El 6 de abril de 1888 el Gobernador don Pedro Ruiz Dana pasaba una
Circular á los Ayuntamientos de la Isla, recomendándoles consignaran en
sus presupuestos cantidad suficiente para construir casas-escuelas. El
Gobierno General, en su deseo de facilitar los medios adecuados para la
construcción de edificios dedicados á escuelas publicó tres proyectos.
La fábrica había de ser de manpostería y ladrillo y el presupuesto de
una escuela de 8 mil pesos; otra, de 13 mil pesos; y la otra de 18 mil
pesos.[66] Este proyecto ha venido á tener vida posteriormente; y es una
de las mejoras introducidas por el Gobierno americano en pro de la
Instrucción pública, secundado liberalmente por la Legislatura
puertorriqueña.