[_Lyd._]--Grande es el reposo que oy veo en esta
casa; Dios quiera que sea para mayor bien, porque veo a
Floriano metido en vn camino, que no sé qué tal querra
Dios que sea el paradero. Ayer tarde me paresce que se
tractaua de que hauia de yr a verse con la que él llama
su señora, y no me paresce que quiso acompañar se de más
de solos tres moços y vn paje, teniendo tantos continos
y gente de casta a su mandado, que comen su pan. Pues
andar de noche no lo tengo por bueno ni seguro; pero
no andar muy á lo seguro tengo lo por locura, porque
de noche ni se conosce quál es bueno ni quál es malo.
Pues ya que va de noche, mejor es que lo digan: quién
passa, por ver le con autoridad y a recaudo, que no que
digan: perdonele Dios, que le mataron pensando ser otro.
Y lo que me paresce mal es que no ay hombre en casa, ni
contino, ni mayordomo, ni veedor, ni otro que diga que
le ha visto, más de que dizen que duerme. Gran descuydo
ha sido este mio, porque dado que yo haga la voluntad
de Floriano en dexar le solo, pues él se acompaña de
muchachos y gente de baxa suerte, pero al fin, viendo
yo el daño, no hago lo que deuo a la fe del buen duque
Florineo su padre, que en buen passo[693] esté su alma.
Cierto que de oy más la consciencia me carga, y el temor
del daño pide que yo ande más alerta sobre las cosas de
Floriano. Pero qué puede mi buen zelo y gran lealtad
hazer con sólo buen desseo y poca possibilidad? Porque
el auiso y correction fraternal deue la dar el hombre a
donde cabe, y callarla donde con el consejo hareys mayor
daño, y causays malquerencia, y cresce la malicia, y
dobla se la pertinacia. De manera que lo que se hazia en
el que erraua con sola inclinacion moça y sensual, y con
persuasion de los aparejos, y con falta de resistencia de
la razon, despues lo haga con doble peccado de voluntad
maligna peccando contra Dios, con pretender de dar os
pena a vos que le auisastes y corregistes. De Floriano,
pues, yo tengo lástima a su honra y grauedad y hazienda y
alma. Lo primero, porque le comiençan a cobrar en opinion
de poco assentado y mal concertado en sí y en su casa.
Lo segundo, porque da parte de sus flaquezas, y tracta
y communica vn duque Floriano, y en ojos de una corte
imperial, con vn paje y vnos moços despuelas. Lo tercero,
he lástima a su hazienda, que la veo andar baylando en
manos de amigos publicos de ella, y enemigos secretos
dél. Y veo le yr tras chismosos, tras rufianes, tras
putas, tras alcahuetas, y con gente que con sus dones
se honren, y de la honra dél despedacen camino de los
burdeles, do se gaste mal la hazienda del que la heredó
bien, y la possee bien, y la dispensa y gouierna mal. Lo
quarto, he lástima a vn alma que, con ser por sí noble,
en ser hechura a imagen de Dios, y con hauer le dado
Dios compañia de cuerpo no de sangre y ralea vil, pero
noble y generosa y real, con todas estas circunstancias
ella es peor tractada y más mal mantenida de virtuosas
obras, que si cayera en suerte de ser vn porquero. Porque
alli, tras su vil ganado, ella se podia saluar; y aqui
mandando a tantos buenos y sabios, y nobles, y virtuosos,
y generosos, ella anda aperreada y hecha estropajo a
la disposicion de la sensualidad moça y libre y rica y
mal aconsejada, como la ay en Floriano al presente, si
Dios no lo remedia. Porque veo que el oydo y el creer de
Floriano pende de las mentiras y embustes desta gente
que con él tracta a salvo de su ganancia y a pérdida de
Floriano. Y vereys que no dara audiencia ni credito a
vn criado antiguo, leal, seruicial, amador de su honra,
defensor de su persona, augmentador de la gloria de su
estado, y aun, lo que peor y más peligroso es, que os
cobrará enemiga porque le retraeys de los vicios, le
desseays la salud, y le procurays por la hazienda, y le
tractays de ensalçar su honra. Y esto es el por qué ay
oy en dia pocos criados antiguos fieles bien medrados
en las casas de los señores. Porque el fiel criado,
condoliendo se del daño del señor, atreue se con buen
zelo y amor a le auisar y retraer; y como por esto ve que
cae en desgracia del señor, alça se a su mano, busca vn
