SONETO

Aquel que, más allá de hombre, vestido

De sus propios augustos esplendores,

Al sol por virrey tiene, y en mayores

Climas su nombre estrecha esclarecido,

Aquel que, sobre un céfiro nacido,

Entre los ciudadanos moradores

Del Betis, a quien más que pació flores

Plumas para ser pájaro ha bebido,

Aquel que a luz y a tornos desafía,

En la mayor palestra que vió el suelo,

Cuanta le ve estrellada monarquía,

Es, a pesar del bárbaro desvelo,

Filipo el Grande, que, árbitro del día,

Está partiendo imperios con el Cielo;

aplaudiéndolo toda la Academia con vítores y un dilatado estruendo

festivo; y apercibiéndose el Cojuelo para otro, destosiéndose como es

costumbre en los hombres, siendo él espíritu, dijo deste modo:

A UN SASTRE TAN CABALLERO, QUE NO QUERÍA CORTAR

LOS VESTIDOS DE SUS AMIGOS, REMITIÉNDOLOS A SU

MASEBARRILETE[547].

El Diablo Cojuelo · 第 26 / 54 题