proporcion á pastos, aguadas, leña, avenidas de

los indios, situacion material para su ventilacion, dominacion de

la campaña y demás atenciones con que se debe proceder: como de

aquellos fuertes que paresca con este motivo deber adelantar para

seguridad general y comunicacion que deben tener unos con otros:

disponiendo, si no hubiese otro inconveniente, que las poblaciones

estén en medio, de fuerte á fuerte, para poder reconocer el campo

con mas prontitud y menos trabajo. A cuyo efecto tomarán todas las

luces necesarias del Comandante de Frontera, Maestre de Campo, y

Sargentos Mayores antiguos y de juicio; pudiendo tener presente el

expediente obrado en el año de 78 y 79 con este objeto: formando al

mismo tiempo un cálculo de lo que podrá costar cada obra de por sí,

con distincion y separacion, pudiéndose hacer las murallas de

adobes ó de palisada si el terreno lo facilitase; y teniéndose

presente cuanta economia se pueda, atendido el costo que se vá á

emprender y demas precisas urgencias del ramo; considerando que las

poblaciones no deben ser dilatadas: á cuyo efecto las cuadras

tendrán solo cien varas; informando si de lo que se adelanten estas

y los fuertes, podrá resultar acaso el que los indios se recelen de

irlos á estrechar. A cuyo efecto se librarán por mi Secretaría las

correspondientes órdenes, avisándose igualmente al Cabildo esta

resolucion: todo lo que se hará con la mayor brevedad,

aprovechando la presente estacion, pero sin precipitar los

reconocimientos; y sin perjuicio de esto, para instruir el

expediente con todos los demas conocimientos. Fórmese por las cajas

reales un estado exacto del ramo de guerra, con distincion de lo

producido en esta capital y su jurisdiccion, del que se recoge en

Montevideo; el que verificado, pase al Tribunal de Cuentas y Sr.

Fiscal, para que expongan lo que tengan por conveniente,

reservándome ir dando providencias oportunas en todos los puntos

incidentes y progresivos, basta dar cuenta á S. M. en el estado que

lo requiera.

En su consecuencia me pasará V. S. relacion con presencia de las

adjuntas, formadas por el Comandante de Frontera y Maestro de Campo

citados, de los bagages, comestibles, municiones y demas que se

considere preciso para la presente expedicion de reconocimiento, á

que por ahora se dirige V. S. con la comitiva y tropa que se

expresa, y referirá V. S. en ella el número de baqueanos,

intérpretes y peones, á fin de que, con el consiguiente

presupuesto, pueda proceder á su apronto y sucesiva salida, que

verificará V. S. sin retardo. En la inteligencia de que doy aviso

de sus respectivos nombramientos á los indios que quedan

mencionados, y espero del celo y dedicacion de V. S. á los

interesantes fines del servicio, los esmeros que me he prometido en

el desempeño de esta importante comision que he puesto á su cargo.

Dios guarde á V. S. muchos años. Buenos Aires, 29 de Febrero de

1796.

Diario de un reconocimiento de la guardia y fortines · 第 8 / 51 题