CAPITULO VEYNTE Y VNO

En el qual se escrive lo que despues suçedio a Jorge Espira en

Coro, hasta que murio, y el rresto del govierno del doctor Nabarro.

Segun atras queda apuntado, durante el tiempo que Jorge Espira andaba en

su ynfeliçe jornada y descubrimiento por los llanos, se le cumplio el

termino de su conduta de governador, por lo qual[136] el Avdiençia de

Santo Domingo proveyo por juez de rresidençia al doctor Nabarro, vezino

de aquella ysla, con tiempo limitado, el qual cumpliendose çesaba su

juridiçion; y como quando Jorge Espira llego a Coro, desbaratado de su

jornada, hallase al doctor Nabarro que governaba, fue luego despojado de

todo su trono y aborreçido de los soldados que entrañablemente deseaban

echar de si aquella carga de governadores estrangeros; y asi, ayudandose

los españoles del fabor de Don Rodrigo de Bastidas(A), que aquella saçon

era obispo de Venençuela y estaba en Coro, pretendian que por ninguna

via le fuese por el juez de rresidençia encargado a Jorge Espira ninguna

conpañia de gente ni conduta para entrar la tierra adentro, porque

aviendose ofreçido en aquella sazon ocasion de yr a castigar vnos yndios

poblados hazia la boca de la laguna de Maracaybo por aver muerto çiertos

españoles, pretendia Jorge Espira llevar a cargo aquella jornada e yr

por capitan de ella para de alli hazer otro descubrimiento.

Y como los soldados lo contradixeron con el fabor del Obispo, que tenia

mucha mano en los negoçios de la gobernaçion, vso Jorge Espira de

maña[137] para efetuar sus desinos, y corronpiendo al Obispo con algunas

dadivas que le dio, le hizo bolver la hoja y tomar la demanda por el

contra los españoles, los quales estaban obstinados en aquella su

opinion: que avnque el Obispo en el pulpito dezia muchas palabras,

diziendo que era grande la maldad de la gente y soldadesca, que tiniendo

Rrey buscaban Rrey y tiniendo governador buscaban governador, con otras

muchas palabras y rrazones, no fue todo esto parte para convençellos, ni

hazelles que se bolviesen a meter debaxo del govierno de Jorge Espira; y

visto por el doctor Nabarro la obstinaçion de los españoles, enbio los

que alli pudo juntar, que serian ciento y tantos, con vn capitan de

naçion(B) a hazer el castigo a la parte dicha, los quales fueron y

prendiendo los culpados los enbiaron a Coro, donde el governador y juez

estaba, y ellos, deseando verse fuera de aquella governaçion, por ser la

juridiçion della subjeta a estranjeros, que procurando su particular

ynteres y provecho tenian sujetos y presos los codiciosos animos de los

españoles con mucha diversidad de fueros con que apremian la abariçia de

los menores y acreçentaban la suya, acordaron pasarse a las provinçias

de Cuba agua, que en esta sazon eran muy acompañadas de gentes españolas

que pasaban a ellas de Santo Domingo y de las otras yslas a hazer

esclavos y gozar de la rriqueza y pesqueria de perlas que en la ysla

Cubagua, cercana aquella provinçia abia, y por eso dicha deste nonbre,

se sacaba; y dexando hecho el castigo caminaron apartandose de la

poblazon de Coro, y entrando y metiendose en la sierra para por alli

atrabesar a Cuba agua.

Algunos soldados de flacos animos y fuerças, pareçiendoles dificultosa y

trabaxosa esta jornada, dexaban de seguir a sus conpañeros y se bolvian

a Coro, donde el Obispo Bastidas y Jorge Espira yncrepaban mucha culpa

al doctor Nabarro de la yda destos soldados, pareçiendoles que quedaba

aquella gobernaçion muy falta de gente para su defensa y para yntentar

nvebas jornadas. Nabarro, viendose fatigado de las bozes del Obispo y de

las que Jorje Espira y de los demas factores de los Bezares, determino

juntar la gente que pudo e yr en seguimiento y alcançe de aquellos

soldados, tomando su camino por la costa de la mar, via de Burburata,

para por alli, con mas presteza, salir a los balles de Barqueçimeto y el

Tocuyo, y tomalles la delantera.

Los soldados que por la sierra yvan, pasaron muchos trabaxos y rriesgos

de ser tomados a manos de los yndios por no llevar caballos, y al cabo

de çierto tienpo hallaron rrastro del doctor Nabarro, el qual abia ya

pasado[138] por alli, y metidos en vna poblazon de yndios llamados los

axaguas, donde tubo notiçia que estaban los fugitibos, los quales sin

saber del le abian harrado[139] en el camino. Dandole lado, de

Barquiçimeto se salieron los soldados fugitibos a lo llano por el

desenbocadero de Boravre, donde a tino tomaron la derrota que les

pareçio y fueron a parar a vn rrio llamado el Pao, en cuya rribera se

alojaron para rrehazerse de comida, que llevaban muy gran falta de ella.

