OTRA VEZ EL DESIERTO Y LAS CONSABIDAS VOCES

La única aventura que le ocurrió a la navarra en su

viaje desde el molino al pueblo, fue asustarse un poco

al notar que alguien echaba yescas en medio de un

sembrado.

--¿Si será un esbirro del Corregidor? ¿Si irá a

detenerme?--pensó la Molinera.

En esto se oyó un rebuzno hacia aquel mismo lado.

--¡Burros en el campo a estas horas! (siguió pensando

la señá Frasquita.)--Pues lo que es por aquí

no hay ninguna huerta ni cortijo....--¡Vive Dios

que los duendes se están despachando esta noche a su

gusto! Porque la borrica de mi marido no puede ser....--¿Qué

haría mi Lucas, a media noche, parado

fuera de camino?

--¡Nada! ¡nada! ¡Indudablemente es un espía!

La burra que montaba la señá Frasquita creyó oportuno

rebuznar también en aquel instante.

--¡Calla, demonio!--le dijo la navarra, clavándole

un alfiler de a ochavo en mitad de _la cruz_.

Y, temiendo algún encuentro que no le conviniese,

sacó también su bestia fuera del camino y la hizo trotar

por otros sembrados.

Sin más accidente, llegó a las puertas del Lugar, a

tiempo que serían las once de la noche.

El sombrero de tres picos Historia verdadera de un sucedido que anda en romances escrita ahora tal y como pasó · 第 63 / 95 题