La lengua valenciana tiene fonéticamente siete vocales, pero en lo
escrito sólo dispone de cinco signos, que son: _a, e, i, o, u_; las
otras dos vocales, la _è_ y la _ò_ abiertas, las distinguimos de las
cerradas por medio del acento grave; en cuanto á la _y_ griega no la
incluimos en las vocales porque en realidad es consonante aunque
en algún caso se emplea como vocal, según veremos al tratar de ella
más adelante.
Veamos las leyes que rigen á cada uno de estos signos en particular.
A
Poco ó nada hay que advertir acerca de esta letra; lo mismo en
principio que en medio ó fin de dicción suena siempre en valenciano
de manera tan clara y precisa, que no hay sino escribirla allá
donde suena para emplearla acertadamente; si los catalanes tienen
palabras terminadas en _a_ ó en _as_ empleadas por sus poetas
como consonantes de otras en _e_ ó en _es_, en valenciano no
ocurre esto, pues distinguimos perfectamente uno de otro sonido.
Es verdad que en algunas comarcas valencianas ocurre algo
parecido, dándose, por ejemplo, en Sueca y Alcoy á muchos finales
en _a_ un sonido intermedio entre _a y e_, y en otras, como Gandía
y Játiva, entre _a y o_; más exagerados aún, algunos pueblos de los
distritos de Onteniente y Albaida convierten francamente la _a_
final en _ò_ abierta en las palabras graves cuya penúltima sílaba
lleva por vocal esta última; pronunciando, por ejemplo, _ròsò, còsò,
còrdò, ròdò_, en vez de _ròsa, còsa, còrda y ròda_; pero esto son
excepciones cortas en número que no alteran en nada el carácter de
nuestra lengua; deben por lo tanto, aun los naturales de estas
comarcas, escribir los finales en a como el resto de los valencianos.
Respecto á la _a_ en principio de dicción, viciosamente pronunciada
en lugar de _e_, téngase muy presente lo que vamos á decir al tratar
de ésta.
E, È
La _e_ tiene entre nosotros dos sonidos; para diferenciarlos en el
lenguaje escrito, han adoptado los modernos el acento francés, de
modo que la _è_ abierta debe escribirse siempre con acento grave,
reservando el agudo para la _e_ cerrada ó castellana cuando carga
en ella el acento prosódico; cuando no ocurre esto, se escribe la _e_
cerrada sin acento alguno; v. gr.: _dèu_ (diez), _Deu_ (Dios), _mèl,
seré, mes_.
Nada hay que advertir respecto á esta última. puesto que su
pronunciación es clara y su empleo en la escritura no ofrece la
menor dificultad; en cuanto á la _è_ abierta sólo debemos indicar
que siempre carga en ella el acento prosódico (2), lo cual es una
ventaja inmensa para el lenguaje escrito; hasta tal punto se observa
esto, que aun los verbos y las palabras derivadas la convierten en
_e_ cerrada en las modificaciones en que su raíz pierde el acento de
la _è_; por ejemplo: de _sèndre_ se forma _sendré, sendria,
sendréu_; de _tèrra_, se deriva _terrero y terreta_; de _mèl_,
_melós_: de _pèl_, _pelet_.
Tiene además esta vocal, en nuestra lengua, otra particularidad que
suele también confundir á los escritores noveles, y es la tendencia
que la mayoría de los valencianos tenemos á convertir en _a_ la _e_
inicial, particularmente en las voces que empiezan en _es ó en_; es
tan común decir _anteniment, ansendre, andevinar, ansisam,
astora, ascoltar, harmosura_, etc., etc., que no falta quien se
confunde y lo escribe tal como suena; donde más hemos notado
que se comete tal error es en la primera persona del singular del
presente de indicativo del verbo _haver_, pues son muchos los que
escriben _yò ha_, que es como se pronuncia; es muy cierto que casi
todos decimos al hablar, _No l’ha vist_, pero debe escribirse _No
l’he vist_, como se debe escribir también _enteniment, ensendre,
endevinar, ensisam, estora, escoltar, hermosura_, etc.
I, Y
Ni la _i_ latina es nunca consonante, ni la _y_ griega es nunca vocal,
excepto cuando se usa como copulativa; fácil es, por lo tanto,
reglamentar su uso.
Se escribirá _i_ siempre que cargue en ella el acento prosódico,
aunque vaya unida á otras vocales; v. gr.: _raim, buit, viuda, veí,
creien, dia, Lluís, Sofia_.
