Como por muerte de Miçer Ambrosio proveyeron los Bezares por
governador de Venençuela a Jorge Espira, y por su tiniente a
Nicolas Fedreman, y de su pasada a Indias.
Al tiempo y sazon que a la çiudad de Coro llego la nueba de la muerte de
Miçer Ambrosio, governador, y del mal suçeso de su jornada y
descubrimiento, hallose alli Nicolas Fedreman, el qual, como de antes
tubiese conocimiento particular con los Bezares, pareçiole oportuno
tiempo este para aber para si aquella governaçion de Benençuela, y
procurando algunas rricas joyas y pieças de oro, se fue a España, donde
a la sazon rresidian algunos de los de la conpañia que tenian cargo de
proveer los governadores de Benençuela, a los quales Nicolas Fedreman
procuro aplazer y contentar para ganalles la voluntad, dandoles algunas
dadivas de oro del que abia llevado, prefiriendose de servilles muy bien
en aquella governaçion si le daban el cargo del govierno de ella. Los
Bezares, viendo la platica y suerte de Fedreman, que era muy prinçipal y
de su propia naçion, y la buena horden y traça que daba en los negoçios
del govierno de aquella tierra, determinaron de encargarsela y hazello
governador de ella; y poniendolo en efeto, le dieron y libraron las
cedulas o provisiones de governador, con particular ynstrucçion de lo
que abia de hazer; y açetado el cargo por Nicolas Fedreman luego començo
a hazer gente para pasar y llevar consigo a Benençuela y tener copia de
conpañias de soldados con que hazer nuebos descubrimientos, con lo qual
se dibulgo y publico luego la nueba de como Fedreman tenia el govierno
de Benençuela, de que peso a ciertos soldados que de la propia provinçia
abian ydo a España y en la sazon dicha se hallaron en ella, y luego,
ayudados de la persuasion de otras personas que pretendian el propio
cargo, se fueron a los Bezares y les dixeron que no les conbenia ni era
provechoso que Fedreman fuese a governar aquella provinçia de
Benençuela, porque era de animo bullicioso y sobervio e yntolerable de
sufrir, y que con sus pesadas palabras maltrataba los soldados, y con
otros terminos muy extraños e ynsufribles de que vsaba era muy
aborrecido de toda la gente que en la governacion abia, y que lo mesmo
seria de los que llevase.
Con las persuasiones destos y de otros que, como he dicho, pretendian
este gobierno, mudaron façilmente los Bezares acuerdo, mobidos de temor
no fuese cavsa Fedreman de que obiese alguna alteraçion en la
gobernaçion, por donde le viniesen a perder, con lo que en ella tenian y
pretendian. Y pareçiendoles justas cavsas las que les daban, y el temor
que ellos abian conçebido, rrebocaron la conduta que de governador abian
dado a Fedreman, y dieronsela a Jorge Espira, caballero de su propia
naçion de Alemaña; y porque Nicolas Fedreman no quedase del todo
descontento y despojado de sus pensamientos, nombraronle por tiniente
general de Jorge Espira, casi dandoselo por acompañado en el gobierno,
confederandolos a entramos[61], de suerte que entre ellos nunca obiese
ninguna desconformidad, mas con que siempre tubiese la superioridad
Jorge Espira. Dixeronlos que pues la tierra de Benençuela era larga, que
bien podian entramos efetuar sus desinios y hazer por diferentes
derrotas jornadas y descubrimientos con que todos fuesen aprovechados y
su gobernaçion avmentada(A).
Con estos medios y otros que los Bezares entre Jorge Espira y Fedreman
pusieron, los confederaron y hermanaron de suerte que nunca mas
quebraron ni obo entro ellos ningun genero de discordia, mas acabando de
hazer la gente con toda diligencia en el Andaluzia y Rreyno de Murcia y
en otras partes despaña, juntaron quatroçientos honbres, gente muy
lucida, y en cinco nabios que adereçaron para su viaje salieron del rrio
de Sevilla, Guadalquebi, por el año de mil e quinientos y treynta y
tres; y entrando en la nabegaçion del mar Oçeano tomaron su derrota a
las yslas de Canaria, y antes de llegar a ellas, donde dizen el Golfo de
las Yeguas, que es donde por la mayor parte son desbaratados con adversa
fortuna las armadas que bienen a Indias por las grandes tenpestades que
alli se levantan, dioles tal tormenta que en breve tiempo arribaron a
San Lucas, donde estubieron hasta que la mar se apaziguo y abonanço el
tiempo; y tornando a proseguir su biaje por el Oçeano adelante, ya que
estaban a la bista de las yslas de Canaria, los torno a dar otra fortuna
y tormenta contraria de su nabegaçion, tan sobervia y rrezia, que
aquella propia noche que la tormenta les dio aporto la nao capitan a
Nuestra Señora de Rregla, y otra de las de la compañia, casi en el mesmo
tiempo fue a Caliz[62], que fue cosa que pareçe ynposible aberse podido
nabegar en tan poco tiempo, y los demas navios arfando y corriendo su
fortuna y alijando muchas cosas de las que trayan a la mar arribaron a
Caliz, y a cabo de poco tiempo fue alli junta toda el armada deste
governador Jorge Espira, y viendo muchos soldados que no les abia Dios
hecho pequeña merced en abellos librado de las tormentas pasadas, donde
por momentos se abian visto en punto de ser sumergidos en la mar y
muertos miserablemente, acordaron perder la señal, como suelen deçir, y
no tornar a entrar en la mar ni seguir el viaje, porque casi todos los
que se quedaron en Caliz desta vez, que serian dozientos honbres,
perdieron todo quanto en los nabios abian metido, asi de matalotaje como
de otros adereços que para sus personas llevaban.
