[_Dol._].--Esto es muger; a la fe, que tiene andado
ya medio camino, mas la buena paga haze milagros, que
palabras lleualas el viento como a las plumas, y maldita
la cuenta que yo hago dellas. Con todo, despues de bien
recuchillada. Porque algunos por consiguir sus apetitos
os prometen luego el Arabia Felix y dan os con la Petrea
en la cabeça: de lo que no cuesta, a montones. Ay otros
tan tristes y pelados, y es tan raydo lo que traen, que
tan solamente do hechar el anzuelo no hallays. A estos
tales, pelalles más, pues no teniendo qué comer combidan
huespedes. Los caualleros muy peynados piensan que se
deue todo a su sangre y gentileza, y que os hazen merced
si os encargan; y quando mucho, por mano del camarero,
os meten diez reales en la boca, porque si acaso os
lamentays, respondan: pese a tal con el traydor, que diez
ducados le mandé te diesse y guardólos para sí o los jugó
el truan. Estudiantes lo hazen muy mejor, los quales no
tienen camareros, y de ciertas bolsas de cuero viejas
sacan siempre la merced de Dios, o parten con vos de sus
raciones. Carniceros, pescadores, grosseros, mesoneros, y
toda otra suerte de aues desta pluma, son liberales, por
traer la massa entre las manos. Mas otras ay más nobles
que todas éstas, quien se quiera lo podria adeuinar:
los banqueros, mercaderes gruessos o Burgaleses, que
francamente pagan las obras y jornaleros. Diez ducados es
el menor bocado de vn escote; sayas, mantos, chapines,
calças o tocados, aun no lo pedis quando lo teneys. Si
no ved que, no auiendo dado vn passo por Asosio, hecha
vn doblon para capones, quedando mi derecho reseruado y
entero para la buelta. El saber y diligencia os sobra
para éstos. Yo tengo tramada ya la burla, agora la
texeré. A la señora no se le cuece el pan ni le toca el
trasero la camisa; mas yo por el authoridad de mi officio
quise dilatallo, que las yeruas hazian luego operacion
y los amigos son diligentes para todo. Y de más si es
ésta que acá viene? Ella es, sola; paresce gruñe; será de
dolor de dientes. Gentilhombre, poneos delante por que no
nos vea y oyremos de qué temple viene.
_Mel._--Triste de mí, do la hallaria yo aora?
_Dol._--No lo digo?
_Mel._--Que no puedo ya estar sin ella, que blanda y
apazible es.
_Dol._--Muchas mercedes.
_Mel._--Y la embidia no lo puede comportar: vnos de
hechizera, los otros de falsaria y otros de otras
chismerias. Qué mundo este?
_Dol._--Hazeys bien de lo sentir assi y de guardar las
circunstancias de amistad.
_Mel._--No ay verdad ni desengaño sino donde menos se
presume, que todo el resto son hypocrysias. Yo buscaré
algo de bueno que le dé.
_Dol._--Dessa suerte siempre me terneys para vuestras
necessidades.
_Mel._--Quien me topará por aqui mi gentilhombre; qué
lindo y agraciado es, qué bien hablado y qué discreto.
_Dol._--Aun no lo sabeys del todo.
_Mel._--Paresce que halló el coraçon por natural distinto
o particular virtud, su semejante. En hablandome Doleria
en él, dio el sentido y la razon lugar a mi deseo y quedó
presa mi libertad. Do estará?
_Dol._--No se congoxe, que presto la verá.
_Mel._--No tengo otro descanso que hablar con ella, y
aunque el freno de la verguença y honestidad ate la
lengua, los affectos muestran lo que siente el coraçon, y
el escondido fuego haze su officio.
_Dol._--No es tiempo de más palacio; quiero apparescer
a Tisbe, porque no se mate, y lleualla al señor Piramo.
Señora, señora, no os vays assi.
_Mel._--Quién me llama? O madre mia Doleria, que hasta el
ánima me penetró tu boz, dónde estauas?
_Dol._--A vn ora que te llamo y no me oyes.
_Mel._--Y es posible? no te marauilles, que va hombre
pensando en otras cosas.
_Dol._--Pues como estás, hija?
_Mel._--En verdad que no me hallo bien.
_Dol._--Cómo assi?
_Mel._--Siento dos dias ha vn dolor incomportable del
coraçon.
_Dol._--Tienesle otras vezes?
_Mel._--Sí, mas no tan grande.
_Dol._--Ordinario mal es de mugeres, y puede ser que
venga de la madre.
_Mel._--No lo sé; dame algun remedio si lo sabes.
_Dol._--Y cómo que lo sé!
_Mel._--Qué, por tu vida?
_Dol._--A la oreja te lo diré, que no lo oyga nadie.
_Mel._--Quién está aqui?
_Dol._--El ayre, que fauoresce los amadores y los auisa
de muy lexos. Los braços de aquel amigo y sus regalos.
_Mel._--Mira qué dize; siempre te burlas, mi señora, y me
hablas fuera de proposito.
_Dol._--Por vida vuestra, qué quieres? soy amiga
desengañada y médico propicio, que no procura de dilatar
la cura, sino la salud de su paciente. Y no me lo
agradesces.
_Mel._--Calla, señora, que soy tuya; pero digolo porque
sospecho no se acuerda de my esse señor, ni se le da de
mi muerte o de mi vida.
_Dol._--Y esso más, y ves su passear tan a menudo por
la calle, pues de noche con qué suspiros y la color del
gesto. Si supiesses lo del comer y del dormir, manzilla
es ver la pena que padesce. Solia de ser vn pino de oro,
no está aora alli la mitad dél. No sé cómo te lo sufre el
coraçon, y más quiere tu honrra.
_Mel._--Con esa condicion le acepté.
_Dol._--Pues qué hazes por él, que te a de agradescer?
_Mel._--Que no le quiera mal, mas es menester hablarse a
mi señora.
_Dol._--Qué necia eres, no lo hará por todo el mundo.
_Mel._--Por qué?
_Dol._--Ay cierto inconueniente por causa de su padre.
Pero secretamente, si te paresce, el hará lo que yo
quisiere.
_Mel._--Está bien, mas temo, porque los hombres no se
contentan sino con todo.
_Dol._--Y quando assi sea, qué le das sino lo suyo?
_Mel._--O cuytada!
_Dol._--No veys qué lastima? Ora yo me voy a él y quedará
esto para mañana; todo estara a punto y algunos menudicos
para la nouia.
_Mel._--Ay triste!
_Dol._--Ay boba! que no desseas otro.
_Mel._--Para dessear era la fiesta. Mas no podré mañana.
_Dol._--Por qué causa?
_Mel._--Tiene mi señora combidados.
_Dol._--Quién son?
_Mel._--Apio y Metio, sus amigos speciales.
_Dol._--Speciales? Otros pensara yo.
_Mel._--No, señora, son muy pesados essos; éstos es otra
cosa.
_Dol._--Creolo, que la señora Astasia es auisada; tal sea
su vida si lo entiende assi. Será para el otro dia.
_Mel._--Sí, madre; yo terné cuydado.