[_Bel._].--Dime, Justina, qué te paresce que podra hazer
agora aquel cuya memoria tiene occupados todos mis
sentidos? porque te hago saber (pues ya no es tiempo
de callar te cosa) que queriendo más recoger me, para
más quitar me de pensamientos penosos, el pensamiento
que más me dexa atormentada es el que en otra cosa no
me occupa, sino en memoria de Floriano: porque le amo y
quiero, y con su memoria viuo, y su absencia me mata.
Pero ay de mí, que no puede mi poca libertad dexarme le
ver, ni mi recogimiento me le dexa hablar: mi castidad me
haze illicita su conuersacion, y el amor querria siempre
conuersar le; la honra de la casa de mi padre me cierra
sus entradas y salidas secretas, que la sensualidad
querria, por manera que para más bien le querer me tengo
de aborrescer a mí y a mis cosas. Pero, al fin, yo lo
he querido, y Dios lo tiene determinado, y ansi torno a
dezir que soy suya, y que nunca otro será señor de mi
cuerpo sino Floriano, que lo es de mi voluntad.
_Just._--O, qué grande es el poder del amor, que ansi
desencasa vn compuesto bien concertado y derrama vna
voluntad bien ordenada!
_Bel._--No me respondes, Justina?
_Just._--Qué te respondere debaxo de la gran compassion
que te tengo, por la batalla que en ti ay de la
sensualidad contra la razon, que tiene temor de perder la
posession de su señorio en ti?
_Bel._--Pues con más piedad y con más razon te apiadarias
de mi triste coraçon, que anda ya a punto de su
perdimiento, si bien supiesses mi mal; el qual, aunque yo
le passo, ni le sé ni le entiendo, mas de que veo que el
tú compadescerte de mí me monta nada, si el que tiene mi
coraçon no se apiada dél. Y como temo que me oluida, no
descansa mi voluntad, ni cessa de pedir a mis ojos que se
le pongan delante, para que todas las potencias se auiuen
y reconozcan el bien de dónde les viene. E yo te digo,
Justina, que yo bien querria que mi voluntad fuesse muy
obedescida en esto; porque yo viendo le, pensaria que no
me oluidaua, pues la absencia es madrastra del amor.
_Just._--Quando el amor no es postizo, ni cresce en la
presencia, ni mengua en la absencia, ni se varia con los
tiempos, pues la voluntad y entendimiento de donde quiera
buelan a ver lo que aman. Y Floriano amar te, prueua lo
bien los tormentos que le causaua tu amor; y dessear te,
bien tengo yo por mí que cuenta los momentos hasta verse
en la hora; y visto delante de ti, presumo que aun apenas
cree, porque dizen: que lo que mucho se dessea, no se
cree aunque se vea.
_Bel._--Pues que ansi me aseguras del temor que yo podia
temer, e yo lo estoy bien de que él no deue tener duda de
que le amo y jamás le oluido, qué te paresce que haremos
en lo que esperamos de nos ver? Pues ni yo le podré dexar
de amar como a señor y amigo y marido, ni podré hazer
por él cosa que passo tuerça de la razon en guarda de mi
honra y honestidad.
_Just._--Pues que estamos a solas, para qué tendre la
boca llena de agua, en no te dezir lo que, por hauer bien
pensado, no será possible callarlo, vista occasion de
dezir te desengañadas verdades?
_Bel._--De esso huelgo, y no esperes de mí más licencia,
sino que sin salua me digas lo que te paresce libre, que
yo deuo hazer tan captiua.
_Just._--Digo que no presumas tener las cubas llenas, y
las suegras beodas. Y cata que si le amas marido, que
toda eres suya de justicia muger. Y si te honras de
lo vno y te huelgas de ver le y querer le, huelga de
obedescer le. Pues mal meresceras la honra de su muger,
sin tener él el prouecho del matrimonio, pues dizen que
honra y prouecho no van en vn saco.
