Cómo pueden compararse los diferentes tipos nacionales del salario. --
Modificaciones de la ley del valor en su aplicación internacional. --
Salario aparente y salario real.
_Cómo pueden compararse los diferentes tipos nacionales del salario._
Para comparar el tipo del salario entre diferentes naciones, es preciso
ante todo tener en cuenta las circunstancias de que depende en cada una
de ellas el valor de la fuerza de trabajo, tales como la cantidad de
las necesidades ordinarias, el precio de las subsistencias, el número
medio de individuos de las familias obreras, los gastos de educación
del trabajador, el papel que desempeña el trabajo de las mujeres y de
los niños, y, en fin, la productividad, la duración y la intensidad del
trabajo.
Conociendo la duración cotidiana del trabajo y el salario de la jornada
en cada país, se hallará para cada uno el precio de la hora de trabajo
en los mismos ramos de industria; en cuyo caso podrán compararse
los tipos nacionales del salario a jornal. Después será necesario
reducir el salario a jornal a salario a destajo, único que indica los
diferentes grados de intensidad y de productividad del trabajo.
_Modificaciones de la ley del valor en su aplicación internacional._
Existe en cada país cierta intensidad ordinaria, en defecto de la
cual un producto consume más tiempo de trabajo del socialmente
necesario; pero, cualquiera que sea el tiempo que haya consumido, en
el mercado nacional solo se encuentra el valor correspondiente al
tiempo socialmente necesario para su producción. El valor no se regula
más que por la duración de este tiempo, y semejante regla solo se
modifica cuando el trabajo alcanza un grado de intensidad superior a la
intensidad ordinaria nacional.
No ocurre lo propio en el mercado universal, donde se encuentran los
productos de los diversos países. La intensidad ordinaria del trabajo
nacional no es la misma en todos ellos. Mayor aquí, menor allá, sus
diversos grados nacionales forman una escala que tiene por medida el
grado de intensidad media internacional que su comparación proporciona.
En comparación con el trabajo nacional más intenso, el trabajo nacional
menos intenso crea, en el mismo tiempo, menos valor, que se traduce en
menos dinero.
Otra modificación más profunda de la ley del valor en su aplicación al
mercado universal consiste en que el trabajo nacional más productivo
se considera en ese mercado como trabajo más intenso, es decir,
como trabajo que produce, no solo mayor cantidad de productos, sino
mayor cantidad de valor, siempre que la nación más productiva no se
vea obligada por la competencia a rebajar el precio de venta de sus
mercancías al nivel de su valor real.
Si la producción capitalista está más desarrollada en un país, el
trabajo nacional alcanza en él, por consecuencia, una productividad
y una intensidad ordinarias más acentuadas que la productividad y la
intensidad medias internacionales, y la cantidad de valor producida en
el mismo tiempo es allí más elevada y se expresa por una cantidad mayor
de dinero, el cual vale relativamente menos en ese país que en otro en
que la producción capitalista está menos desarrollada.
_Salario aparente y salario real._
Resulta de este último hecho que el salario nominal, la expresión de la
fuerza de trabajo en dinero, será, por término medio, más elevado en el
primer país que en el segundo, lo cual no quiere decir que suceda lo
mismo precisamente con el salario real, es decir, con la cantidad de
subsistencias puestas a disposición del trabajador.
Aparte de esta diferencia en el valor del dinero con relación a las
mercancías, se verá con frecuencia que, si el salario cotidiano,
semanal, etc., es más elevado en una nación, el precio proporcional del
trabajo, es decir, su precio comparado con la supervalía o con el valor
del producto, es en ella menos elevado.
Mientras que el precio aparente del trabajo es por lo general más bajo
en los países pobres, donde ordinariamente los artículos alimenticios
están más baratos, el precio real, o sea el que cuesta al capitalista
una cantidad dada de trabajo ejecutado, el precio real es en ellos, en
casi todos los casos, más elevado que en los países ricos.