XIV

Perdida en tanta soledad la calma,

de noche eterna el corazón cubierto,

la gloria muda, desolada el alma,

en este pavoroso desconcierto

se eleva la Razón, como la palma

que crece triste y sola en el desierto.

Las cien mejores poesías (lí­ricas) de la lengua castellana · 第 94 / 133 题