(SONETO IMPROVISADO EN EL ACTO DE LA INAUGURACIÓN DE LA "CASA DE
ESPAÑA")
Hermanos españoles: un bardo de mi raza
ha cantado las glorias de vuestro hablar divino,
que es el sublime nexo que a todos nos enlaza
y hace un súbdito hispano de todo filipino.
Por eso, aunque designios fatales del destino
rompieron la cadena de amor que nos unía.
caballeros andantes por el mismo camino
marcharán juntas siempre vuestra patria y la mía.
Y así como en tres siglos de perenne memoria
vivieron bajo Hispania las filipinas greyes,
y escribimos unidos los fastos de la historia;
Aun las leyes de España se llaman nuestras leyes,
vuestra alma es la nuestra y es nuestra vuestra gloria,
Y es Miguel de Cervantes el rey de nuestros reyes.