IV

¡Dichoso instante aquel que vió a las olas

dialogar con las naves españolas,

llevando a Limasawa a Magallanes!

De entonces a hoy, portentos mil se han visto,

y es que el poder de España arraiga en Cristo,

manso y sin hiel, multiplicando panes.

V

Soberbio es tu ideal, como tu gloria,

largos siglos ataste a la victoria

al carro de tu funesta monarquía.

¿Cómo no amar tu gesta no igualada,

si en las fronteras que humilló tu espada,

el gran disco del sol no se ponía?

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 54 / 368 题