EL HOMBRE

Con ardiente ambición desmesurada,

anhela ciego el hombre, sin reposo,

blasones adquirir, nombre famoso,

y subyugar la ciencia ilimitada.

Escudriñar la bóveda estrellada,

registrar el Océano proceloso,

por llegar, arrogante y majestuoso,

de la gloria a la cúspide escarpada.

Tal es su ceguedad y su locura:

llevado por mezquinas ambiciones,

lauros y gloria sin cesar procura.

¡Vive anhelando vanas ilusiones,

sin recordar que en una tumba obscura

se perderán sus glorias y blasones!

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 150 / 368 题