En el qual se escribe çierto alçamiento que los negros que andavan
en las minas de Barquiçimeto hizieron, y como fueron desbaratados.
Dende a vn año o poco mas tienpo que la Nueba Segovia se poblo en su
primer sitio, los vezinos se dieron tan buena maña que entre todos
alcançaban mas de ochenta negros esclavos, los quales, con algunos
yndios labadores[213] y mineros que trayan en las minas de San Pedro
sacando oro, y con ellos tenian algunos españoles que llaman mineros,
los quales tenian cargo de rrecoxer el oro que se saca y tomar y
rregistrar las minas para sus amos, y açotar a los labadores sino sacan
mucho oro o les traen buen jornal.
Fue, pues, el caso que vn minero de Pedro de los Barrios, vezino de
Barquiçimeto, por cavsas que a ello le movieron, quiso castigar con
rrigor vn esclavo de los que a su cargo estaban, llamado Miguel, negro
muy ladino en la lengua castellana, y avn rresabido y entendido en
vellaquerias. Este esclavo, viendose en esta afliçion, determino no
obedeçer ni tener sufrimiento, mas[214] hallando alli a mano vna espada
se defendio del minero y se fue huyendo al monte, de donde
voluntariamente, con diabolica y depravada yntençion, començo a
persuadir a los demas esclavos a que dexando la servidunbre en que
estaban, tomasen la malvada libertad que el tenia vsurpada. Entre los
demas negros vbo algunos que menospreçiando los consejos y persuasiones
del fugitivo Migel, no quisieron hazer lo que les dezia y con mucha
ynstançia les persuadia, pero al fin bino a hallar hasta veynte negros
que quisieron seguir su opinion, los quales, juntandose con el, tomaron
las armas y vinieron a dar sobre los mineros españoles que en las minas
estaban, a los mas[215] de los quales prendieron y desarmaron, y dando
crueles muertes a los de quien abian rreçebido enojo, soltaron a los
demas, enbiandolos a dar mandado y aviso a los çivdadanos de
Barquiçimeto para que con las armas en las manos los esperasen, porque
determinaban yr a despojarles de su pueblo y haziendas y dalles crueles
muertes, tomando sus queridas mugeres para su serviçio.
Los çivdadanos de la Nueba Segobia, admirados de aquel suçeso, no
dexaron de temer y enbiar al Tocuyo a que les diesen avxilio y fabor,
pero no para que creyesen y entendiesen que en los esclavos alçados
rreynase tanto animo que osasen tomar las armas para benir sobre su
pueblo. Miguel y sus secaçes, luego que acabaron de aber vitoria contra
los mineros españoles y hazer lo que les pareçio de ellos, fueron, en
seguimiento de su maldad, a los lugares donde divididos en diversas
partes, andaban los demas negros labando o sacando oro, a los quales
constriñeron a que los siguiesen y se juntasen y congregasen con ellos;
y asi mesmo forçaron a otros muchos yndios ladinos que con ellos andavan
a las minas, de todos los quales hizo vna conpañia de hasta çiento y
ochenta personas, de las quales era tan acatado y rreverençiado y
estimado este nuestro tirano, que determino de hazerse rrey, y
puniendolo por la obra hizo que todos aquellos de su conpañia le
tuviesen y acatasen y nonbrasen como a tal, y dende en adelante no se
decia menos del señor rrey Migel, que creo que fue el primero que deste
nombre a abido en el mundo; y a vna negra, su mançeba, la rreyna
Guiomar, y asi mesmo tenia vn hijo que fue llamado prinçipe y jurado por
tal.
Hizo luego el negro rrey Migel sus ministros y ofiçiales de casa de
rrey; y vsando de toda potestad espiritual y tenporal, constituyo y
nonbro por obispo a vno de sus conpañeros que le pareçio mas sufiçiente
para ello, el qual, vsando de su malvada prelagia, hizo luego hazer
yglesia, y hazia congregar en ella aquellas sus rroñosas obejas. El rrey
Migel hordeno luego su pueblo, y mando hazer casas en que biviesen, como
honbre que pensaba permaneçer perpetuamente; y concluso lo que tocaba a
su rrepublica, mando adereçar armas para benir sobre el pueblo de la
Nueba Segovia o Barquiçimeto, las quales hizieron de los almocafres con
que sacaban oro, endereçandolos y enstando los[216] palos largos como
gorguzes[217] o dardos, y algunas espadas de las que abian tomado a los
españoles; y haziendo y tentar[218] de negro todos los yndios que
consigo tenia con zumo de xaguas, que como he dicho son vnas mançanas
que sirven para aquel efecto a los yndios, lo qual hizo para que el
numero de los negros pareçiese mayor y aquella conpañia mas
espantable[219], saco su gente de aquel pueblo o alojamiento que tenia
ya hecho, a los quales, avnque toscamente, ablavan ynçitandolos a que
con animos llevasen adelante su libertad, pues tan justamente la podian
procurar, porque aviendolos Dios criado libres, como a las demas gentes,
y siendo ellos de mejor condiçion que los yndios, los españoles
tiranicamente los tenian sujetos y puestos en perpetua servidumbre, y
que solamente en España tenian esta sugeçion en los de su naçion, y no
en otra parte ninguna, porque en Francia ni en Italia y Alemaña y en
otras partes del mundo, donde solo por las condiçiones de la gerra
quedaban los bençidos en alguna subjeçion y no eran los negros cavtibos;
y que si ellos peleasen con la estimaçion y brio que era rrazon, que les
daria la vitoria en las manos, porque demas de ser poco numero
despañoles el que en Barquiçimeto abia, estaban confiados en que no les
osarian acometer, y por eso descuydados de su llegada, y demas desto mal
provehidos de armas; y hallando en los suyos respuesta[220] de honbres
que deseaban berse ya con sus enemigos, siguio su camino.
