¿Pues no lo estamos viendo toos, que anda usté desbaratando su hacienda

pa darles a los unos lo que les quita usté a los otros? Y eso no está

bien. La María Juana será too lo hija que usté quiera, y naide vamos a

tacharle a usté que haiga usté hecho lo que otros muchos en su caso...

Pero no quita que la Dominica deba de ser siempre pa usté la primera,

porque al fin es hija de su mujer de usté, que tendría toas las faltas

que usté quiera, con aquellos repentes que la daban, pero a mujer de

bien y de su casa no la ha ganao naide... Y otra cosa hubiera sío

si no le hubiera faltao tan pronto a la Dominica... ¿Qué iba ella a

haberle consentido a Feliciano lo que esta boba le ha consentío? Pero

sea de ello lo que quiera, lo que anda usté haciendo no está bien, tío

Aniceto, y toos tienen que tachárselo a usté, créase usté de mí...

TÍO ANICETO

Pues yo le digo a too el que quiera oírme que yo no trato de prejudicar

a naide; lo que hago es ponerlo too en orden pa el día de mañana...

y el que andará corriendo esas voces será Feliciano, que estará

deseandito que yo me vaya al otro mundo.

GUBESINDA

Ahí tie usté, ahí ya va usté muy descaminao, que Feliciano será too lo

que usté quiera, pero interesao toos sabemos que no lo es ni lo ha sío

nunca, que si en algo peca es en no mirar más por lo suyo.

TÍO ANICETO

Cuando se trata de salirse con su capricho, entonces tira y esbarata;

pero no es así pa los suyos. ¿Cuándo ha llevao él a la Dominica como

lleva José a la María Juana, que da gloria de verla hecha una señora?

¡Y su casa, cómo la tiene alhajá, que no hay otra igual en too lo de

por aquí!...

GUBESINDA

Y si usté sabe y que a la Dominica nunca la ha dao por componerse ni

por el señorío... Pero no es que su marío le niegue nada... muy al

contrario, que no va y viene una vez de Madrid, o de Toledo, o de

Talavera, que no le traiga algo, y ella es la primera en decirle y pa

qué le trae na... Llenos están los cofres de cosas que ni siquiera se

ha puesto.

TÍO ANICETO

¡En cambio otras van muy compuestas a su costa!

GUBESINDA

Y si la Dominica es así, ¿qué va usté a hacerle? ¿Querrá usté creer

que, al igual de otras que se las llevarían los demonios, ella hasta

parece que se alegra si alguien viene y le dice que Feliciano lleva

a sus majas como unas reinas... y que si lucen y que si triunfan...?

¿Y querrá usted creer que si de alguna sabe que le ha dejao por otro

es como sí la hubiean ofendío a ella? ¿Usté lo entiende? Pues no hay

más, que así es, y yo cuanto más lo veo más me devano entre mí por

entenderlo y menos lo entiendo.

TÍO ANICETO

Mucho es que hoy no ha ido ella también a la boda de Francisco con la

chica de la Pola...

GUBESINDA

Pues mire usted, porque naide le ha dicho de ir por reparo, que lo que

hace ella...

TÍO ANICETO

¡También tie que ver ese apaño de boda! Tanto dicen que ha berraqueao

el chiquillo en mitá de la iglesia, que la novia no ha tenío más

remedio que cogerle en brazos pa que callara...

GUBESINDA

¿Qué quie usté? Como se ha ido retrasando porque el novio ha estao con

calenturas, pues se ha echao el tiempo encima y ha tenío que ser la

boda con too ese lucimiento.

TÍO ANICETO

Feliciano sí que habrá ido.

GUBESINDA

Quería usté que faltara el padrino... También se fue p’allá mi marido

sin yo saberlo, que ese sí que va a tener que oírme; que el amo al fin

es el amo y pue hacer lo que le parezga, pero los que comemos el pan de

esta casa, tanto tenemos que mirar por el ama y no ser parte en naa que

puea ofenderla.

TÍO ANICETO

Tu marido, en habiendo fiesta, pues ya se sabe...

