Esa España ferviente y valerosa,
que confunde la Cruz con la Bandera,
también adora a la inmortal Quimera
que forma su ilusión maravillosa;
Y respira el perfume de la Rosa
de su Poesía, la creación entera;
la humanidad, estática venera
las obras de esa patria esplendorosa;
El Rosal de su ilusión florece,
el mundo, con su triunfo, se estremece
y el horizonte de su amor se ensancha;
y vivirá su gloria eternamente,
mientras haya ideas en la frente,
mientras viva QUIJOTE DE LA MANCHA.