Alguna vez la encuentro por el mundo
Y pasa junto á mí;
Y pasa sonriéndose, y yo digo:
--¿Cómo puede reir?
Luego asoma á mi labio otra sonrisa,
Máscara del dolor,
Y entonces pienso:--¡Acaso ella se ríe
Como me río yo!
L
Lo que el salvaje que con torpe mano
Hace de un tronco á su capricho un dios,
Y luego ante su obra se arrodilla,
Eso hicimos tú y yo.
Dimos formas reales á un fantasma,
De la mente ridícula invención,
Y hecho el ídolo ya, sacrificamos
En su altar nuestro amor.