GUBESINDA

Demasiao y que lo sé, que no hay boda sin doña Toda, como le digo, pa

ser la risión de toos ande quiera que se presenta...

ESCENA II

DICHOS y DOMINICA

DOMINICA

Muy buenos días tenga usted, padre.

TÍO ANICETO

Buenos los dé Dios.

DOMINICA

¿Cómo lo pasa usted?

TÍO ANICETO

Así, regular...

DOMINICA

Ya sabía que había usté llegao anoche, pero tenga usté por seguro que

como usté no hubiera venido por aquí, no era yo la que iba a verle a

usté.

GUBESINDA

¿Lo oye usté? Ya se lo he dicho, nunca ha debido de ir a parar allí,

estando esta casa.

DOMINICA

¡Como allí tien más comodidades y más lujo!

TÍO ANICETO

¡Será por lo que yo estoy acostumbrao! ¡Qué cosas dices!

DOMINICA

Tampoco otros lo estaban y ahora todo les parece poco...

GUBESINDA

¿Quies algo?

DOMINICA

Tráeme el cesto de la labor, que me lo he dejao ahí fuera, encima del

arcón.

GUBESINDA

No, que te lo he traído yo... aquí lo ties... hasta luego.

~(Sale.)~

TÍO ANICETO

¿Qué andas haciendo?

DOMINICA

¡Ya lo ve usté!

TÍO ANICETO

Eso es pa algún chico...

DOMINICA

Nunca faltan pobres... Ahora que viene el invierno. ¿Y qué le parece a

usté de la María Juana?

TÍO ANICETO

¿Qué ha de paracerme? Que así hubiea yo querío verte, que más motivos

tenías que no ella. Ya ves cómo tie su casa y cómo se ha afinao a su

marido, y cómo se aplica a aprender de too en los libros... Siempre ha

sido muy dada a la leyenda, no como tú, que de milagro aprendiste las

letras... Pues bien quise yo educarte de lo mejor, que bien pequeña

te pusimos en un colegio de los buenos que hay en Talavera. ¿Y qué

saquemos? Que a los ocho días habías pegao a toas las muchachas y

habías dicho a la señora toas las palabras feas que te había enseñao

tu abuelo, Dios tenga en gloria, que se divertía con eso...

DOMINICA

¡Así me han querío mejor que a otras, que se comen de envidia!...

TÍO ANICETO

¡Es pa tenértela!

DOMINICA

Que andan toas detrás de mi marido como unas lobas...

TÍO ANICETO

Pero, ¿quién anda? ¿Quies decirme? ¡Cuatro desgraciás, pobretonas, que

por no morirse de hambre prefieren perder la vergüenza!... ¡Sí que es

pa estar orgulloso!

DOMINICA

¡No diga usté, padre, no diga usté, que usté siempre quiere rebajar

a Feliciano y echarle por tierra; siendo así que a usté le costa las

mujeres muy principales que me le han traído siempre al retortero!...

Ahí esta la Dacia, la de don Romualdo, la más rica y la más señorita

de por aquí... ¡A ver! Porque Feliciano no la quiso, y esta es la hora

que no ha consentido en casarse con ningún otro y todavía está loca por

él, que bien lo veo, que se le come con los ojos... ¿Y con la de don

Rosendo? ¿Qué pasó? Usted lo sabe. ¡Que tuvo que llevársela su marido

del pueblo! ¡Y bien señora era y bien guapetona! Pero, ¿no pasó más?

¿No fuimos un día al Coto del Duque y estaba allí por casualidad, que

había venido de Madrid, el administrador con su señora...? ¡Pero qué

señora! ¡Hubiera usted visto! ¡De las más señoras de Madrid! ¡Ya ve

usté, pa ser la señora del administrador de todo un duque!... Pero, no

querrá usté creer de que así qué vio a Feliciano, ella no miró naa, ni

que estaba con su marido, ni que estaba yo... Y yo no he visto señora

tan guapa ni tan bien puesta; con unos pendientes y una de anillos...

Y estoy segura que cuando Feliciano haiga ido a Madrid ella le habrá

buscao... Y quisiera que la hubiea usté visto, pa que diga usté que

toas son pobretonas y desgraciadas... Diga usté que si todavía tengo

marido, es porque a los hombres no hay que llevárselos de sus casas pa

tenerlos las mujeres.