El subçeso destas tormentas o ynfortunios de la mar, fue atribuydo a que
Dios nuestro Señor lo permitio asi por culpas y pecados de algunos que
en el armada yvan, entre los quales se hallo un sodomita que
acostumbraba a vsar aquel pecado en tierra, y avn no se sabe si lo vsaba
en la mar, y no nos devemos marabillar de que esta armada padeciese las
tormentas e ynfortunios dichos, sino como no fue tragada y asorbida de
la mar, pues nos es notorio el castigo que Dios nuestro Señor hizo en la
gentilidad de Sodoma y Mogorra[63] y los otros pueblos sus comarcanos,
como se le en el Genesis, capitulo dezinuebe, en el qual se trata que
con fuego y relanpagos del cielo fueron quemados y abrasados, y por
memoria deste castigo esta el sitio desta ciudad hecho vn lago o çienega
pesima e ynfrutuosa, y estara hasta la fin del mundo. Este malvado
cristiano despues de aber saltado en tierra desta segunda vez que
arribaron a Caliz, quiso rreynçidir en su maldad, y juntandose con otros
dos de su ofiçio obieron çierta pasion y rrenzilla en que el vno de los
tres fue muerto y a los dos prendieron, y sabida la cavsa de su
discordia fueron castigados y quemados conforme a las leyes del Rreyno.
I pareçiendoles a los que en el armada abian quedado que con aber sido
castigado este malaventurado se aplacaria la yra y castigo de Dios
contra ellos, tornaron a embarcarse y proseguir su viaje, y con buen
tiempo, sin ningun contraste de fortuna, llegaron a las yslas de
Canaria, ocho dias antes de Nabidad, donde se holgaron y rregoçijaron la
Pascua, y los governadores y sus capitanes procuraron en aquellas yslas
rrehacerse de gente, por aberseles quedado, como se ha dicho, la mitad
de la que abian juntado y trayan en Caliz. Juntaronseles alli dozientos
honbres, gente basta y grosera, y pasada la Pascua hizieron señal de
rrecoger o enbarcar la gente para pasar adelante, y saliendo con
prospero viento de las yslas de Canaria, caminaron sin suçedelles cosa
alguna hasta rreconoçer a San German, que es çierto promontorio o punta
de la ysla de Puerto Rrico, y pasando de alli adelante hacia Coro, se
les cayo en la mar un pagecillo o grumete que servia en el nabio, y sin
saber nadar fue sustentado sobre el agua en la mar hasta tanto quel
nabio en que yba, que con prospero viento y todas velas nabegaba, amayno
y ahecho el batel en la mar, que paso harto espaçio o yntervalo de
tiempo, y entrando gente en el bolvieron a buscar el muchacho buen rrato
atras, y hallaronlo encima del agua entretenido sin ser hundido; y
viendo que era cosa marabillosa el no aberse ahogado aquel moço, pues
sin tener con que se poder sustentar sobre el agua ni saber nadar, lo
abian hallado bibo, le preguntaron que modo abia vsado para no ahogarse,
el qual rrespondio quel era deboto de Nuestra Señora, y que al tiempo
que cayo inboco su nombre y se encomendo a ella, y que mediante esto
tubo entendido que no abia pereçido. Los marineros se bolvieron al nabio
con su paje, y dando todos gracias a Dios por el subçeso lo tubieron por
buen prodigio o señal. I prosiguiendo su viaje llegaron dende a dos[64]
dias de como esto les subçedio al puero[65] y çiudad de Coro, donde
desenbarcaron con mucho contento y alegria.
Y avnque esta narraçion o drigrision que en este capitulo he hecho no
era de mi Istoria, por ser todo ello cosas subçedidas fuera del Imperio
de las Indias, donde es mi prinçipal yntento tratar y dar cuenta de los
descubrimientos y poblazones y gerras en ellas suçedidas, elo tratado
porque estos dos capitanes o governadores, Jorge Espira y su teniente
Fedreman, hizieron dos jornadas diferentes la vna de la otra, y con
diferentes subçesos en la governaçion de Venençuela; y abiendo de tratar
de sus descubrimientos y conquistas, pareçiome que tanbien era rrazon
tratar de sus prinçipios, para mas claridad de lo que de ellos tengo
descrevir, y lo mesmo se entendera en lo demas que se hallare escrito en
esta Istoria que sea peregrino de las Indias(B).