achaque, y el señor, que huelga que él le tenga para yrse
a su casa con sus hijos y muger, y dexa de autorizar el
palacio del señor moço y mal aconsejado, y ansi faltan
las muchas canas, y sobran las muchas chismerias. Y
aquellos por fieles van se con quitarles la racion porque
no assisten, y dar les a más librar (más por verguença
que compelle al señor que por voluntad que le combide)
el medio acostamiento, porque se van como buenos, y
lleuan le doblado los livianos que asisten, porque se
pican de andar más galanes que graues. Y porque éstos,
con lo no merescer, por medrar se subjectan a todo, y
los otros, con hauer lo ya merescido, confian en su
bondad y lealtad que merescen algo. Y ansí oy en dia la
gente que más mentiras y más adulaciones oye, y menos
verdades espera, son los señores, que se hazen enemigos
de quien los ama, queriendo los sanctos y virtuosos, y
amigos de quien los aborresce en la virtud. Porque tanto
menos medra vn criado soberuio quanto el señor es más
humilde, y tanto más medra vn criado luxurioso, que anda
callejero y ventaneros los ojos a ver qué cobdiciar, y
a ver qué poder auisar al señor de que vio acullá la
hermosa, quanto más el señor es dado a las mugeres. Y
ansi se han tornado los palacios acorro de viciosos,
porque se despueblan de viejos, y se acompañan de moços,
y porque ay poca audiencia de verdades y gran gula de
mentiras; porque oy en dia es muy cierto el vulgar que
mal me quieren mis comadres, etc. Y por esto con poca
autoridad de los palacios, los seruientes de pelillo,
los mentirosos, chismosos, malsines, truhanes, dezidores
maliciosos, chocarreros, como hallan audiencia en el
señor, ansi los tornan de su talle, si Dios y la buena
condicion no los defiende de inuiciarse. Porque, como
dize el Psalmo, con los sanctos serás sancto, y con
el peruerso serás peruertido. Y aun en tanto es muy
peligrosa al bueno la mala compañia, en cuanto más ayna
se nos pega la mala costumbre, que no la buena; porque
más daña vna viciosa palabra que aprouecha vn largo
sermon. Y ansi dize la escritura: que corrompen las
buenas costumbres las peruersas palabras. Y el que quiere
guardar se del mal no deue fiar de sí mesmo, con dezir
que tiene buena inclinación, que es sabio, y alcança lo
que es malo, que es noble, y que la nobleza le combidará
a la virtud. Porque donde no anda el fauor particular
de Dios, y donde tercia la ruin compañia, y la propria
sensualidad obra, no ay muro firme que defienda. Porque
si el señor no guarda la ciudad (dize el Psalmo) por de
mas vela el que la guarda. Que agora ninguno más sabio
que Salomon, ninguno más rico, ninguno más acatado; pero
ni le valio el ser rey, ni le mamparó la su sabiduría, ni
se le acordó del fauor que Dios le hauia mostrado, con
terciar la sensualidad propria, con la compañia de las
mugeres estrangeras, que le hizieron ydolatrar, que es el
mayor de los peccados; porque, tras el negar a Dios, nada
queda que perder el hombre que algo sea. Pero he aquí
asoma vna buena joya de los de la confradia; quiero saber
dél lo que ha passado, aunque dudo si él sabra dezir me
verdad, ni aun yo pensar que él la diga para me obligar a
creer le, porque el que por mentiroso es tenido, aunque
diga verdad, no es creydo. Ha, Fulminato, de dónde vienes?
_Ful._--Vengo de la armeria, y de hazia Santiago.
_Lyd._--Todo esso es vn camino; por qué tú lo diuides?
_Ful._--Porque allá fuy a diuersas cosas; porque a la cal
de Santiago fuy a buscar mi capa de grana que me auia
dado Floriano en pago de la que me harparon los seys por
su seruicio y honra en la cal de Francos.
_Lyd._--El que te la dio Floriano, bien lo sé; el por
qué, dias ha que te lo oy a ti contar, que para tus
hazañas pocas vezes buscas tú más testigos de tu lengua
que lo relate; pero cómo la vienes de buscar, y de alli?
_Ful._--Luego no sabes lo que passó anoche?
_Lyd._--Y qué?
_Ful._--Pues porque no digas que no ay testigos de mis
hazañas, preguntar lo has a los que iuan anoche con mi
amo.
_Lyd._--En tanto que ellos no parescen, dime lo tú
breuemente; porque si lleuare camino de creer se, creer
te lo he, y si no, oyr lo he.
