En el qual se escriue como Agustin Delgado paso con los españoles y
con muchos yndios amigos de Guaramental, a la poblazon de Arcupon,
la qual rrouo y saqueo y arruino.
A cauo de ziertos dias que los españoles estuuieron en este pueblo de
Guaramental, aunque nunca les faltaua nada de lo nezesario para su
sustento, sienpre les sobraua la cudizia de lo superfluo, y uiendo que
por todas uias estauan opresos y atasados para, conforme a buena
disciplina, no hazer mal ni daño a esta gente en cuya poblazon estauan y
de cuya hazienda se sustentauan, dijeronle[490] al casique si en comarca
de sus terminos auia algunas poblacones de gente con quien el tuuiese
enemistad, que se lo digese, que hellos vengarian las ynjurias que le
ouiesen echo. El casique se holgo de la pregunta, porque en tienpos
pasados auia tenido guerras con cierto principal vezino suyo, llamado
Arcupon, en las quales le auian despojado de una alaguna[491] de
pesqueria, que el y sus pasados abian siempre tenido y poseydo para su
rrecreacion; y asi les dijo que zerca de alli estaua este casique
Arcupon, que hera su enemigo; que si querian yr que el les daria guias
que los lleuasen y gente de guerra que les ayudasen a pelear.
Los soldados, ynportunando a su Capitan que efetuase aquella jornada,
para que hellos ouiesen algun prouecho y rrestaurasen lo que auian
dejado de rranchear en aquel pueblo, azetaron y conzertaron la yda para
otro dia.
El casique Guaramental, de la gente que alli mas a mano hallo, junto
nueuecientos yndios de guerra, y sacando las armas necesarias de las
casas y buhios de deposito de municion que tenia, por su propia mano,
las rrepartio[492] entre su gente, a los quales con ciertas cerimonias
entre hellos vsadas, les hizo vn parlamento, mandandoles lo que auian de
hazer, y nonbrandoles vn capitan a quien auian de ouedecer, les mando
que fuesen con los españoles, y lo que su capitan Delgado les mandase,
aquello hiziesen.
Todos juntos se partieron ya que queria anochezer, por yr amanezer al
pueblo que yvan a saquear, para no ser sentidos, el qual estaua rriuera
de un rrio pequeño, llamado Dunare, viciosisimo[493] de todo genero de
arboles y frutas de Indias, fresco y de apacible y agradable tenple, y
muy proueido de todo genero de caza y pesqueria. Caminaron toda la
noche; al alua, ya que amanescia, dieron en el pueblo; hizieron el
estrago que pudieron, rrouando y matando, y es cierto que lo que tocase
a matar, mas daños y crueldades hazian los yndios amigos que lleuauan
que los españoles, porque son de su natural tan crueles los yndios, que
pocas ueces dejan con la uida a sus contrarios rrendidos, si no es
algunas criaturas de poca hedad, a quien hellos puedan criar y hacer a
sus costunbres; y si es de casta de españoles no ay perdonar, aunque
sean de teta, porque piensan que en creziendo los han de sujetar como
hicieron sus padres.
Saqueado este pueblo con harto daño de sus moradores y de su principal,
que en el saco fue muerto, entre otras piezas que en el se tomaron,
fueron quatro yndias de poca hedad y de estraña blancura, porque si su
traje y lenguas no lo denunciaran, fueran tenidas por españolas.
Preguntando si aquellas blancas mugeres heran de otra generacion alguna
zircunuecina a este pueblo, dijeron que no, mas que se auian criado tan
blancas por mucho encerramiento, que desque nacieron jamas les auia dado
el sol, y asi como animales noturnos en sacandolas a la claridad del
sol, se cubrian los ojos por no poder uer.
Ya que auia sa pagado[494] la furia y calamidad del saco de aqueste
pueblo, llegaron otros ochocientos yndios ynuiados de socorro en fauor
de los cristianos por el casique Guaramental. El capitan les dio
lizencia que rrouasen lo que por el pueblo auia quedado; y asi a estos
como a los que con el auian venido, los ynuio a su pueblo y prouincia,
porque lo que en aquel pueblo del casique Arcupon auian rrancheado no
hera tanto que pudiese mitigar alguna parte de la sedienta cudicia que
tenian.
Informose si por alli zerca auia otra alguna poblazon donde yr hazer
salto. Dieronle noticia que dos leguas de donde estaua auia otro pueblo
de un principal llamado Guere, de muchas rriquezas y gente. Despedidos
los yndios de Guaramental, los españoles y su capitan se partieron en
demanda de Guere, principal el qual tuvo noticia de la ida de los
españoles y enuio al camino tres v quatro capitanes suyos, ofreciendose
por amigo de los españoles y que se fuesen amigablemente a su pueblo,
donde les haria todos los rregalos que pudiese. El capitan Delgado oyo
la enbajada que los yndios le traian de su casique o señor Guere, y
contra voluntad y opinion de los soldados lo rrecibio en su amistad, y
se fue a su pueblo sin hazelle daño ninguno, y estuuo en el algunos dias
descansando. Siruieronle los yndios con todo lo que pudieron y tuuieron,
y sin hazelles ningun particular daño se uoluieron los españoles al
pueblo de Guaramental, donde hallaron tan proueido su alojamiento de
vituallas que auia para sustentarse quinientos españoles con su carruage
artos dias y aun meses.
Dende a pocos dias se salio deste pueblo de Guaramental Agustin Delgado
con sus conpañeros y dio la vuelta a donde su gouernador Geronimo Hortal
auia quedado, en Neueri, con algunas piezas de yndios e yndias que por
esclauos se auian tomado.