XLI

=Gabinete en la casa de Bringas. Anochece.=

ROSALÍA.--=(Consternada, dándose aire con un abanico, con un pañuelo,

con un periódico y con todo lo que encuentra a mano.)= A mí me va a dar

algo. Parece que se me arrebata la sangre y que se me sube toda a la

cabeza... No me cuentes más, hombre, por los clavos de Cristo, no me

cuentes más. Tan atroz inmoralidad me aturde, me anonada, me

enloquece... ¿Y la viste tú? ¿Sería ilusión tuya...?

THIERS.--Pues ¡no la había de ver! En el vagón reservado estaba, bien

abrigadita, sin decir _esta boca es mía_, y tan contenta que echaba

lumbre por los ojos...

ROSALÍA.--¿Y tuviste paciencia para presenciar tal escándalo?... ¡Con

que no la puede hacer su mujer porque es una... y la hace su querida...!

Estoy volada... Ignominia tan grande en nuestra familia, en esta familia

honrada y ejemplar como pocas, me saca de quicio... =(Mirándole con

fuerza.)= ¿Y tú no dijiste nada?, ¿aguantaste que en tus barbas...?

THIERS.--=(Preparándose a decir una mentirilla.)= Fue tanta mi

indignación cuando Agustín me lo declaró... porque tuvo la poca

vergüenza de confesarme su debilidad... pues me indigné tanto, que le

dije cuatro cosas y le volví la espalda y me salí de la estación.

ROSALÍA.--=(Satisfecha.)= ¿Así lo hiciste? Es claro; no pudiste refrenar

tu ira. Le volviste la espalda; le dejaste con la palabra en la boca...

THIERS.--=(Pidiendo mentalmente a Dios perdón de su embuste.)= Como te

lo cuento. La verdad es que no podremos tratarnos más con mi primo.

¡Quién lo había de decir!, el hombre mesurado, que todo lo quería llevar

a punta de lanza, ¡faltar así a los buenos principios, dando un puntapié

a la Sociedad, a la Religión, a la Familia, a todo lo venerando, en una

palabra!... Si es lo que te digo: el desquiciamiento se aproxima. Esto

se lo lleva la trampa. La revolución no tarda; vendrá el despojo de los

ricos, el ateísmo, el amor libre.

ROSALÍA.--Vendrá; ya lo creo que vendrá eso, y más... Cuando se ven

horrores tan increíbles, todo se puede esperar. =(Sofocadísima.)= No

habrá ya cataclismo que me coja de nuevo.

THIERS.--=(Melancólico.)= Basta tener ojos para ver que esta sociedad

pierde rápidamente el respeto a todo. Se hace público escarnio del trono

y el altar; la gangrena de la desmoralización cunde, y cuando veo que

los míos están libres del contagio, me parece milagro.

ROSALÍA.--=(Pensativa.)= ¿Y no te dijo si volvería con la preciosa carga

de su manceba?

THIERS.--Sí, volverán, volverán...

ROSALÍA.--=(Con extraordinaria hinchazón de la nariz.)= Porque no quiero

que se queden en mi interior cuatro verdades que pienso decirles al uno

y al otro. ¡Oh!, no, no se me quedarán. Seré capaz de ir a Francia, a

Pekín por desahogar mi cólera...

THIERS.--El mejor día les tenemos aquí tan campantes... y vivirán como

casados, insultando a la honradez, a la virtud... Hemos de ver cada

barbaridad... Bien claro lo decían Joaquín y Paquito la otra tarde: _la

piqueta demoledora y la tea incendiaria están preparadas. ¡La

demagogia...!_ ¡Ah!, me olvidaba de una cosa importante. Algo vamos

ganando. Díjome ese tonto que podías disponer de todo lo que se compró

para la boda.

PRUDENCIA.--=(Desde la puerta.)= Señora, la sopa.

ROSALÍA.--=(Aparte, perdiendo sus miradas en el retrato de D. Juan de

Pipaón, está representado con un rollo de papeles en la mano.)=

Volverán. ¡Aquí os quiero tener, aquí!... Sanguijuela de aquel bendito,

nos veremos las caras.

Tormento · 第 43 / 44 题