En el qual se escriue como yendo Rreinoso en seguimiento de su
jornada se le amotino la mayor parte de la gente, de suerte que
uino a pelear con ella y los uencio.
Pasadas estas prouincias de gente y tierra tan desesperada por su
esterilidad, en las quales padecio mucho trauajo toda la gente por la
falta de la comida, llegaron a otras prouincias de gente que, aunque
heran tan baruaras como los de atras, tenian casas en que uiuian y
labrauan y cultiuauan la tierra de que se sustentauan, en donde
determinaron de descansar algunos dias para rrehazer sus personas y
jumentos de la hanbre y trauajos pasados.
E ya questauan algo rreformados acordo el capitan de alli ynuiar[571] a
descubrir por la derrota que lleuaban, soldados a la lijera. Por no
afligir toda la gente junta enviose vna esquadra con asta veinte
honbres, los quales despues de auer caminado por tierra llana algunos
dias, con arta falta de comida por no topar poblacones en los quales no
comian sino hera carne de uenado asada, sin otra ayuda de costa llegaron
a un caudaloso rrio, que como las gentes no estauan diestras en aquella
tierra, no tenian noticia de los rrios que de las sierras bajan por
aquellos llanos, no pudieron rreconozer que rrio fuese aquel, aunque
algunos obo que quisieron decir que hera el rrio Marañon; mas yo duda
pongo en ello, porque de otros que an ydo en demanda de algunas
prouincias hazia la parte del rrio Marañon y an caminado por tierras
altas, nunca an podido llegar a vello: pero de este rrio se puede
piadosamente crer ser el que oy comunmente llaman el Guauyare, que tiene
sus nacimientos cerca de la ciudad que llaman San Juan de los Llanos,
prouincia del Nueuo Rreino.
A la orilla o playa de este rrio hallaron vn yndio viejo, que estaua en
guarda de vna canoa muy grande y bien labrada, al qual, por señas, le
preguntaron por gente y poblazones, y el entendiendo lo que se le
preguntaua, señalo y dio a entender que en vna baja serrania que el rrio
abajo se hazia, auia gran numero de gente; y con esto, y sin cosa de
comer se uoluio la esquadra y los soldados por su camino, a donde estaua
su capitan con la demas gente y canpo, para moverse de alli en demanda
de aquella serrania; y auiendo ynuiado adelante a Diego de Losada,
maestre de su canpo, con asta treinta conpañeros e segun en su
descubrimiento lo usavan o avian vsado, mouiose cierta sedicion o
orgullo[572] entre algunos capitanes o personas principales del canpo,
que rreuestidos de una peruersa ynvidia, y deseando quitar los mandos al
Capitan y Maese de canpo, decian que aquella serrania heran anegadicos,
y que lleuallos alli hera lleuallos a la carneceria, y que de ser
gouernados por mocos de poca espirienzia abian de uenirsse a perderse;
todo lo qual nascia de enuidia, pareciendoles que si dauan en alguna
rrica prouincia, que les hera a hellos cosa afrentosa rreceuir mercedes
de aquellos caualleros manceuos.
Esta mormuracion no fue tan corruta[573] que uiniese a oidos de Pedro de
Rreynoso, mas de para promouer a los soldados a que uiniesen en lo que
hellos querian hazer. Los mullidores[574] de estas platicas heran el
capitan Alonso Aluarez Guerrero y el capitan Aduca y el capitan Pedro
Copete y el capitan Garcia de Montaluo y el capitan y el capitan y el
capitan, que entre diez honbres que alli yvan deuian ser los cinco
honbres capitanes, los quales la noche antes que Pedro de Rreinoso se
partio, convocaron y juntaron todos sus amigos con los mas que asi
pudieron atraher, sin hazer mal ninguno a su General ni a otra persona,
tomaron todos los cauallos que ouieron menester y fueronse a dar sobre
Diego de Losada que estaria tres leguas de alli, al qual hallando
descuidado de semejante suceso le quitaron los cauallos y armas, y los
que heran de su opinion, para luego que amaneciese hazer lo que les
pareciese.
Pedro de Rreinoso, sauido y uisto los echos por estos Capitanes y sus
secaces, junto los amigos que con el auian quedado para tomar acuerdo en
lo que deuian hazer, y a todos les parecio que vsando de presteza
saliesen luego en su seguimiento, y si no ouiesen los capitanes y sus
secaces desuaratado a Losada, juntarse ian[575] o harian lo que la
ocasion les mostrase, y si lo ouiesen desuaratado, tanuien harian lo que
conuiniese.
