FLOR DE DOLOR

Tus lágrimas enjuga, amada mía,

y escucha los gemidos del amante

que te alza una rosa lacerante

en cada estrofa de su poesía.

No llores ¡virgen mía! si el destino

de negras gasas recubrió tu suerte;

no llores, que mi amor hasta la muerte

luchando seguirá por tu camino.

Bien comprendo la cruel melancolía

que en tu alma dolorida se atesora,

las penas que tu sufres cada día,

y las nostalgias que tu pecho llora.

Mas no llores; la vida es así, amada,

toda lucha y dolor, pena y tormento;

la vida es viva acción del sufrimiento

y es imagen de amor, despedazada.

Yo adoro tu beldad y tu pureza

como adoro a los ángeles del cielo;

sólo por adorarte me desvelo

en medio del dolor y la tristeza.

Yo te entrego la flor de mis amores,

mi lauro eterno, mi triunfante palma;

te entrego así mi corazón y mi alma

pero nunca la cruz de mis dolores.

Seca tus negros y divinos ojos,

alza tu frente de oriental violeta,

mi amor tu senda limpiará de abrojos...

¡Ya eres salva, mujer...! ¡Te ama un poeta!

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 189 / 368 题