Para alcanzar la gloria, son una misma cosa
el pincel elegante y el mohoso fusil,
la melena del vate y el casco del guerrero,
el son de los cañones y el llanto del violín.
Lo mismo premia el mundo con lauros al artista
que al valiente soldado que sucumbió en la lid;
porque si la lid siembra de mártires la historia,
el Arte la convierte en florido pensil.
X
Mas, si al fin, padre Apolo, exhaustas nuestras fuerzas,
no esplende en las alturas el libertario Sol,
suelta las rojas bridas de tus salvajes potros
y que troten furiosos con épico fragor.
Que salga de su cauce el indómito Agno,[34]
donde quemó sus naves últimas Limahóng;
que estremezca el _tamarao_ los llanos y las selvas
y revienten sus cráteres el Taal y el Mayón.
Octubre, 1910.
[Nota 34: Río caudaloso que cruza la provincia de Pangasinán y
vierte en el golfo de Ligayén.]