TÍO ANICETO

Esa es la lástima, que alguna no se lo ha llevao pa _in eternum_.

DOMINICA

Será pa usté, que pa mí no... Que hasta cuando pienso que tie que

llegar el día que Dios se nos lleve al uno y al otro, no hago más que

pedirle que sea yo la primera. Conque ya ve usté; ni la muerte, que es

de Dios, me conformo con que me lo lleve, cuanto más ninguna que haiga

nacío de madre...

TÍO ANICETO

Pa qué vamos a disgustarnos. Dejemos ese punto, que yo he venío a

tratar otro negocio.

DOMINICA

¿Conmigo na más?

TÍO ANICETO

Y con Feliciano, con los dos... Él ya sé que anda de boda.

DOMINICA

Sí. Luego vendrán por aquí a que se les dé un trago...

TÍO ANICETO

De modo que hoy no será día pa tratar de na...

DOMINICA

Tampoco tendrá usté tanta prisa. ¿No estará usté unos días en el pueblo?

TÍO ANICETO

No quisiera estar más de mañana a la tarde..

DOMINICA

Pues usté dirá, padre.

TÍO ANICETO

Pues el asunto es que José quiere que yo sus diga...

DOMINICA

¿Es asunto de ellos? ¿Y no tienen ellos boca pa hablarlo? ¿Lo ve usté?

Con esas cosas sí que no puedo. ¿No nos estamos viendo todos los días?

¿Que es lo que quieren? Ya lo sabemos. Que Feliciano les venda su parte

en la Umbría. ¿No es eso?

TÍO ANICETO

Eso mesmo. Como la otra mitad es de José y Feliciano no se cuida de su

parte ni pa él sinifica na...

DOMINICA

Siempre me tie dicho que no la vende por ningún dinero y pa ellos

menos...

TÍO ANICETO

¿Y quies decirme qué es eso, sino una malisma intención? ¿Pa qué

quie él su parte de la Umbría más que pa que coman cuatro galopos

holgazanes...? El de la Ciscla, este Francisco que se ha casao hoy con

la chica de la Pola, na más que por eso, los del molino... ¡Un buen

rato de tunos!

DOMINICA

A mí no me cuente usté nada. Es voluntad de Feliciano y pa mí es

bastante....

TÍO ANICETO

Es que si tú fueas como debías de ser, no debías de consentirlo.

¿Es decir, que no hace por su hermano lo que hace por toos? Di que

la María Juana le hubiea hecho cara... Pero como se ha hartao de

despreciarlo...

DOMINICA

¿Despreciarle? No lo hemos visto. Antes porque la convenía, porque

entre casarse bien y amigarse mal, ninguna hay tan tonta que dude...

Diga usté que José no la hubiea querido, hubiéamos visto... lo que

hemos de ver todavía...

TÍO ANICETO

¿Vas a tener el valor de decir que a la María Juana le importa de

Feliciano? ¡Eso quisiera él!

DOMINICA

¡Eso quisiera ella, que a él le importara!...

TÍO ANICETO

Si se burla de él a toas horas. De lo que presume, que se cree que ande

esté él ya no hay otro...

DOMINICA

¿Y ella qué se ha creído? Porque ande siempre con blusa de seda y el

boas colgao del pescuezo y las botitas de rusel pa pisar los chinarros

del pueblo, ¿qué pega aquí to eso? ¿Y pa qué es tanto componerse? ¿Na

más que pa su marido?

TÍO ANICETO

¿Creerás que es pa el tuyo? ¡Qué bien le agradeces que si no fuera por

lo que ella te quiere, ni vendría a tu casa ni hubiea vuelto a cruzar

la palabra con Feliciano!...

DOMINICA

¡Eso dirá ella!... Diga usté que Feliciano mira hoy que es la mujer de

su hermano y...

TÍO ANICETO

¡Calla, calla! Que no paece sino que quisieras que no lo mirara... Pues

ten cuenta que si Feliciano se propasara un tanto así y José llegara a

enterarse, no quieas saber lo que sucedería, que le he oído respirar en

ese sentido... Conque ya puede mirarse.

