I
El Circo Harris, entre ramajes y focos voltaicos, abría su parasol de
lona morena y diáfana. Parejas de gendarmes decoraban con rítmicos
paseos las iluminadas puertas, y los lacios bigotes y las mandíbulas
encuadradas por las carrilleras tenían el espavento de carátulas
chinas. Grupos populares se estacionaban con rumorosa impaciencia por
las avenidas del Parque: Allí el mayoral de poncho y machete, con el
criollo del jarano platero, y el pelado de sabanil y el indio serrano.
En el fondo, el diáfano parasol triangulaba sus candiles sobre el cielo
verde de luceros.