_Ful._--Ya sabras la yda de Floriano.
_Lyd._--Bien la sé.
_Ful._--Pues tambien sabras el a qué y a dónde.
_Lyd._--Presumo lo; ven al punto.
_Ful._--Pues yendo por aquella calle, yo que iua delante
asegurando el campo, salieronme vnos quatro de traues,
que por yr ellos bien armados, y a mí me ver con sola
espada y capa, presumieron de se me atreuer; pero en
dos palabras los puse en tal estrecho, que por la calle
abaxo, tomando las viñas, se me saluaron por pura pata.
Yendo, pues, yo tan ceuado en ellos y tan goloso de
alcançar los, y ellos tan sueltos en el correr, me
hizieron descuydar de la capa, hasta que oy la eché
menos, queriendo la cubrir.
_Lyd._--Son tus hazañas tales, y tan extraños tus hechos,
que ni te culpo, porque yendo desarmado, y siendo tan
buen corredor, y yendo ellos armados no los alcançaste,
mayormente si corriades en oppuesto, vnos para huyr de
los otros. Pero pues que en tal caso, y por tan buen
señor perdiste la capa, quien te dio aquélla por vn hecho
te dara otra por esta valentia. Pero a qué iuas a la
armeria?
_Ful._--Diziendo te lo que passé, bien deues de adeuinar
a qué iua yo a los armeros, porque las armas quedaron
tales, que no eran para traer, ni la espada buena para
poder entrar en la vayna con mellas.
_Lyd._--Di me, Fulminato, cómo diste a adobar las armas
que yendo corriendo tras los otros desarmado no lleuauas?
ni la espada se melló en los que por su buen correr no
alcançaste?
_Ful._--Cuentas me los bocados? pues espera, que yo te
respondere por tiempo entero. Muy ganoso estás, señor
Lydorio, de que no te calle nada; porque como aquellos
se me fueron por pies, vine a la posada y armé me con
boluer los a buscar; quando quise vestir me de sobre capa
para tapar la malla, halléme sin capa, pero tomé otra. Y
saliendo en busca de mi caça topé otros seys, que en el
herir no me parescieron los primeros; pero como Fulminato
yua a buen recaudo, a fieros golpes los desbaraté, y aun
heridos [dos] de ellos, me tomaron las viñas todos.
_Lyd._--Ya has contado de ti; agora me di, qué fue de
Floriano y los otros?
_Ful._--Aunque con peligro, por la falta de mi persona,
pero con buena ventura, fueron, y negociaron, y tornaron
se en saluo, porque yo hauia andado al ojeo.
_Mar._--O, gracias a Dios que ya llegué acá, y me pude
descabullir de tan importuna cosa como este mayordomo del
Abad, que al cabo al cabo nunca veo que su arbol me da
más de hoja de parola; y con quién lo ha!
_Lyd._--Cata, cata, he alli la partera de los partos
de Floriano. A buen tiempo viene para informarme de lo
que passa, que harto mal es el nuestro, quando ha de
preguntar hombre a vna gente tal de los secretos del
señor que ellos no siruen. O, que norabuena vengas,
señora Marcelia! ay algo de bueno en tus nueuas?
_Mar._--Siempre yo las he traydo buenas a esta casa. Y
agora, si me pones con Floriano, no las haurá menos; y
que sé yo que en qualquier occupacion que él esté se
desoccupará en el plazer de mi venida.
_Lyd._--Esso creo yo antes que si fuera vn varon de Dios.
_Mar._--Dizes algo, señor?
_Lyd._--No más de que, pues tales nueuas traes, y con
tanta priesa, anda acá, entremos.
_Ful._--No mirays el majadero, que, estando hablando
conmigo, me dexó y se va acompañando vna menos muy poco
que pública del burdel? Pues reniego de la espada de
sant George, y aun de la escriuania de sant Lucas, si al
cielo no se me acoge, si no escriuo con el cuchillo del
puñal en aquella cara puta el nombre de Fulminato porque
quien la comprare sepa que me deue mi decima, y aun que a
Lydorio yo le dé a conoscer cómo se despide otro dia de
la persona.
_Fel._--Qué es aquello que haze el valiente? qué tal
tirar de barba tiene y dar de pie, y mirar en arco!
quiero ver qué cuento tenemos nueuo, y si son enterrados
los de anoche. Di, Fulminato, de qué te muestras tan
enojado?
_Ful._--Y cómo no lo tengo de estar? y aun de mí mesmo.
