UNA SEÑORA DE CLASE

La Corregidora recibió a su esposo y a la rústica

comitiva en el salón principal del Corregimiento.

Estaba sola, de pie, y con los ojos clavados en la

puerta.

Érase una principalísima dama, bastante joven todavía,

de plácida y severa hermosura, más propia del

pincel cristiano que del cincel gentílico, y estaba vestida

con toda la nobleza y seriedad que consentía el gusto

de la época. Su traje, de corta y estrecha falda y

mangas huecas y subidas, era de alepín negro: una

pañoleta de blonda blanca, algo amarillenta, velaba

sus admirables hombros, y larguísimos maniquetes o

mitones de tul negro cubrían la mayor parte de sus alabastrinos

brazos. Abanicábase majestuosamente con un

pericón enorme, traído de las islas Filipinas, y empuñaba

con la otra mano un pañuelo de encaje, cuyos

cuatro picos colgaban simétricamente con una regularidad

sólo comparable a la de su actitud y menores

movimientos.

Aquella hermosa mujer tenía algo de reina y mucho

de abadesa, e infundía por ende veneración y miedo

a cuantos la miraban. Por lo demás, el atildamiento

de su traje a semejante hora, la gravedad de su continente

y las muchas luces que alumbraban el salón,

demostraban que la Corregidora se había esmerado en

dar a aquella escena una solemnidad teatral y un tinte

ceremonioso que contrastasen con el carácter villano y

grosero de la aventura de su marido.

Advertiremos, finalmente, que aquella señora se

llamaba Doña Mercedes Carrillo de Albornoz y Espinosa

de los Monteros, y que era hija, nieta, biznieta,

tataranieta y hasta vigésima nieta de la Ciudad, como

descendiente de sus ilustres conquistadores.--Su familia,

por razones de vanidad mundana, la había inducido

a casarse con el viejo y acaudalado Corregidor, y

ella, que de otro modo hubiera sido monja, pues su

vocación natural la iba llevando al claustro, consintió

en aquel doloroso sacrificio.

A la sazón tenía ya dos vástagos del arriscado madrileño,

y aún se susurraba que había otra vez moros en

la costa...

Conque volvamos a nuestro cuento.

El sombrero de tres picos Historia verdadera de un sucedido que anda en romances escrita ahora tal y como pasó · 第 76 / 95 题