XXVI

No esperéis que esa turba alborotada

infunda nueva sangre generosa

en las venas de Europa desmayada;

ni que termine su fatal jornada,

sobre el ara desierta y polvorosa

otro Dios levantando con su espada.

Las cien mejores poesías (lí­ricas) de la lengua castellana · 第 106 / 133 题