DOMINICA

Ella es la que tie que mirarse y no presumir tanto de que ha despreciao

a nadie... No vaya a cansarse Feliciano de tanto desprecio y se olvide

de too...

TÍO ANICETO

Si la que se olvida de too eres tú... que suponiendo que ella le

hubiera querido a Feliciano, que le quisiá ahora mismo, más de

agradecerle que haiga ella mirao lo que tú no miras... que es tu marido

y que eres su hermana... que nunca creí tener yo que decírtelo.

DOMINICA

Eso sí: que me diga eso, que me diga que le quería, que le quiere,

como es la verdad... pero que no venga a presumir, porque él la

respete, de que es ella la que le ha despreciao. Ahí está la Dacia que

sabe que a mí no me ofende que quieran a mi marido.

TÍO ANICETO

Ya se ve que no...

DOMINICA

Y pa ser honrada no se necesita ir diciendo que es ella la que no le

ha querido, sino too lo contrario... Y ahí tiene usté a la Dacia, la

quiero yo como a una hermana, bien lo sabe ella... Pero la María Juana

quiere ser más que todas... Y eso... a mí con orgullos... no... ¡Ya lo

sabe!... Que yo también tengo mi orgullo.

TÍO ANICETO

Bien se ve, bien se ve que ties tu orgullo, pero mira y ande demonios

has ío a ponerlo.

ESCENA III

DICHOS; GUBESINDA, y después FELICIANO, FRANCISCO, PILARO y el TÍO BEBA

GUBESINDA

Acá vienen toos los de la boda con el amo.

DOMINICA

Que no pasen del portal, que lo ensuciarán todo. Y dales vino y

hojuelas.

GUBESINDA

La que me paece que no viene es la novia. ¡Le habrá dao reparo! Alguna

vez habían de tener vergüenza.

DOMINICA

No digas nada, mujer...

FELICIANO

~(Dentro.)~ ¡Dominica! ¡Dominica!

~(Entra.)~

¡Acá estamos toos!

~(Aparecen en la puerta Pilaro, Francisco y Tío Beba. Detrás Mozas y

Mozos.)~

DOMINICA

No me paséis de la puerta, que vendréis perdidos de barro... Ahora

voy...

FELICIANO

Nosotros sí... Entra, Francisco, entra...

~(Entra Francisco, Pilaro y el Tío Beba.)~

Vosotros, quedaros ahí fuera y bailar y cantar y que os den un trago...

TODOS

¡Viva el padrino! ¡Viva!

VOZ

¡Que viva la señora Dominica!

TODOS

¡Viva!

FELICIANO

¡Tío Aniceto! ¿Qué, está usté aquí?

TÍO ANICETO

Aquí he venío. Ya te veo de padrino.

FELICIANO

Qué se va a hacerle... Tenga usté un cigarro... son superiores.

TÍO ANICETO

Tú no lo gastas menos...

FELICIANO

Aquí ties al novio, Dominica.

DOMINICA

Ya le conozco. Por muchos años....

FRANCISCO

Y que ustedes lo vean con salú... y la compañía...

DOMINICA

Mala cara ties todavía...

FRANCISCO

Me cogieron unas calenturas, ende el verano pasao, pero ya voy mejor...

GUBESINDA

~(Al Tío Beba.)~ ¿Y qué has ío tú a pintar a la boda...? ¿No sabías que

hacías aquí más falta...?

FELICIANO

Le dije yo que viniera...

PILARO

Pues podía haber faltao... ¡Lo que nos ha hecho de reír! ¡Las cosas que

a él se le han ocurrío en la iglesia! ¡Y siempre que viene a una boda

se le ocurre lo mismo! Y siempre nos reímos con él lo mismo.

GUBESINDA

¡Y lo que habrás bebío a estas horas! Apestando vienes...

TÍO BEBA

¿Estáis oyendo? Lo que es tener nota de algo en el mundo... ¿Qué he

bebío yo? Vosotros podéis decirlo que habéis bebío lo mismo que yo...

