MAMOTRETO XXII.

Cómo se despide el Balijero y desciende su criado, y duermen hasta

que vino Trigo.

_Balij._ Mi vida, dame licencia.

_Loz._ Mi señor, no me lo mandeis, que no quiero que de mí se parta

tal contenteza.

_Balij._ Señora, es tarde, y mi oficio causa que me parta y quede

aquí sempiterno servidor de vuestro merecimiento.

_Loz._ Por mi amor, que salga pasico y cierre la puerta.

_Balij._ Sí haré, y besaros de buena gana.

_Loz._ Soy suya.

_Balij._ Mirá, hermano, abríme y guardá bien vuestra ama, que duerme.

_Ramp._ Señor, sí, andá nora buena.

_Loz._ A tu tia esa campona.

_Ramp._ ¿Haos pagado?

_Loz._ ¿Y pues? Siete buenas y dos alevosas, con que me gané estas

axorcas.

_Ramp._ Bueno si durase.

_Loz._ Mirá, dolorido, que de aquí adelante que sé cómo se baten las

calderas, no quiero de noche que ninguno duerma conmigo sino vos,

y de dia comer de todo, y desta manera engordaré, y vos procurá de

arcarme la lana si quereis que texa cintas de cuero; andá, entrá y

empleá vuestra garrocha, entrá en coso, que yo os veo que venís como

estudiante que durmió en duro, que contaba las estrellas.

_Ramp._ ¿Y vos qué pareceis?

_Loz._ Dilo tú por mi vida.

_Ramp._ Pareceis barqueta sobre las ondas con mal tiempo.

_Loz._ A la par á la par lleguemos á Xodar, duérmete y callemos, que

sendas nos tenemos. Parece que siento la puerta, ¿quién será?

_Ramp._ Trigo es, por vida del Dio.

_Loz._ Andá, abrilde.

_Trig._ ¿Cómo os va, señora? que yo mi parte tengo del trabajo.

_Ramp._ No cureis, que de aquí á poco no os habrémos menester, que

ya sabe ella más que todos.

_Trig._ Por el Dio, que un fraile me prometió de venilla á ver, y es

procurador del convento, y sale de noche con cabellera, y mirá que

os proveerá á la mañana de pan é vino y á la noche de carne y de las

otras cosas; todo lo toma á tarja, y no le cuesta sino que vos vais

al horno y al regaton y al carnicero, y así de las otras cosas, salvo

de la fruta.

_Loz._ No cureis, haceldo vos venir, que aquí le sabrémos dar la

manera, fraile ó qué, venga que mejor á él que á Salomon enfrenaré,

pues de ésos me echá vos por las manos, que no hay cosa tan sabrosa

como comer de limosna.

_Trig._ Señora, yo os he hallado una casa de una señora rica, que es

estada cortesana, y agora no tiene sino dos señores que la tienen á

su posta, y es servida de esclavas como una reina, que está parida, y

busca una compañía que la gobierne su casa.

_Loz._ ¿Y dónde mora?

_Trig._ Allá detras de Bancos; si is allá esta tarde, mirá que es una

casa nueva pintada y dos gelosías y tres encerados.

_Loz._ Sí haré, por conocer y experimentar, y tambien por comer á

expensas de otrie, que, como dicen, ¿quién te enriqueció? quien te

gobernó.

_Trig._ Mirá que está parida y no os dexará venir á dormir á casa.

_Loz._ No me curo, que Tragamalla dormirá aquí y tomarémos una casa

más cerca.

_Trig._ ¿Para qué, si ella os da casa y lecho y lo que habeis de

menester?

_Loz._ Andá, que todavía mi casa y mi hogar cien ducados val. Mi casa

será como faltriquera de vieja, para poner lo mal alzado y lo que se

pega.

_Trig._ Con vos me entierren, que sabeis de cuenta; vé dó vas, y como

vieres ansí haz, y como sonaren ansí bailarás.

Retrato de la Lozana Andaluza En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. · 第 30 / 86 题