A quien leyere

Figúrate, lector, que vuelves a tu casa mohíno y aburrido, lacio el

cuerpo, acibarado el ánimo por la desengañada labor del día. Cae la

tarde; el amigo a quien esperas, no viene; la mujer querida está lejos,

y aún no te llaman para comer. Luego el tiempo cierra en lluvia; y tú,

apoyada la frente en la vidriera del balcón, te aburres viendo la

inmensa comba de agua que se desprende de las nubes. Llegada la noche,

el viento gime dolorosamente formando eco, y acaso despertando las

tristezas de tu alma... No quieres dormir ni tienes sueño, y recelas que

al reclinar la cabeza en la almohada se pueble tu pensamiento de

recuerdos amargos y esperanzas frustradas. ¿A quién le faltan en la vida

días negros, estériles para el trabajo, en que la soledad trae de la

mano a la melancolía?

Contra ellos está escrito este libro, que, entre desconfiado y medroso,

dejo pasar de mis manos a las tuyas. Recíbelo, no como novela que mueve

a pensar, sino como juguete novelesco, contraveneno del tedio y engañifa

de las horas.

Dulce y sabrosa · 第 7 / 53 题