¿Qué he bebío yo?

PILARO

Lo mismo que toos, tía Gubesinda.

TÍO BEBA

Hay que alvertir que la primera en alegrarse de que yo me alegre es

ella, porque sabe que a mí no me da por faltarle a naide, ni por pegar

a la mujer como a otros; el tío Catalino, pongo por caso... sino too lo

contrario... ¿Verdá, Gubesinda?

GUBESINDA

¡Calla, calla!

TÍO BEBA

Pero es que estas mujeres al igual de taparle a uno las faltas que

tenga, las publican... que no ha sío naide más que ella la que me ha

puesto a mí la nota de borracho en el pueblo.

TÍO ANICETO

Es que como te dicen tío Beba...

TÍO BEBA

¿Pero, quién no sabe por qué me lo dicen? Porque se lo decían a mi

abuelo, y al primero que se lo dijeron fue a mi bisabuelo y no fue

tocante a la bebida ni muchísimo menos, que fue por buen español... por

pa... pa...

FELICIANO

¡Patriota!

TÍO BEBA

Eso...

GUBESINDA

Ya sabemos toos la historia.

TÍO BEBA

Siempre hay alguno de fuera que no la sabe y nunca falta quien puea

creerse que lo de llamarme tío Beba, es porque yo beba... Pues no

señor, fue que cuando andaban los franceses por España, llegaron aquí

tamién y fueron, y lo primero cogieron a mi bisabuelo que era entonces

alcalde, y le dijeron que les había de dar de comer y de beber, que si

no y que le mataban... ¡Y él les dio de comer y de beber! ¡Qué remedio!

¡Quién no hubiéamos hecho otro tanto! Y cuando estaban toos bien comíos

y bien bebíos cogen a mi bisabuelo, me lo suben encima una mesa y ende

allí, subío como estaba y que había de decir como ellos: «¡Viva Francia

y vivan los franceses!», y «¡Viva el rey de los franceses!» Que de no

y le mataban... Y caa vez que ellos gritaban «¡Viva!», mi bisabuelo no

decía más que «¡Beba!» Ellos venga «¡Viva Francia!», y él, «¡Beba!»;

«¡Vivan los franceses!», y él siempre, «¡Beban!» Y como ellos, a la

cuenta, no le entendían bien, o no les sonaba mal lo de beba, pues no

le mataron, pero él se salió con la suya y too el tiempo no le hicieron

decir nunca «¡Viva!», más que «¡Beba! ¡Beba!» Y como luego se supo, le

quedó de ahí el nombre de Tío Beba, y de ahí nos vino a toos, y de ahí

me lo llaman a mí, que no es por naa malo, me parece.

PILARO

Y que es la verdá, así como lo cuenta, que yo se lo oí contar a mi

abuelo.

TÍO BEBA

Pues, luego, ¡qué había yo de decir una cosa por otra! Así fue y toos

lo saben... Ahora que cuando llega un día que hay que alegrarse como

hoy, y toos dicen: «¡Vivan los novios! ¡Viva el señor padrino! ¡Viva

señora ama!», pues yo me acuerdo de mi bisabuelo, y digo: «¡Beban!

¡Beban!» ¡Y bebo!...

FELICIANO

Muy bien dicho... Ya se armó el baile... Andar vosotras, sacarles vino.

Vamos todos; venga usted también, tío Aniceto.

TÍO ANICETO

Yo me vuelvo pa casa. Ya volveré. Quería hablar contigo, aunque ya he

hablao lo bastante con la Dominica.

FELICIANO

Pues no se vaya usted, hablaremos... Tráenos aquí ese vino dulce

bueno...

DOMINICA

Tráete las hojuelas, Gubesinda.

TÍO BEBA

¡Viva señora ama!

DOMINICA

Gracias, hombre.

~(Salen.)~

TÍO BEBA

¡Viva la Gubesinda!

GUBESINDA

¡Anda, anda! Que no ties vergüenza de haber ido a la boda.

TÍO BEBA

¡Pues peor ropa llevaba el novio y tan contento! ¿No es verdá,

Francisco?

FRANCISCO

¡Qué cosas dice usted, tío Beba!

