CAPITULO PRIMERO

Como Antoño Sedeño paso a Maracapana, y con la gente que alli hallo

se metio en la tierra adentro; y como el llicenciado Frias, juez

proueido contra el en Santo Domingo, fue en su seguimiento, con

gente, y Sedeño los prendio y desuarato.

Pasada la calamidad que sobre los capitanes Vega y Bautista vino por

mano de Jeronimo Ortal y los suyos, segun atras queda escrito, cuya

caussa fue el descomedimiento y atreuimiento del capitan Bautista, todos

los soldados y capitanes que auian sido despojados y rrouados con este

titulo de uenganza, se rrecogieron y juntaron para que ya que no tenian

armas con que ofender ni defenderse, con el aparencia de ser muchos y

estar juntos, podrian sustentarse y auer o sacar de los yndios

mantenimientos asta que viniese su gouernador Antoño Sedeño, al qual,

cada dia, esperauan. En el qual tienpo, como atras queda dicho, paso

Jeronimo Ortal despoxado de los suyos, y poco despues llego Antoño

Sedeño a Maracapana con cantidad de soldados, cauallos, esclauos y otras

prouisiones y municiones necesarias a su jornada, y disimulando con buen

animo la ofensa quen los suyos a el se le auia echo, comenzo a hazer

algunas entradas la tierra adentro y a tomar por esclauos yndios, y

bender y usar de alguna manera de entretenimiento, ocupando el tienpo en

las prouincias y poblacones de Mauyare, cuyo señor y principal,

Alboligoto, en cuyas personas y haciendas los soldados vsauan de todos

los generos de propiedad que podian, rouando, forzando, cautiuando.

Con todo esto desimulaua y pasaua Antoño Sedeño, a fin de que los

soldados, o hartos destar alli o con temor de los yndios, condezendiesen

con su uoluntad, la qual hellos entendian bien que hera yrse con toda la

gente a la isla de la Trenidad á poblalla y pazificalla, por tenella el

por gouernacion; el qual proposito sienpre, desde que comenco a juntar

esta gente, auia tenido Antoño Sedeño, como en otra parte queda

rreferido.

Y uiendo que ningun ardid ni cautela ni buen comedimiento ni

yndicimiento bastaua a mouer a los soldados que dejasen aquella tierra y

se fuessen con el a la Trenidad, dispidiendo del toda esta su

esperanza[548], con la mejor horden que pudo se metio la tierra adentro,

obra de sesenta leguas, comenzando ya a proseguir su derrota en demanda

de los nacimientos de Meta, que hera la noticia que en Puerto Rrico le

auia dado la yndia esclaua y la que la gente de Hortal lleuaua.

En este tienpo llego a la ysla de Cubagua el llicenciado Frias con las

comisiones quel Audiencia le auia dado para entender en los negocios de

entre Geronimo Ortal y Antoño Sedeño, y hazer sobre hello lo que fuesse

justicia y le paresciese.

Tuuo noticia en esta isla de como Antoño Sedeño se auia entrado la

tierra adentro, y paresciendole que solo no hera parte para pasar seguro

por las poblacones que en el camino auia, junto ochenta honbres, y

pasando con ellos a la costa de Tierra Firme, nonvro por su capitan a un

cauallero llamado Don Diego de Sandoual, y comenzo a marchar por la

derrota que Antoño Sedeño auia lleuado; y llegando a la prouincia de

Cumanagoto, vn señor o casique de aquella tierra, queriendo sauer el

uiaje que el llicenciado Frias y los suyos lleuauan, le pregunto al

propio llicenciado que a donde yuan con aquella gente; el qual, dandole

a entender su jornada, rrespondio como yua a prender a Sedeño y trahello

en ciertas cadenas que le mostro. El baruaro replico diciendo: pues con

que as de prender a Sedeño? El Juez, mostrandole las armas que lleuaba,

que hera la uara de justicia, le dijo que con aquella vara. El

principal, casi como haciendo burla de lo quel llicenciado Frias le auia

dicho, y conociendo los brios y aun los pensamientos de Sedeño y su

gente, se rrio y le dijo: muy necio uas, mal conoces a Sedeño y sus

soldados, que tienen las lanzas muy largas y los coracones muy grandes;

entiendo que te an de descalabrar, porque son hombres muy valientes.

Riosse el llicenciado Frias de lo quel Principal le decia, no

considerando que la anvicion de mandar haze perder la lealtad, y

paresciendole que a la uara y voz del Rrey, y como hera rrazon, no abria

lanza enhiesta, y asi, con esta confianza y con mas descuido del que

hera rrazon, paso adelante en seguimiento y busca de Antoño Sedeño, al

qual hallo rrancheado y alojado en la otra uanda de un rrio crescido que

esta entre el Cejo y Canima.

Aquel dia no pudo el llicenciado Frias pasar adelante con su gente, por

selles estoruo e ynpedimento la creciente del rrio que por delante

tenia, y alojose en vna vega que el rrio en aquel lugar hazia. Sedeño, o

por conjeturas o por auiso de los yndios, supo el efeto de la ida de

aquella gente que en su seguimiento y alcanze yua, y aunque ynoraua

quien fuese el juez, y como el estaua muy bien quisto con los suyos, con

pocas persuaciones los conuencio que no ouedeciessen ningun juez que

sobre ellos uiniese, pues los auia de despojar de lo que tenian, y por

uentura hazelles otras molestias y malos tratamientos, y usando de

presteza en su determinacion, como honbres que sauian mejor aquella

tierra y los uados de aquel rrio que los que en su busca yuan, aquella

propia noche pasaron los mas de hellos casi a nado a la otra parte del

rrio donde estaua alojado y aun descuidado el llicenciado Frias con su

gente; dieron en hellos los de Sedeño, y desarmandolos y despojandolos

de quanto lleuauan, prendieron al llicenciado Frias y a su capitan

Sandoual y al alguazil y escriuano y a otros quatro o cinco honbres

principales, con los quales vsando de todos generos de descomedimientos,

afrentando y maltratando sus personas de palabra y obra, que si no fue

dejalles con la uida, otra cortesia no les hizieron, la qual tuuieran

hellos por mejor perder que padezer lo que padezieron por mano destos.

A todos los demas soldados que con el llicenciado Frias auian ydo los

despojaron de todos los uestidos que sobre si traian, y desnudos, en

carnes, con bordones en las manos, los ynuiaron por do auian venido,

para que se boluiesen a la costa. Crueldad cierto mas que de tiranos,

pues con los de su propia nacion se ouieron tan rrigurosa y cruelmente.

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 165 / 305 题