EL AMOR DE LOS AMORES

La vida es un dolor. Es algo incierto,

lleno da brumas y de ensoñaciones

que nos hacen temblar. Sepulcro abierto

para enterrar en él las ilusiones.

Es triste caravana en el desierto.

Nos morimos de sed. Las desazones

son inquietantes, como un cuerpo muerto

destrozado por garras de leones.

De la vida en el áspero camino

yo he sido como humilde peregrino

que hizo el amor de su ideal un rito;

atravesó el desierto con mis penas,

y he quemado mis pies en sus arenas

en un ansia infinita de infinito.

1919.

¡BENDITA SEAS, PECADORA!

I

Yo fuí también a tí, cuando soñaba

mi deseo con curvas morbideces

y mi joven pupila dilataba

la visión de tus blancas desnudeces.

En tu boca he bebido hasta las heces,

el néctar que tu labio me brindaba,

y de amor, en tus brazos, me embriagaba,

en un ansia infinita de embriagueces.

Bendita tú, entre todas las mujeres,

porque colmas el ansia de placeres

y el ansia de placer aguijoneas.

Porque tus blancos y afilados dientes

el goce intensifican; porque mientes

un platónico amor, ¡bendita seas!

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 293 / 368 题