_Bel._--Bien dixeras (que ya te entiendo tu intento) que
honra y prouecho no van en vn saco, quando el prouecho no
deroga a la honra, y quando la honra y el prouecho son de
vno. Pero agora tú quieres ascribir me a mí la honra (y
tienes razon que lo es en ser suya) y a él el prouecho en
el gozo.
_Just._--Pues bien sabes que quando velan los nouios les
dizen que seran dos personas en vna sola carne. Porque
quiero que oyas, que bien lo sabes ya, que la honra y
prouecho de tu marido es tuya, y la tuya de tu marido
juntamente.
_Bel._--Bien has hablado; pero cata que la honra es cosa
muy vedriada, y muy sotil, y muy fragil, y junto con
esto, la que haze immortales los hombres, la que los haze
de estima, la que les da imperios, la que los haze ser
seruidos, pues vemos que los antiguos por sola la honra
arriscaron quanto fuera de ella tenian.
_Just._--Ansi es que la honra, mayor contentamiento da
al hombre que qualquier temporal otro prouecho. Pero
tornando a mi intento, nunca la muger pierde honra con
su marido, debaxo deste vinculo de dos voluntades, no se
teniendo respecto a otra disparidad, como es si él es
de mucha estima, y ella de baxa ralea, o al contrario;
o el vno en estremo pobre, y el otro muy rico; o en las
qualidades del alma, quando el vno Moro o Judio, o muy
vicioso notoriamente, y el otro notoriamente contrario
de aquello. Pero donde no ay estos estoruos, quando
dos personas que van a las parejas, que solo ay la
differencia en ser el vno hombre y el otro muger, se
ayuntan, como concurre Dios en aquel vínculo para hazer
vna persona de dos voluntades que eran antes y despues se
tornan en vna, alli ay mayor honra de entramos quanto más
entramos son solo vno. Y con esto baste; porque no soy
tan desuergonçada que tenga vocablos más claros; que más
vale verguença en cara sobre tal vínculo hecho, que no
manzilla en coraçon con tan no castos pensamientos y tan
desasosegados desseos.
_Bel._--Embuelues tantas razones para concluyr lo que
quieres, que algunas vezes como de los cabellos traes
la razon para que aprueue tu justicia. Y por tanto, ya
no quiero sino que, pues siempre me lo persuadiste, me
aconsejes cómo se concluya de manera que lo que a Dios
es notorio que passa entre nosotros sin su offensa a mi
parescer, sea público a las gentes sin escandalo y de
manera que entiendan juntamente ser guiado por Dios, pues
sabes que no sólo el buen nombre le ha de buscar hombre
con Dios, pero aun con las gentes.
_Just._--Y aun es ansi que el buen nombre vale más que
toda riqueza, y que éste más tarde se cobra delante las
gentes, y aun más presto se pierde con ellas, que no
delante Dios, pues el vno mira más en la voluntad, y
los otros aun calumnian las buenas obras. Pero lo que
me paresce en estotro es: que pues a las mugeres en
semejantes casos no se nos permite acometer, y aun se
nos dan auisos para guardar nos de no ser acometidas
como flacas en la resistencia y muy impugnadas en esto a
la virtud, y al hombre como más libre, lo vno y lo otro
le es permitido, digo que Floriano te pida por muger a
mi señor Lucendo tu padre; que como ello ya esté hecho,
y Dios lo ha encaminado, él lo concluyra, y hará que
el viejo, veniendo en ello Dios, se sirua, y vosotros
gozeys, y el mundo lo loe, pues no hay disparidad de
las que arriba ya dixe en entramos. Y aun más digo, que
si quieres la cosa más breue, y mandas, yo lo hablaré a
tu padre, aunque bien sé que arrastro paño de tan alto
negocio para tan baxo delegado.
_Bel._--Lo que yo quiero que tú hagas, es: que tú como de
tuyo lo persuadas a Floriano esso.
_Just._--Que lo haré venida la hora. Pero alli viene mi
señor solo; asuadas que venga a te hablar en casamiento;
porque hoy han estado con él dos señores, los más altos
del reyno, que sé que tenian hijos, que te recibiria por
muger qualquier de ellos.