PILARO

¡Sí que te ha dicho cosas!

TÍO BEBA

Las mismas que te dije a ti cuando te casastes... Es el día que a toos

nos leen el Evangelio.

~(Salen todos menos Feliciano y el tío Aniceto.)~

ESCENA IV

FELICIANO y el TÍO ANICETO; después GUBESINDA

FELICIANO

Vamos, siéntese usted que van a traernos de un vino muy rico; que usted

nunca quie na conmigo... Y yo no quiero decirle a usté na de que haiga

ido usté a casa de José, ni de otras cosas que usté hace, porque no

quio que riñamos, pero usté no me quie como yo le quiero.

TÍO ANICETO

Pue que algo más.

FELICIANO

No, señor; que no me ha querío usté nunca, y yo no he sío malo pa usté.

¿He sío yo malo pa usté alguna vez...?

TÍO ANICETO

Pa mí no.

GUBESINDA

~(Entrando.)~ Aquí está el vino dulce y hojuelas.

FELICIANO

Déjalo ahí too. ¿Les habéis dao vino a esos?

GUBESINDA

Sí, señor. Al corral se han salío toos de bailoteo.

FELICIANO

Que beban too lo que quieran.

GUBESINDA

¡Eso es, como usté no tie luego que bregar con ellos!

FELICIANO

Deja esa botella.

GUBESINDA

¡Verá usté tamién!

FELICIANO

¡Tú no calles nunca!

GUBESINDA

¡Allá usté! Pero usté, tío Aniceto, no beba usté mucho, que aquí ya

sabe usté que tien por gracia emborrachar a too el que llega forastero.

TÍO ANICETO

No hay cuidao.

~(Sale Gubesinda.)~

FELICIANO

¿Es o no es el vinillo?

TÍO ANICETO

Sí es un vino.

FELICIANO

Pues mañana le mando a usté media arroba a su casa. ¡Pa que usté vea si

yo le quiero! Ande usté con otra hojuela, pa andar luego con otra copa,

que estas copas no hacen na. ¡Mire usted qué finura de copas!

TÍO ANICETO

¡Déjame estar, que estos vinos dulces son mu traicioneros!

FELICIANO

Too es irse de aquí a la cama, abuelo. ¿Por qué no ha de quererme usté,

vamos a ver, si yo le quiero a usté?

TÍO ANICETO

Bueno está, hombre.

FELICIANO

¡No se enfade usté nunca conmigo!

TÍO ANICETO

No bebas más.

FELICIANO

No me hace naa... Ande usté tamién. Entre usté con las hojuelas pa

entrarle mejor al vinillo. ¿O quie usté mejor una tajá de algo?

TÍO ANICETO

Déjate, hombre, si he comío al mediodía.

FELICIANO

Ya me supongo que habrá usté comío. ¡Que me alegro de verle a usté! Si

usté no pue estar enfadao conmigo...

TÍO ANICETO

Bueno, pues lo que yo quería hablar contigo es pa ver si puede

arreglarse lo que quie José de la Umbría, que a los dos os conviene que

de no ser así yo no te diría palabra.

FELICIANO

¿Lo ha hablao usté con la Dominica?

TÍO ANICETO

¡Ya lo he hablao con ella!

FELICIANO

¿Y qué dice?

TÍO ANICETO

Que lo que tú digas, pero que tú has dicho que no y menos pa ellos.

FELICIANO

¡Cosas de las mujeres! Toas son lo mismo... usté sabe lo que son.

TÍO ANICETO

No pongas más, hombre.

FELICIANO

¡Toas son lo mismo!

TÍO ANICETO

Pero los hombres no hemos de llevarnos por ellas... ¿Quie decir que de

tu parte no hay inconveniente?

FELICIANO

Ninguno. Pero yo sé que la Dominica va a disgustarse y yo no quieo

disgustos. En la familia no tenía que haber nunca el menor disgusto, y

de mi parte no lo habría nunca. Usté hable con la Dominica, que usté

es su padre... Y pa mí es usté mi padre tamién... ¡Yo no soy malo,

abuelo! Eso es lo que siento, y que no haiga en esta casa una docena de

muchachos pa llamarle a usté abuelo...

