Luchaste allá en la vieja monarquía
con voluntad exenta de egoísmo,
sirviéndote de escudo el patriotismo
y nuestra santa libertad por guía.
Vertiste gota a gota tu energía
en la lucha mental del periodismo,
al pueblo predicando el heroismo
y encendiéndole en sacra rebeldía.
Y es justo que hoy, en los nativos lares,
ensalce el vate en líricos cantares
tu nombre pregonado por doquiera;
y es justo que la patria agradecida,
por quien supistes inmolar la vida,
¡guarde en su seno tu mansión postrera...!
Noviembre, 1920.
[Nota 22: Seudónimo que usó en el periódico "La Solidaridad", por
él fundado, el escritor filipino Marcelo H. del Pilar. "La
Solidaridad" se publicó en Barcelona.]