HABILIDADES DE LOS DOS CÓNYUGES

Amaba, pues, locamente la señá Frasquita al tío Lucas,

y considerábase la mujer más feliz del mundo al verse

adorada por él. No tenían hijos, según que ya sabemos,

y habíase consagrado cada uno a cuidar y mimar al otro

con esmero indecible, pero sin que aquella tierna solicitud

ostentase el carácter sentimental y empalagoso, por

lo zalamero, de casi todos los matrimonios sin sucesión.

Al contrario: tratábanse con una llaneza, una alegría,

una broma y una confianza semejantes a las de aquellos

niños, camaradas de juegos y de diversiones, que se

quieren con toda el alma sin decírselo jamás, ni darse

a sí mismos cuenta de lo que sienten.

¡Imposible que haya habido sobre la tierra molinero

mejor peinado, mejor vestido, más regalado en la mesa,

rodeado de más comodidades en su casa, que el

tío

Lucas! ¡Imposible que ninguna molinera ni ninguna

reina haya sido objeto de tantas atenciones, de tantos

agasajos, de tantas finezas como la señá Frasquita!

¡Imposible también que ningún molino haya encerrado

tantas cosas necesarias, útiles, agradables, recreativas y

hasta superfluas, como el que va a servir de teatro a

casi toda la presente historia!

Contribuía mucho a ello que la señá Frasquita, la

pulcra, hacendosa, fuerte y saludable navarra, sabía,

quería y podía guisar, coser, bordar, barrer, hacer dulces,

lavar, planchar, blanquear la casa, fregar el cobre,

amasar, tejer, hacer media, cantar, bailar, tocar la guitarra

y los palillos, jugar a la brisca y al tute, y otras

muchísimas cosas cuya relación fuera

interminable.--Y

contribuía no menos al mismo resultado el que el tío

Lucas sabía, quería y podía dirigir la molienda, cultivar

el campo, cazar, pescar, trabajar de carpintero, de herrero

y de albañil, ayudar a su mujer en todos los quehaceres

de la casa, leer, escribir, contar, etc.,

etc.

Y esto sin hacer mención de los ramos de lujo, o sea

de sus habilidades extraordinarias...

Por ejemplo: el tío Lucas adoraba las flores (lo mismo

que su mujer), y era floricultor tan consumado, que

había conseguido producir _ejemplares_ nuevos, por medio

de laboriosas combinaciones. Tenía algo de ingeniero

natural, y lo había demostrado construyendo una presa,

un sifón y un acueducto que triplicaron el agua del

molino. Había enseñado a bailar a un perro, domesticado

una culebra, y hecho que un loro diese la hora por

medio de gritos, según las iba marcando un reloj de sol

que el molinero había trazado en una pared; de cuyas

resultas el loro daba ya la hora con toda precisión, hasta

en los días nublados y durante la noche.

Finalmente: en el molino había una huerta que producía

toda clase de frutas y legumbres; un estanque encerrado

en una especie de kiosko de jazmines, donde se bañaban

en verano el tío Lucas y la señá Frasquita, un jardín;

una estufa o invernadero para las plantas exóticas; una

fuente de agua potable; dos burras, en que el

matrimonio

iba a la Ciudad o a los pueblos de las cercanías;

gallinero, palomar, pajarera, criadero de peces; criadero

de gusanos de seda; colmenas, cuyas abejas libaban en

los jazmines; jaraiz o lagar, con su bodega correspondiente,

ambas cosas en miniatura; horno, telar, fragua,

taller de carpintería, etc., etc.; todo ello reducido a una

casa de ocho habitaciones y a dos fanegas de tierra, y

tasado en la cantidad de diez mil reales.

El sombrero de tres picos Historia verdadera de un sucedido que anda en romances escrita ahora tal y como pasó · 第 33 / 95 题