Ellos son. Allá van, sin más arreos
que el calzado y bordón del peregrino;
ellos son, allá van, arde en deseos
su pecho, hoguera del amor divino;
ellos, los pescadores galileos,
allá van, cada cual por su camino;
hombres son de entre el pueblo despreciado
y apóstoles de un Dios crucificado.