PARA MI HIJA

¡Manitas, las dulces

manos de mi nena!

Las manos mimosas,

rosadas, sedeñas;

las manos, divinas

como dos camelias,

que al acariciarme

parece que besan.

Manos adoradas,

juguetonas, tiernas,

como satinadas

manos de muñeca;

con la delicada

pura transparencia

que tienen las suaves

hojas de gardenia...

Manos adoradas,

como dos inquietas

diminutas brujas

locas y traviesas,

que lo mismo rompen

todo lo que encuentran,

que se unen pidiendo

perdón, cuando pecan...

¡Que sean las dulces

manos de mi nena,

las que cierren mis ojos

cuando yo me muera!

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 337 / 368 题