Partiose luego Rreynoso con hasta treze honbres de a cauallo y treinta y
cinco peones, y caminando a todo andar, llego al alojamiento donde los
capitanes estauan que auian desarmado a Diego de Losada, y hallolos
puestos en arma, porque segun paresze, tenia puestas centinelas en el
camino, que les dieron auisso de como en su seguimiento venia Rreinoso y
el rresto de la gente, los quales, aunque sintieron que heran sentidos
de sus contrarios y que estauan puestos en arma, arremitieron
temerariamente, por ser sus contrarios casi docientos honbres y ellos
asta cinquenta.
Al arremeter la gente de los capitanes amotinados, derrocaron vn soldado
llamado Labrador, que en las armas y el cauallo les parecio ser el
capitan Rreinoso, porque a esta ora au no hera uien de dia, y ansi
comenzaron a cantar uitoria los de Rreynoso, quen las uozes con que su
capitan los animaua, conocieron no auello perdido. Rresistian con tan
buenos animos y fuercas el ynpetu de sus contrarios que despues de auer
herido en ellos y peleado buen rrato, los constriñeron a huir, porque la
gente que entre hellos estaua del capitan Losada les ponia doblado miedo
y les hacia que considerasen no tener las espaldas seguras.
Auyentados y desvaratados la gente de este motin, luego alli fueron
presos los tres Capitanes o cauezas, que heran Guerrero y Copete y
Montaluo. A los dos, Copete y Guerrero, luego yncontinente les cortaron
las cauezas, y al Montaluo no, por yntercesion de Diego de Losada, y aun
segun la venibolencia del capitan Rreynoso, si los dos tan de rrepente
no fueran muertos tan uien fueran perdonados, como lo fueron todos los
demas soldados y capitanes, que no se hizo mas castigo ni daño hen ellos
de que en el conflito de la batalla rresciuieron, en el qual murieron
mas de treinta españoles.
Fauorescio en este suceso mucho la fortuna a Pedro de Rreinoso, porque
parece cosa ynfalible[576] que solos cinquenta honbres, y esos mal
aderecados, fuesen parte para desuaratar tan de rrepente y en tan breue
espacio a ducientos honbres que tanbien heran españoles como hellos y
estauan puestos en arma y aduertidos de la llegada de sus contrarios.
Podian estos amotinados capitanes y soldados, si les preguntaran como
abian sido rronpidos[577] y desuaratados de tan poca gente, rresponder
lo que Parturo rreza[578] de Persia respondio, siendo reprehendido de
los suyos, pero estando en su propio rreyno, convidaua con la paz a
Trajano, que le uenia a hazer guerra, diciendo a los que le notauan de
couarde y pusilanime: si fuese la guerra de Ejercito al Ejercito no
temerian los partos a los rromanos; mas peleamos con el Euperador
Trajano, al qual dieron los dioses tan gran fortuna que sobrepuja toda
nuestra potencia; y ciertamente dijo Parturo lo que por esperiencia en
nuestros tiempos emos uisto que haciamos[579] en la guerra la buena
fortuna y uentura del capitan que la mucha copia de gente, pues sin esta
se a uisto en las Indias otras muchas veces Capitanes amotinados y no
amotinados, desvaratar y arruinar con pocos conpañeros grandes conpañias
de gentes de sus propias naciones y por uentura mejor aderecados y
pertrechados de armas que hellos.
Mas como en estos casos la fortuna es tan mudable, pocas uezes tura en
conpañia de los que vna uez fauoreze, si no es para ponellos en cunbre
donde derriuandolos pueda dejallos tan frustados y deshechos de sus
rriquezas y potencias que antes quieran el vmilde ouedescer que el
souervio mandar; como lo hizo Diocleciano, enperador, que con poseer
aquella suprema dignidad, entendiendo el engaño que en hella auia, y el
fin que muchos de sus predescesores auian auido por mano de la fortuna,
rrenuncio y dejo el ynperio en manos del Cesar que auia nonbrado y tomo
vida priuada y sosegada, de la qual jamas se quiso desabrazar[580],
aunque muchas vezes fue rrogado que boluiese al ynperio. E dicho esto,
porque, aunque en este rrecuentro tuuo Rreynoso tanta ventura como se a
uisto, no quiso pasar con sus fauores la fortuna adelante, mas dejandolo
con la miel en la boca vino a derriuallo como luego se dirá.