_Bel._--Ay, Justina, si vieres que me quiere a solas,
busca occasion con que nos diuidas presto; si no, yo soy
perdida.
_Just._--Pierde cuydado. Pero cobra le en estar sobre
auiso en que no te cace en algo de Floriano; que ya sabes
qué sabio y sagaz padre tienes.
_Luc._--Qué hazes, hija, estás buena?
_Bel._--Por cierto, señor, que aún no he tornado bien en
mí desde estotro dia.
_Luc._--No me marauillo, hija, porque tú eres delicada,
y el mal que entra poco a poco, sale de tarde en tarde.
Siempre ten cuydado de mirar por ti, y no salir de
los consejos de los médicos, para no tornar a recaer.
Sienta te, hija, en tu estrado, y tú, Justina, sal
te allá fuera. Ya sabes, hija, cómo Dios lo manda y
naturaleza inclina a los padres en el cuydado de la
prouision de los hijos; en especial de aquellos hijos
que la naturaleza más desnudó en su nascimiento. Porque
vn paxarito, despues de sacados los hijos, en muchas
cosas no tiene menester mirar por ellos, como es el
vestir los, el limpiar los, ni el enseñar los hablar
ni andar, ni dezir les lo que han de comer, porque con
sólo traer se lo mientras no son para yr por ello,
naturaleza y la necessidad les dize quál coman y quál
dexen, y vn animal por su mesma manera, cada vno como
es. Pero al hombre, con dar le Dios esta excellencia de
tener vso de razon, le hizo en lo demás menesteroso de
las abundancias agenas; porque de ageno viste y come y
calça, y aun no a todos se les da el saber lo buscar, y
hallado, guardar lo. Y si el cuydado de los hijos ansi
pende de los padres, mucho más carga y solicita el de
las hijas, como más menesterosas. Y como vno destos
cuydados sea dexar en estado las hijas en que puedan
seruir a Dios, ansi yo con esta obligacion natural, como
por el gran amor que te tengo, quito de mis proprios
cuydados muchos ratos del dia, para dar lugar a los
que me vienen de contino, de verte ya en mis dias en
estado del matrimonio puesta. Y porque ya muchos de mis
vezinos han caminado tras el pendon de la muerte, y no
sé quándo a mí me llamará su trompeta, cierto de que no
he de quedar, incierto del quándo tengo de yr, querria
te, hija, dar antes mi bendicion con tu compañero en el
thalamo conjugal. Muchos de grande estado al mundo te me
piden, y a ninguno (aunque muy importunado) he dado sí
ni mano, porque te querria emplear (como thesoro que yo
más estimo despues del alma propria) muy a mi honra y tu
contentamiento. Porque en todas las obras politicas del
hombre humano hauria de hauer voluntad del que las obra,
y en especial en este estado, que con paz es de gran
bendicion, y contra voluntad tomado, y en desgracia, es
gran seruidumbre y vida peor que de galera. Por tanto,
sin me detener más dias, me di tu deliuerada voluntad
en esto, porque sobre aquella asiente yo la mia, en la
conclusion de lo que ya tanto y tantos me molestan. Y
cierto si en alguna cosa me paresce a mí hauian de hazer
su querer las hijas, hauria de ser en esto; pero hallo
que por las leyes diuinas y canonicas y ciuiles las
constriñen a no salir de la obediencia de los padres. E
por esso aprouando lo por bueno, tú harás mi voluntad en
que me digas la tuya luego.
