"Fenimore Cooper y Washington Irving no necesitan carta de
recomendacion para vd. Tampoco Mrs. Beecher Stowe, la autora de la
"Choza del Tio Tomás," y hermana del gran orador Beecher, que es tan
apasionado á faldas como cualquier otro prójimo, segun malas lenguas
dicen.
"Son además muy notables Hawthorne, el autor de "The Scarlet letter," y
de muchas otras novelas traducidas á todos los idiomas hablados por los
séres racionales (¡hasta el español!); Poe, N. G. Simms y otros.
FILOSOFIA.--TEOLOGIA.--JURISPRUDENCIA.--ECONOMIA.
PEDAGOGIA.
"Filósofos notables solo hay Emerson, gran pensador, original en todas
sus ideas y cuyo lenguaje es admirable; Channing, que, lo mismo que el
anterior, ha sido traducido al aleman, frances é italiano, y Jappan,
autor del "Libre Albedrío."
"En la Iglesia son notables como grandes oradores, entre los muertos
Jappan, Robinson y Baines, y entre los que aun andan por este valle
de lágrimas, consolándose con sueldos de 20 á 60,000 pesos anuales,
Chapin, Hipworth, Tyng y Henry Ward Beecher, á quien, por mucho que
le gusten las faldas, nadie podrá quitarle ser el primer orador y el
hombre más simpático de toda la América inglesa.
"Fuera de la Iglesia cristiana (de modo que no se salva), hay un gran
orador sagrado, el Dr. Frothingham, predicador de la Iglesia unitaria,
que, como vd. y yo, admite á Dios sin meterse á explicarlo, no admite
revelacion alguna y cree que basta al hombre cumplir sus deberes para
salvarse. Predica todos los domingos en el Templo Masónico, y son tan
notables sus discursos, que _El Herald_ da un extracto de ellos todos
los lúnes.
"En jurisprudencia están los americanos tan adelantados como en
historia. Los nombres de Kent, Wheaton, Story y Livingston, ya muertos,
honrarian á cualquier nacion. Además, son notables Bouvier, Brice y
otros.
"En educacion, puede citarse á Horacio Mann Calkins, Wickersham,
Sheldon y otros infinitos á quienes debe este país, más que á todos los
demás, sus prodigiosos adelantos.
"En economía política están los americanos á la cola: aquí solo ha
habido dos ó tres que merezcan el nombre de economistas: Carey, Perry y
Horacio Greeley: ya vd. los conoce.