Como Sedeño hizo vn fuerte en tierra de Paria, y dexando en el
algunos soldados se fue a Puerto Rrico, y como los yndios Uriaparia
se rrevelaron contra los españoles.
Saltada toda la gente de Sedeño en Paria, luego se ocuparon en ver y
saber qual seria el mas comodo lugar y sitio para fabricar y hazer la
fortaleza o fuerte que pretendian, y mirandolo diligentemente, en la
parte mas comoda que a todos pareçio, començaron a hazer su fortaleza de
piedra y tierra, con ayuda de los naturales e yndios amigos que truxeron
de la Trinidad, y con otros que de la propia provinçia y tierra de
tierra de Paria les abian benido a berlos, los quales, ynorando los
desinos e yntento de los españoles, façilmente les ayudaron a fabricar
lo que querian, porque es çierto que segun es de belicosa y atrevida
aquella gente de Paria y enemigos de gente que los pueda sujetar, si
entendieran[292] el proposito con que los españoles hazian la fortaleza,
no solo no les ayudaran mas procuraran[293] juntar todas sus fuerzas y
echar de la tierra o matar a los españoles; y no sin falta de mucho
trabajo que los españoles padeçieron en la obra, acabaron su fortaleza,
y para que los que en ella abian de quedar quedasen con bastantes
mantenimientos, de suerte que la neçesidad y falta de ellos no les
constriñese a yllo a buscar a las poblazones comarcanas, donde pudiesen
rreçebir daños o ser muertos de los naturales[294] hizo el governador
Sedeño con toda la gente con algunos rresgates que le abian quedado, y a
las vezes sin ellos, y por las demas vias que pudo, juntar en la
fortaleza gran cantidad de comida y bastimento para los que en ella
abian de quedar; y hecho esto determino de partirse, dexando en ella por
su teniente a Juan Gonzalez con hasta veinte y cinco honbres,
animandoles a que con toda constançia y fidelidad guardasen aquella
fortaleza que les dexaba a cargo y no la entregasen a ningun español o
governador que por alli viniese, porque su buelta con el socorro seria
con toda la brevedad posible; y con esto se enbarco y partio de sus
conpañeros y provinçia de Uriaparia y se fue la buelta de Puerto Rrico a
buscar y proveerse de mas gente.
Los de la fortaleza se conservaron algunos dias en amistad con los
yndios comarcanos, los quales quiriendo escudriñar o tentar las fuerças
de los españoles, se revelaron, y rrompiendo o quebrando la paz y
amistad que con ellos tenian, se començaron a yndinar los vnos a los
otros y a tratar que los españoles se estavan en su tierra y querian
bivir en ella; que antes que viniesen mas los echasen de alli o los
matasen y derribasen aquella casa o fuerte que tenian hecho, para que si
otros viniesen no hallasen donde rrecogerse ni albergarse, y con la
gerra que ellos les hiziesen no pararian y se yrian a otra parte. Y
viniendo todos los naturales de aquella provinçia en este mal proposito,
se juntaron y pusieron a punto de gerra y con sus armas enervoladas y
orden de gerra que ellos acostunbran, vinieron sobre los españoles, que
algo temerosos deste suçeso estavan y puestos en vela y mira, cerradas
sus puertas.
Los yndios les cercaron la fortaleza, y como no saben mas de pelear con
aquellas armas arroxadizas de[295] que vsan e tiran, no supieron como
entrar a los españoles ni escalalles su fuerte, y asi los tubieron
cercados algunos dias. Visto que su çerco era de ningun efecto, se
bolvieron a sus pueblos, y no dexaban de venir algunos dias a ver si los
españoles salian o se alexaban por algunas partes o poblazones a buscar
de comer, y asi se sustentaban con harto trabaxo los soldados, sin ser
señores de alargarse mucho de su fortaleza a buscar algunas cosas de que
tenian neçesidad, porque la comida se les yva acabando, y abian de ser
forçados a ylla a buscar y tomar, y enpeçaban ya a padeçer hanbre y a
comer muy limitadamente.