_Bel._--Siendo yo la hija que más deue a su padre que
de mi manera haurá en esta vida, nunca Dios quiera
que comience en mí el exemplo de la ingratitud y mal
consentimiento en el no te obedescer muy por entero a lo
que me mandares. Porque si otras hijas son obligadas a
sus padres porque son padres, yo a ti porque eres padre y
madre, y señor y regalador y abrigo mio. Pero más pienso
que meresceré delante de ti en hazer tu mandado en esto,
en forçar me a querer hallarme sin ti vn hora, que no por
otras causas que la honestidad suele mouer a las honestas
hijas, en obedescer a sus buenos padres. Y ansi sepas que
quando me dieres marido, le tomaré; quando me metieres
monja, lo seré; y quando me mandares yr de tu casa, yre;
y quando quisieres que no vaya, no yre; aunque tanto
más mejor te obedesceré en que quieras que no te dexe,
quanto menos regalo espero tener sin tu presencia. Pero
más quiero como hija hazer tu voluntad, que como regalada
dessear mi contentamiento. Y ansi como no determino de
dezir nó a cosa que tu voluntad sea, ansi no te quiero
sacar condicion alguna, porque en apartar me de ti hallo
la mayor pérdida que jamás hija perdio, y en no hazer tu
voluntad sería la más de culpar del mundo.
_Luc._--Has hablado, hija, tan prudentemente, que con tu
sí tan libre que me das me dexas más captiuo mi querer
al tuyo. Y ansi te prometo al amor que te tengo: que
tractando esto, no te mire como hija en te mandar, sino
como a muger en no hazer cosa sin tu expresso consejo y
contentamiento. Y por esta razon te quiero en particular
dezir quiénes son los que te me piden, y con quién soy
más inclinado a cerrar en esta cosa: para ver lo que de
cada vno sientes.
_Bel._--Ay, mezquina yo, que agora que entramos en lo
especial temo, que hasta agora todo ha sido querer en
general; y ansi no estaua yo tan constreñida a declarar
me con quién quiero por nombre, y a quién no quiero.
_Luc._--A quién dizes que te inclinas más en lo
particular? que no te oy bien. E ya te digo que ni por
dezir me tu parescer te tendre por más atreuida, ni por
hablarme claro por menos buena y honesta.
_Bel._--Señor, a Dios gracias, la poca contractacion
que tengo fuera de con mi gente me quita del vicio que
llaman accepcion de personas, en tachar a vnos y aprouar
a otros, pues a todos los ignoro, y a todos quiero bien,
y a mí tengo por no merescedora del menor, y más suez que
tu voluntad fuere de me dar. Pero mira que viene Justina,
y deue de querer te algo.
_Just._--Mucho va adelante la plática: quiero
despartirlos.
_Luc._--Quieres algo, Justina?
_Just._--Señor, que mires que ha rato que se apeó el
adelantado mayor, y deue estar te aguardando.
_Luc._--Pues voy, que esta plática se concluira para la
obra otro dia plaziendo a Dios; queda te, Justina, con
tu señora, y tú, hija, mira que te solazes, pues de tu
plazer huelgo yo mucho.
_Bel._--Yo te haré esse plazer de oy más.
_Just._--Que te paresce, señora, quán a mano tramé la
mentira?
_Bel._--Ay, que peor es si sale en balde, que luego
tornará enojado.
_Just._--Entonces no faltará otra y otras diez; en
especial que ya él vino endenantes. Pero como viene
tantas vezes, no sé si se tornó a yr o no. Pero, cómo te
ha ydo?
_Bel._--Qué quieres que me vaya? Pues ya a lo claro
quiere concluyr de casarme.
_Just._--Y qué le dixiste?
_Bel._--Que no saldre de su mandado.
_Just._--Bien fue ansi; pero en lo particular, de quién
te nombró?
_Bel._--Ya lo començaua quando nos atajaste; pero quedó
que otro dia me lo dira, para que yo escogiesse quál
mejor me agradasse a mi parescer.
_Just._--Agora te digo que está andado el medio camino,
y piensa que ordena Dios esto. Yo auiso esta noche a
Floriano, para que sea él vno de los que te pidieren,
para que si a bueltas de los otros te lo nombrase tu
padre, puedas cerrar con él, y ansi no se sentirá.
_Bel._--Bien está; ansi se hara bien; encomendemos lo a
Dios todo.