El doctor Nabarro llevaba buenas lenguas o ynterpretes, con las quales

facilmente abia notiçia de los naturales por do pasaba, de la derrota y

camino que llevaban los fugitibos, y asi los yvan siguiendo casi por sus

propias pisadas, fueles alcançar en las rriberas del rrio Pao, donde,

como se a dicho, se abian alojado para buscar comida.

Llegado el doctor Nabarro con su gente, que serian sesenta honbres con

buenos adereços y caballos, al alojamiento de los fugitibos, no hallo en

el mas de a los enfermos, que los demas soldados se abian esparcido por

diversas partes a buscar comida; y como a la tarde fuesen juntos fueron

rreprehendidos asperamente por Nabarro de lo que abian yntentado hazer,

por avelle a el cargado el Obispo y Jorge Espira la culpa de su

alteraçion y movimiento. Los fugitibos le dixeron que ellos no se yvan

de aquella governaçion mas de por no estar debaxo del dominio de los

Bezares ni de sus estrangeros governadores, y que como la tierra obiera

de ser governada por naturales españoles que de entera voluntad

rresidieran en ella, pero que entendiese que por entonçes en ninguna

manera bolverian a Coro, y que si como fue el que vino en su seguimiento

y alcançe, obiera sido el governador Jorge Espira, que con vna miserable

y cruel muerte le dieran el castigo que su osadia y atrevimiento

mereçia. Viendo el doctor Nabarro la arrogançia con que estos desarmados

soldados hablavan, dixoles que se rreportasen y aderecasen, que avnque

no quisiesen abian de bolver con el a Coro. Los fugitivos, que serian

treynta, porque todos los demas se abian buelto del camino a Coro,

disimulando por entonçes su ynjuria, callaron, y tratando con el capitan

que ellos abian eleto, que se decia Pancorvo[140], lo que debian hazer,

dieron de noche en la gente de Nabarro y quitandoles las armas y

caballos que trayan y dexandolos desarmados, les hizieron perder el brio

y furia que trayan contra los desarmados fugitivos y estar sujetos a lo

que ellos quisiesen hazer.

Mudada desta suerte la fortuna de los fugitivos y de sus perseguidores,

fue conpelido el doctor Nabarro a sujetarse a ellos y pedilles

misericordia, rrogandoles muy ahincadamente que no le ynfamasen de

aquella suerte, mas que bolviendole sus armas y caballos se fuesen con

el a Coro, los quales, como faborecidos de su hado y fortuna vsasen bien

de la ocasion que entre las manos tenian, despidiendo al doctor Nabarro

y a su gente les bolvieron algunos caballos para que seguramente

pudiesen pasar por entre los yndios por do abian de bolver, y les

dixeron que no tratasen mas en la buelta, pues demas de ser de ningun

efecto, lo que sobre ello se dixese[141] era yncitar los animos de

algunos soldados que agrabiados estavan del Doctor y de otros de su

conpañia, a tomar vengança por sus propias manos de su adversario; y

visto esto, el Doctor, que sin animo ynjuriado no podia pareçer en Coro

ante el Obispo y los otros sus contrarios, pues demas de no aber hecho

ningun efecto su jornada abia sido tan vergonçosamente despojado de sus

caballos y armas, determino yrse con los fugitivos la buelta de Cuba

agua, los quales lo acetaron, haziendo que la demas gente se bolviesen

la buelta de Coro a dar noticia de lo que pasaba; avnque todos quisieran

yrse con los fugitivos la buelta de Cuba agua por salirse de la

mirable[142] Venençuela, no lo consintieron solo por evitar que en el

camino no se moviese entre ellos alguna discordia, eçeto a quatro

soldados de los del Doctor con quien tenian particular conocimiento y

amistad.

En este alojamiento del rrio Pao se apartaron las dos escuadras, los

vnos a Coro y los otros a Cubaagua, a donde fue el doctor Navarro. Los

de Coro se bolvieron por el camino por do abian ydo, sin les suçeder

ningun contraste, y los de Cubaagua, como abian de pasar por tierras

ynotas y no andadas de españoles hasta entonces, pasaron muy grandes

trabaxos, hanbres y neçesidades y rriesgos de ser diversas vezes tomados

a manos y muertos de belicosos y caribes yndios que por do pasaban

topaban, y rriesgos de rrios y tigeres que les comieron algunos

soldados, y de otros ynfortunios que semejantes jornadas traen consigo,

especialmente a tan poca gente como esta era. A cabo de aber caminado

algunos meses de la manera dicha, llegaron a la provinçia de Cubaagua,

donde descansaron.

El doctor Nabarro, buelto a Coro, dexo el gobierno de la tierra porque

se le abia ya cumplido el tiempo que traya limitado, y bolviose a Santo

Domingo, donde despues bivio mucho tiempo y murio alli.

En este mesmo tiempo le dio a Jorge Espira en Coro vna enfermedad, parte

de ella de enojo de verse despojado del govierno de la tierra, y parte

del quebrantamiento de los trabajos pasados, de que en pocos dias vino a

morir, avnque algunos ay que afirman aver Jorge Espira muerto en Santo

Domingo, aviendo ydo alla a procurar que se le bolviese el govierno. En

vna v otra parte, murio a esta sazon(C).

Historia de Venezuela, Tomo I · 第 71 / 305 题