TÍO ANICETO

Con la mitad de los que andan repartíos...

FELICIANO

Tampoco es verdá eso; mucho es que han dao en decirlo... ¡Ande usté con

otra! Pa que esté usté más templao pa convencer a la Dominica, que por

mí no tie usté que decirme naa. Suya es la parte de la Umbría y too lo

que quieran, basta que sea gusto de usté... Pa que usté vea si me niego

a naa que usté me pida...

ESCENA V

DICHOS, DOMINICA, DOÑA JULITA, DOÑA ROSA y la DACIA

D.ª JULITA

Muy buenas tardes tengan ustedes.

FELICIANO

Ah, que son ustedes. Buenas tardes.

TÍO ANICETO

¿Cómo lo pasan ustedes? ¿Y su esposo?

D.ª JULITA

Así anda, con sus dolores.

DOMINICA

Van ustedes a tomar unas hojuelas, y de este vino, que pa eso las

traigo a ustedes, que a todos no se les puede dar de esto... Siéntense

ustedes... Ande usté, doña Rosa; tú, Dacia, usté, doña Julita...

FELICIANO

Una copita.

DOMINICA

Espera, hombre, que saque más copas.

D.ª ROSA

¡Ay, a mí licores, no!

DOMINICA

Si es muy dulce...

D.ª JULITA

Están muy finas estas hojuelas. ¿Las has hecho tú?

DOMINICA

Yo, sí señora,.. Tome usted otra.

D.ª JULITA

En casa no nos salen tan finas...

FELICIANO

Y usté otra copita. ~(A doña Rosa.)~

D.ª JULITA

No, Feliciano, que no tiene costumbre y luego le da por llorar...

D.ª ROSA

¡Es tan dulce!

D.ª JULITA

Venimos de casa de María Juana, por cierto que nos dijo que ella venía

aquí también... quedaba arreglándose...

DOMINICA

¡No faltaba más que ella no se compusiera para venir aquí!

D.ª JULITA

Hija, hoy tenía puesta otra blusa. Seis le llevo contadas, todas de

seda... Esta de hoy es de un color canario...

DACIA

No me gustaba... Una que tiene de un color naranja es la más preciosa...

TÍO ANICETO

Pues si ustedes no mandan algo...

DOMINICA

¿Se va usted, padre?

D.ª JULITA

Vaya usted por casa, que Romualdo tendrá mucho gusto de verle... Le

contará a usted las cosas de aquí, que serán por el estilo de las de

allí.

TÍO ANICETO

En toas partes es lo propio...

D.ª JULITA

Pero allí no tendrán ustedes un alcalde tan bestia y un juez tan

sinvergüenza, con unas mujeres tan sopladas y tan tarascas. ¡Qué gente!

TÍO ANICETO

Ya me pasaré por allí si tengo un rato... ¿Conque puedo decirle a José

que por ti no hay inconveniente?

FELICIANO

Ninguno... por mí...

DOMINICA

¿A qué dices que no hay inconveniente? ¿Al asunto de la Umbría? ¡Ya

se ve! Has estao aquí bebiendo, y a ti cogiéndote así, te llevan ande

quieren... ¡Pues no se salen con la suya! Dígale usté a José que no,

¿estamos? que no; que lo ha dicho Feliciano.

FELICIANO

¿Lo ve usted como es ella?

TÍO ANICETO

Entonces, ¿qué digo? ¿Que lo has dicho tú o que lo ha dicho ella?

DOMINICA

¡Tú, tú!... ¡Lo has dicho tú!

FELICIANO

Bueno, diga usted que ha dicho ella que lo he dicho yo.

TÍO ANICETO

¡Cualquiera ata dos cuartos de cominos contigo! ¡Qué hombres!

DOMINICA

Si usted no le hubiera hecho beber más de la cuenta pa cogerle la

palabra...

TÍO ANICETO

¿Pue que digas que soy yo?

DOMINICA

¡Como usté no mira más que por la María Juana!

TÍO ANICETO

¡Habla lo que quieras que me voy por no oírte!

