ORACIÓN DE TODA HORA

Santa Reina del amor:

tú sabes que noche y día

te rezo la letanía

y la salve del dolor.

Tú sabes que es el deleite

de mi alma sentimental

llenar de fragante aceite

tu lámpara de cristal,

y con mano temblorosa

mi luz votiva encender,

y enflorar con una rosa

tus leves pies de mujer.

Señora: por la belleza

de toda melancolía;

por la vesperal tristeza

de mi ruta; por la fría

cerrazón de mis mañanas;

por las rosas que en Abril

mueren solas y tempranas;

por toda brisa sutil

que besó flores amargas;

por toda negra visión

y por las horas ¡tan largas!

en que espera el corazón;

por los escollos adversos

donde se estrella mi esquife;

por mis lágrimas y versos

y por el mismo arrecife,

libértame del delito

de hablarte a veces en prosa;

libértame, y pues contrito

estoy de mi culpa odiosa,

guárdame en tu corazón

y en tu memoria también,

y dame tu bendición

por siempre jamás. Amén.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 92 / 368 题