No deven ser olbidados por silençio los hechos y obras tan eroicas de
nuestros naturales españoles, en espeçial aquellos que para honrra y
gloria de Dios sean hechos, y como quiera que por la mayor parte sean
los honbres de flaca y fragil memoria, prouee nuestro Dios, con su
grande sabiduria, a mober los coraçones de algunos para que escriviendo
las tales obras y haziendo libros e historias, sean por esta manera
rreduzidos a la memoria, a lo qual con façilidad son mobidos por el
gusto y contento que dello rreçiben, por la memoria que dellos queda en
los libros que conponen de obras virtuosas y notables hechos pasados;
por que como dize Balerio, no ay humildad en el mundo, por grande que
sea, que no sea tocada de dulçura y contento, y porque la memoria de los
hechos y hazañas pasadas es vn exenplo para consultar las
verdaderas[5].
Tocado algun tanto del dicho dulçor, me puse a rrecupilar esta segunda
parte de mi Historia, en la qual se tratan y escriven los muchos
trabaxos, hanbres y muertes que nuestros españoles pasaron en los
descubrimientos de parte del nvebo mundo de Indias, donde no solo
mostraron sus ynbençibles esfuerços y fuertes animos españoles en
hanbres, desnudez, navfragios y calamidades que pasaron, mas tanbien en
gerras y batallas que con ynnumerables numeros de gentes tubieron,
siendo con grande pujanza acometidos con grandes victorias dellos
salieron con el fabor de aquel ynmenso Dios por cuyo amor deseando la
conversion de aquellas gentes tan barbaras y avmento de nuestra Santa Fe
catolica estos trabaxos tomaron[6].
Tratase del primer descubrimiento de Venençuela y su primer fundacion,
con todo lo en ella subçedido hasta la muerte del traydor Lope de
Aguirre, que en la çivdad de Barquiçimeto fue muerto y desbaratado[7].
Asi mesmo se trata el descubrimiento de la ysla Trinidad, con todo lo en
ella subçedido al capitan Antonio Sedeño, y la fundaçion de la
governaçion y çivdad de Cartagena, puesta y asentada en la costa del mar
Oceano, en Tierra Firme, con el discurso del governador Pedro de Orsua,
hasta que fue muerto por Lope de Aguirre y Don Hernando de Guzman en el
rrio Marañon; en el qual discurso se veran grandes crueldades, muertes y
rrobos que estos hizieron, hasta que fueron desbaratados en la
governaçion de Benençuela; a todo lo qual me a mobido y conbidado las
rrazones y cavsas que en mi prologo de la primera parte tengo dadas,
donde se podran ver.
Y asi del tienpo que en aquel trabaxo y en este pase, que algunos podra
pareçer no tan deçente a mi estado y profesion como lo fuera si en otras
Historias mas espirituales me ocupara, quedare escusado si con coraçones
sinçeros y desapasionados se mira, pues esto lo abia de hazer alguno, y
en ello abia mucho descuydo, a cuya cavsa quedara muy presto en
oscuridad de olbido, y fuera casi ynposible aberse la claridad tan
verdadera como en este tiempo yo he abido con tanto trabaxo quanto por
lo en la misma Istoria contenido podra ser visto y conocido.