Llego a Barquiçimeto, y dando en el pueblo por dos partes con su gente
dividida, entraba la negreria apellidando «viva el rrey Migel», poniendo
fuego a las primeras casas; y como los españoles, avnque se velavan,
estuviesen algo descuydados, quando acordaron a tomar las armas y
rretirar la negra comunidad, ya abian muerto a vn sacerdote y quemadoles
la yglesia y otras casas; pero al fin, juntandose los vezinos, que
serian quarenta, con las armas en las manos, acometieron con tanta furia
y brio a los negros, que huyendo algunos dellos y muchos de los yndios,
los rrebatieron y ahuyentaron, de suerte que los echaron fuera del
pueblo; y como çerca estuviesen algunas montañas, donde los negros se
rrecogieron y metieron, no pudieron los civdadanos y becinos aber entera
vitoria, y asi cada qual se rrecojio a su çivdad y rrepublica.
Los vezinos de Barquiçimeto, tan alborotados viendo el atrevimiento de
los esclavos, y que no abian ydo tan maltratados que no se pudiesen
tornar a juntar, pues el rrey les abia quedado bibo, enbiaron de nuebo a
pedir socorro al Tocuyo. El Cabildo del Tocuyo, biendo el daño que de
aquel alçamiento y junta de los negros tambien a ellos se les podia
seguir, como a sus vezinos, juntaron la gente que pudieron, y nonbrando
por capitan de ella a Diego de Losada, le enbiaron a Barquiçimeto, donde
tanbien le confirmaron en el cargo de capitan para contra el negro rrey
Migel; y dandole alli la mas gente que pudieron, entre vnos y otros se
juntaron çinquenta honbres, con los quales el capitan Losada salio de la
Nueva Segovia o[221] Barquiçimeto, y siguiendo con toda brevedad y
presteza su jornada, dio en el pueblo de los negros, sin que ellos
vbiesen sido abisados de su yda ni lo sintiesen hasta que estuvieron a
las puertas de sus casas o juntos en su pueblo.
Los negros, con toda presteza, tomaron las armas, y siguiendo a su negro
rrey Migel salieron al encuentro a los españoles, rresistiendoles con
coraje la entrada; mas fueron por los nuestros rrebatidos y hechos
rretirar a su pueblo, donde todavia los negros peleaban animosamente,
mas sienpre nuestros españoles yban ganando tierra, hasta que los
arrimaron a vna parte o lado del pueblo, donde fue mas porfiada la
pelea[222], animando Migel a los suyos con bozes y gritos que les daba,
no siendo el de los postreros en el esquadron; mas como por vno de los
españoles le fuese dada vna estocada de la qual cayo muerto en el
suelo(A), perdieron los suyos el animo con ver a rrey perdida la bida, y
començaron a afloxar en su pelea y a no menear las armas con el brio que
de antes, lo qual, bisto por los españoles, arremetieron a ellos con
gran ynpetu y furia, hiriendo y matando a muchos, con que los
desbarataron y pusieron en huyda y siguiendo el alcançe prendieron a
muchos, de suerte que por los pocos que bivos quedaron rreconoçieron
aber abido entera bitoria de los esclavos. La rreyna y el negrito
prinçipe, con sus damas, se estuvieron dentro en el pueblo a la mira,
sin hazer ningun movimiento, con la çierta esperança que tenian de la
bitoria. Alli fueron presas y bueltas a su primero cavtiverio, y los
nuestros se bolvieron a la çivdad de Barquiçimeto, de donde abian
salido.
Los yndios de la tierra, biendo como los negros abian sido desbaratados
de los españoles, juntaronse y dieron sobre los que quedaron bivos, y
matando algunos forçaron a los demas que se bolviesen a casa de sus
amos, donde fueron presos por la justiçia y castigados con las penas que
conforme a sus delitos mereçian.
He querido contar este alçamiento destos esclavos aqui, avnque no hera
negoçio anexo ni conçerniente a mi Istoria, ques de las conquistas y
descubrimientos, solo por aber sido vna de las cosas o acaeçimientos mas
notables que en esta Governaçion an sucedido, despues de lo de Aguirre.