En los diptongos en que va unida á una vocal fuerte, se escribe
también _i_ vocal (aunque en realidad es consonante) por haberlo
hecho siempre así nuestros clásicos y porque así lo escriben también
las demás lenguas neolatinas; v. gr.: _rabia, capia, preciós_; y no
sólo cuando forma sílaba directa, sino también en las inversas en
medio de dicción, como _pléit, paisá, aguaitar_; hay, sin embargo,
algunos que con mejor criterio escriben en este caso _pléyt, paysá y
aguaytar_.
En lo que no cabe la menor duda es en el empleo de la _y_
consonante en las sílabas _ya, ye, yo_ y en sus inversas en fin de
dicción; v. gr.: _gaya, joyeta, yò, may, rey, ¡oy!_
En los diptongos _iu, ui_, los valencianos ponemos siempre el
acento silábico en la _i_, excepto cuando va seguida de _x_ y en
algunas palabras de origen extranjero, como _yute, gayuba_; así, en
_viuda, ciutat_, marcamos la _i_ como vocal y la _u_ como
consonante, al revés de lo que hacen los castellanos; y creemos que
está la razón de nuestra parte, puesto que en sus originales latinos
_vidua y civitas_ resalta bien el acento de la _i_.
De aquí se deduce que estos dos diptongos deben escribirse
siempre en valenciano con _i_ latina; por ejemplo: _viure, níu, ríu,
cuít, truíta, buidar, cuidar, huit, hui_.
Y á propósito de esta última voz: son muchos los escritores
valencianos contemporáneos que escriben el adverbio _hui_ como
los catalanes, es decir, _vuy, avuy_, ó por lo menos _huy_; esto se
debe indudablemente á que conocen mejor el catalán escrito que el
hablado; los que hemos vivido algunos años en Cataluña, sabemos
que nuestros hermanos del Principado pronuncian el adverbio
_vuy_ con sonido algo parecido al castellano _hoy_, es decir,
marcando más la _u_ que la _y_ mientras que los valencianos lo
articulamos exactamente igual que los franceses su _au-jour-d'-hui_;
de aquí que catalanes y castellanos hagan bien en emplear la _y_
griega en este caso; pero los valencianos debemos usar la _i_ latina,
como los franceses, escribiendo _hui_.
Una excepción ortográfica al diptongo prosódico _ya_: los tiempos
del verbo haver á quienes se agregó en lo antiguo el adverbio _hi_
hoy en completo desuso entre nosotros, deben escribirse con _i_
latina por razón de origen y por ir ésta precedida de _h_, por
ejemplo: _hia, hian, hias, hiajen_.
O, Ò
Es aplicable en absoluto á esta letra cuanto hemos dicho antes
respecto á la _e_: la cerrada es igual á la castellana, y la abierta
lleva siempre el acento prosódico, convirtiéndose en cerrada al
perderlo: p. e., de _pòndre_ se deriva _pondrá, pondria, ponguera_;
de _mòro_, _moret_; de _sòl_, _solana_; tanto es así, que algunas
veces cambian mutuamente dos _os_ su sonido al cambiar el acento
de sílaba, como ocurre en _mòro_, y su aumentativo _moròt_.
Debe, por lo tanto, escribirse siempre, para marcar bien estas
diferencias, la _ò_ abierta con acento grave, reservando el agudo
para la cerrada cuando carga en ella el acento prosódico; cuando no
ocurre esto, se escribe la _o_ cerrada sin acento alguno, v. gr.:
_sòl_ (el astro del día), _sol_ (nota musical), _sòrt_ (suerte),
_sort_ (sordo), _oració, cansó, poma, corro_.
U
La _u_ en las sílabas _que, qui, gue, gui_, es siempre muda en
valenciano lo mismo que en castellano y en francés; para hacer que
suene, es necesario ponerle diéresis, como en _llengüeta, agüelo_:
acerca de las sílabas _qua, quo, qüe, qüi_, trataremos al hablar de
la _q_.
Una de las cosas más dignas de notarse en nuestra lengua, es la
facilidad que la _u_ tiene de transformarse en _v_; ocurre esto en
la mayoría de los verbos terminados en _ure_, cuya _u_ radical se
convierte en _v_ en muchas de sus formas, como en _bevem, bevia,
bevent, escrivim, escrivia, escrivint, movem, movia, movent_, de
_beure, escriure y moure_; y en los adjetivos terminados en _u_ que
sufren igual modificación en el femenino y en todos sus derivados;
ejemplos: _víu, viva, vivor, vivesa, blau, blava, blavet, nou, nòva,
novetat_.