Es del artista inspiración fecunda;
flor divina en el huerto de la vida;
del bardo en el laud nota escogida
que de armonías la existencia inunda.
Angel hermoso que a la tierra inmunda
cayó del cielo con el ala herida;
blanca luz de la gloria desprendida,
que del vivir la lobreguez profunda
disipa con la magia de su encanto.
Es talismán de poderoso hechizo
que al brío de su amor no hay quien resista,
ni pecho que no ablande con su llanto.
¡Es Eva que nos quita el paraíso,
y es María que el cielo nos conquista!
1919.