~(Sale.)~

DOMINICA

¿Pero habías sío capaz de dar tu consentimiento? Pa que se rían de ti.

FELICIANO

¡No te sofoques, mujer! Dices que no, pues no... No quiero yo belenes

por cosas que na me importan... ¡Se ha terminao!

D.ª JULITA

¡Cuestiones de familia!

D.ª ROSA

¡Qué mundo este! ¿A quién le faltará algo?

D.ª JULITA

Pero no os disgustéis vosotros.

FELICIANO

Nosotros... no...

D.ª ROSA

¡Ay, Jesús mío!

DACIA

¿Qué le pasa a usted, tía?

D.ª ROSA

¿Qué ha de pasarme? ¡Todo me recuerda mis disgustos!

DOMINICA

¡Si aquí no hay disgustos! Ea, vamos a ver bailar a esa gente. Y que

baile también la Dacia.

DACIA

Yo no bailo nunca.

DOMINICA

Pues hoy ties que bailar con Feliciano...

DACIA

¡Correndito! ¡Quita!

D.ª ROSA

¡Ay! ¡Ay!

DACIA

¡Pero tía! ¿Qué le pasa a usted?

DOMINICA

¿Está usted mala?

FELICIANO

¿Pero qué acuerdo le ha dao para ponerse así?

D.ª JULITA

No hagáis caso; si es la pizca de vino que ha bebido. Siempre le

sucede...

FELICIANO

¡Vamos! Entonces, acostarla...

DOMINICA

Que le dé el aire, vamos, doña Rosa.

D.ª ROSA

¡Ay, yo me muero... yo me ahogo! Se me anda todo...

DACIA

Agárrese usted. ~(Doña Rosa se agarra con fuerza a Feliciano.)~

FELICIANO

¡Que se priva!

DACIA

¿Qué hace usted? ¡A mi tía!

DOMINICA

Con el aire se le pasa... vamos, doña Rosa.

D.ª ROSA

¡Ay, Jesús mío! ¿Qué dirán ustedes...?

FELICIANO

No decimos naa. A cualquiera le sucede otro tanto...

DACIA

Ande usté, tía...

~(Sacan entre todos a doña Rosa. Salen todos menos Feliciano.)~

ESCENA VI

FELICIANO y GUBESINDA; después la DACIA; después DOMINICA

GUBESINDA

¿Pero qué le ha dao a doña Rosa?

FELICIANO

¡A la cuenta que se ha amonao!

GUBESINDA

¡Va llorando como una madalena!

FELICIANO

¡Se acordará de su marido!

GUBESINDA

Voy a hacerle un poco tila. Dice el ama que ella la puso aquí. No la

encuentro. ¿Ande andará la tila?

DACIA

~(Entrando.)~ ¡Gubesinda!

GUBESINDA

¿Qué manda usté?

DACIA

Que no busques la tila, que no está ahí...

GUBESINDA

Ya decía yo...

DACIA

Anda, ves a hacerla, que yo llevaré una taza y el azucarero...

~(Sale Gubesinda.)~

FELICIANO

¿Se le ha pasao ya?

DACIA

¡Calla, si hemos tenío que acostarla!

FELICIANO

Eso es de los nervios. No se pue estar sin marido...

DACIA

Eso será...

FELICIANO

¿Tú no ties nervios?

DACIA

¡Suelta!

FELICIANO

¡Cuidao que estás guapa!

DACIA

¡Feliciano, que grito! ¡Feliciano!... ¡Que no quiero gritar!

FELICIANO

¡No seas tonta!

DACIA

¡Suelta, bruto! ¡Vamos, Feliciano!

~(Entra Dominica.)~

¡Ay! ¿Lo estás viendo?

DOMINICA

La que lo está viendo soy yo. Vaya, que a lo primero ya he visto que ha

sío él, pero a lo segundo ya te has dejao tú...

DACIA

¡Ahora vas a creerte que ha sío así! ¡Ha sío él, ha sío él! ¡Que lo

diga que ha sío él!

FELICIANO

Ya lo habrá visto.

Señora ama: Comedia en tres actos · 第 2 / 4 段