Don Carlos B. Meltz, para la cátedra de alemán.
En la sesión de 18 de octubre de 1892 se designaron los nuevos
catedráticos:
Pbro. Pedro Hita, para Matemática.
Lcdo. Don Julio M. Padilla, para Historia Universal.
Don M. Bustamante, para Historia crítica de Espeña.
Lcdo. Don Felipe Cuchí, para Derecho público y administrativo.
Dr. Don Esteban García Cabrera, para Anatomía.
Dr. Lassaleta, para Fisiología Humana.
Dr. Carreras, para Higiene Privada.
En la sesión de 31 de octubre de 1893 se nominaron los siguientes
catedráticos:
Dr. Don Ricardo Hernández, para Obstetricia.
Lcdo. Don Enrique C. Hernández, para Literatura general y española.
Lcdo. Don J. E. Martínez Quintero, para Historia crítica de España.
Lcdo. Don José Janer, para Física.
Dr. Don G. Ferrer Hernández, para Química.
Cap. J. A. Iriarte, para Trigonometría.
Don Antolín Nin, para Dibujo.
En la sesión de 1º de junio de 1894, acordó el Ateneo el traslado de las
alumnas de la clase de Parteras á la Habana, para adquirir en aquella
Universidad el título facultativo, que legalice el ejercicio de su
profesión. Las alumnas no pudieron ir á la Habana y el Ateneo acordó
exámenes particulares del 1^{er}. curso de Obstetricia, para establecer
la cátedra del segundo curso. Formose un tribunal compuesto de los
doctores don José de Jesús Tizol, don Juan Zoilo Hernández y don
Cayetano Coll y Toste, para examinar doce discípulas del doctor Tizol,
las que pasaron á estudiar el 2º curso de Parteras, bajo la dirección
del Dr. don Ricardo Hernández, quedando el Dr. Tizol como catedrático de
1^{er}. curso de Obstetricia. Esas doce parteras empezaron á prestar
útiles servicios á la sociedad como comadronas entendidas, de las cuales
algunas gozan en la actualidad, en la Capital, de sólida reputación.
Justo es consignar aquí, que á los esfuerzos del Ateneo Puertorriqueño
por hacer progresar la instrucción en el país, correspondió la
Diputación Provincial ayudándola con mil pesos, primero, y después, dos
mil anualmente, desde que se iniciaron en 1888 las enseñanzas de la
_Institución de Enseñanza Superior_; y que el Gobierno Central ordenó en
1893, que de los fondos del Estado se auxiliara al Ateneo
Puertorriqueño, todos los años con 7 mil pesos, para el fomento de la
enseñanza de Facultad mayor. Estos donativos de la Diputación y del
Gobierno estuvieron pasándosele al Ateneo hasta el 18 de octubre de
1898, que hubo el cambio de nacionalidad en la Isla.