Cartas de los hermanos Luna, Antonio y Juan (el Pintor), y su hermana
Numeriana, sobre la participación del Arzobispo en el remedio de su
desgracia.
Manila 16 de Enero de 1897.--Excmo. Sr. D. Fr. Bernardino Nozaleda,
Arzobispo de Manila.--Excmo. Sr. y respetable Prelado: Al recibir el
bondadoso recado de V. S. I. por mi confesor el R. P. Antonio Rosell, S.
J., me he sentido tan conmovido, que con lágrimas de ternura en los
ojos, no he podido menos de dar gracias á Dios y á V. S. I.--No tuve
otro deseo al retractarme que confesar públicamente mi error, como
pública fué mi mala conducta pasada, abrazando de nuevo la fe católica y
afirmándome más en mi patriotismo; pues reconozco, venerable Prelado,
que si bien me siento ajeno á la rebelión, por justos juicios de Dios
que yo adoro, mis extravíos me han conducido al tristísimo estado en que
me encuentro. En las durísimas pruebas por que paso, podré decir que
sólo encontré resignación en nuestra fe católica; en los momentos de
dolor y angustiosa tribulación he visto renacer en el corazón del hombre
indiferente los delicados sentimientos del niño cristianamente educado;
yo me había burlado de la Religión, y en esta desgracia ella se apiada
de mí, me consuela, olvida y perdona, tendiéndome la mano amiga de
salvación.--¡¡Bendita sea!!--Al acordarse V. S. I. de mi situación
aflictiva, veo bien claro la infinita misericordia de Dios, que ofrece
una esperanza á mi dolor. Quiera El conservarme siempre en su amistad y
gracia para que mi nueva conducta borre todo el mal pasado.--Doy gracias
á V. S. I. por su cariñosa atención, que yo estimo en mucho; le expongo
toda mi gratitud, que es poca cosa, pero que del alma sale; por último,
le pido respetuosa, humildemente, su santa patriarcal bendición.--De V.
S. I. siervo indigno en el Señor, q. b. s. m.==Antonio Luna.==Hay una
rúbrica.
* * * * *
De D. Juan Luna, el Pintor.
Habiendo pertenecído á la tenebrosa asociación masónica durante los dos
últimos años que he vivido en Europa, y siendo ella causa de todos mis
males, convencido por mí mismo y arrepentidísimo de ello, me acojo de
nuevo á nuestra Santa Iglesia Católica, cuya fe y enseñanza son el
verdadero y único faro que nos guiará siempre al bien en esta tierra,
preparándonos para alcanzar el cielo. Abjuro, pues, de todo corazón de
tan satánica asociación y pido el más humilde perdón á todas aquellas
personas é instituciones sagradas que por mi anterior conducta les haya
ofendido, prometiendo con la gracia de Dios no volver á incurrir ya en
tan grave error. _La condeno también por ser contraria, no solamente á
nuestro dogma religioso sino también á nuestras instituciones
político-sociales españolas_, bajo cuya bandera seré fiel hasta la
muerte, execrando la actual rebelión, que es borrón y la ingratitud
mayor que registrará la historia de Filipinas.--Hago pública mi
retractación para mayor reparación de mis culpas y malos ejemplos, ante
mi confesor el R. P. Antonio Rosell, S. J., y en presencia de los
señores testigos que abajo firman, encomendándome á las oraciones de
todos.--Manila, cuartel de Caballería, regimiento Lanceros de Filipinas,
31 de Caballería, á 17 de Enero de 1897.==Juan Luna.==Hay una
rúbrica.==El Oficial de guardia, José Folla.==Hay una rúbrica.==El
primer Teniente Ayudante, Miguel Díaz de Montiel.==Hay una rúbrica.
* * * * *
Ilmo. y Revmo. Fray Bernardino Nozaleda.--Mi Reverendísimo Prelado:
Teniendo presente su excesivo interés para mi desgraciado hermano
Antonio, he querido ponerle en detalle de su embarque. De Bilibid salió
sin atar y á pie con todos los demás hasta Capitanía, pues el Oficial,
aunque le dijo que se fuera en su quiles que le preparamos, Antonio no
creyó aceptarlo porque el Sr. Oficial no podía ir con él; nos han dejado
hablar con él hasta embarcarse, que entonces fué siguiéndole mi hermano
José; una vez á bordo le metieron con todos en un camarote de proa, en
donde ya no le dejaron ver á José; pero al retirarse todos, uno de casa
á quien se puede creer y á quien Antonio con extrañeza sin duda le
enseñó las manos que le habían puesto esposas; esto, Reverendísimo
Señor, nos ha partido el alma y lo lloramos mucho, ocultándolo á nuestra
desconsolada madre, á quien sólo consolamos diciéndole y haciéndole ver
la caridad de usted y bondad, como no dejamos de pedir á Nuestro Señor
Jesucristo tenga compasión á mi pobre hermano.--Nos ha dejado su retrato
dedicado á V. E. I., que le envío con ésta.--Una vez más le repito á V.
E. I. nuestro eterno agradecimiento, y con lágrimas le suplico su
bendición para esta su humilde servidora q. b. s. m.==Numeriana L.,
viuda de Ramírez.==Hay una rúbrica.
* * * * *
Excmo. é Ilmo. Sr. Arzobispo de Manila, Fr. Bernardino Nozaleda.--Excmo.
Sr. y venerable Prelado: Por conducto de mi hermana la Sra. Viuda de
Ramírez, tengo el gusto de enviar á V. S. I. una copia de la solicitud
de indulto que pienso elevar á S. M. la Reina, suplicándole
respetuosomente la lea y me aconseje.--Seguro de los generosos
sentimientos de V. S. I., atrévome á rogarle me preste su decidido
apoyo, ya que en esta tremenda desgracia, á la que he sido arrastrado
por la falsedad, me he visto casi abandonado, recibiendo sólo el
gracioso apoyo de aquellas personas que tienen su bondad cimentada en
la fe de Nuestro Señor.--Si con el corazón oprimido recuerdo á V. S. I.,
el dolor de una anciana madre, de una familia atribulada y llorosa, de
una joven abandonada cuando iba á jurar ante la Iglesia la sinceridad de
un afecto..... cierta mente movería su corazón hacia mí y nada serían ya
los sufrimientos morales míos.--En esta cárcel estoy bien, y sin duda
alguna debo mi relativo estado[6] á la bondad de V. S. I.--Pido siempre
á Dios que de mí se apiade, y á V. S. I. su santa bendición para este su
siervo agradecido, que con todo respeto B. S. M.==Antonio Luna.==Hay una
rúbrica.==Cárcel de Barcelona, 7 de Mayo de 1897.