EL CANTO DE MARÍA CLARA

¡Dulces las horas en la propia patria

donde es amigo cuanto alumbra el sol,

vida es la brisa que en sus campos vuela,

grata la muerte y más tierno amor!

Ardientes besos en los labios juegan,

de una madre en el seno al despertar,

buscan los brazos a ceñir el cuello,

y los ojos sonríense al mirar.

Dulce es la muerte por la propia patria

donde es amigo cuanto alumbra el sol;

muerte es la brisa para quien no tiene

una patria, una madre y un amor.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 255 / 368 题