_Fel._--De essa manera tú mesmo harás tus amistades: pero
qué fue?
_Ful._--De acordar me quán poco corri anoche.
_Ful._--Herieron te?
_Fel._--Qué herir? pluguiera a Dios que no me
conoscieran, porque me esperaran, y aun me lo pagaran,
porque no es menester más de que me reconozcan los que
saben mis golpes, para que en viendo mi espada fuera me
huyan, tanto que me pesa muchas veces porque me conoscen.
Y ansi me dissimulo quanto me suffre la accelerada
condicion; porque si esto no fuesse, más de tres
gallillos traeria yo de mi mano sin las crestillas de
orgullo que traen tan salidillas. Pero ya sabes, hermano,
que mudar costumbre es a par de muerte; que te doy mi
fe que si con mi condicion pudiesse acabar de ser algo
asegurado, que yo tuuiesse más pesca, aunque no tengo
redes, ni aun caña.
_Fel._--Por esso dizen: cata que quien no asegura, no
prende; pero mira quánta mentira ay en el mundo, y aun
embidia de tus hechos: ya hauian dicho que te corrieron
la çapata vnos dos.
_Ful._--Di me quién lo dize; porque vna tal vellaqueria,
quando vaya a oydos de mi amo, lleue ya el castigo a
cuestas.
_Fel._--No ay para qué sepas quién. Pero, mudando hitos,
no quiero que me digas qué hiziste anoche, que luego
disparaste a nunca más ver; porque bien presumo que
andarias en passos de tu officio; mas ruego te que me
digas, qué fue de tu capa de grana?
_Ful._--Huelgo que me ayas conoscido; porque quiero, como
amigo (que otro no lo ha sabido de mí) que sepas que
anoche fuy en seguida de vnos no sé quántos rufiancillos
atreuidillos, y como los amonté, valiendo les los pies,
bolui en vuestra busca y nunca os pude encontrar. Pero
para satisfazer me a mí mesmo, salté sobre el muro de
la huerta de la dama, y como no senti dentro bullicio,
dexé de saltar dentro a buscar os allá. Y ansi tornando
a saltar al suelo para venir en vuestro rastro, por
temor de que me tendriades menester, y hallé que al
subir de presto se me cayó la capa, y voto a la sancta
letra dominical deste año de quarenta y siete, que en
tantico que fue todo ello, ni hallé rastro de quién me
la lleuasse, ni sonido de pies a quien seguir, y ansi me
vine en cuerpo, dando se me poco de vna capa, perdida por
buen coraçon. Y cierto he pensado sobre ello, y hallo por
mi cuenta que algunos ladronzillos, hijos de vezinos, se
deuen de andar de noche siguiendo me a trecho de mí, como
ya todos me conoscen, para que si hago algun hecho ellos
sepan contar lo por ganar honra en que estauan a mi lado,
y aun tambien para coger las capas de los que ya saben
que me han de huyr, y jugar a como dizen: si me viste,
alcéos la; y si no me viste, lleuéos la.
_Fel._--Y aun esso deuio de ser, y cierto que ellos te
merescen poca cortesia. Pero cata alli a Pinel, que es
buen testigo de quánto ha que te buscamos, porque anoche,
pidiendo por ti Floriano ya que veniamos, nos mandó
buscar te, y que todos tres le hablassemos hoy.
_Ful._--El tambien se huelga de saber mis hazañas; porque
más lecion toma en mis obras para sus cauallerias que en
quantos libros tiene de Romanos antiguos, pues en ellos
lee de dizesse, y en mí vee de hazesse; y, como sabes, ay
gran rato del dicto al facto.
_Pin._--Esteys en buen hora.
_Fel._--Cómo vienes tan alterado el rostro?
_Pin._--Pues no lo puedo encubrir, no quiero callar que
he corrido en seruicio de Fulminato.
_Ful._--Cómo ansi?
_Pin._--Porque vn ladron salio den casa de tu amiga con
tu capa hurtada, y aun sembrando pluma. Yo que llegaua
en tu busca y le vi salir de mala manera, y las moças
gritando tras él, tomo su seguida, y acogiose me en
sanct Julian; de arte que, no pudiendo hauer le, bolui a
Gracilia, y contóme vna farsa de que uengo atonito.
_Ful._--Pues esso quede para su tiempo, que yo voy a
sacar le de la iglesia.
_Fel._--Pues él va tan denodado, vamos nos a buscar de
almorzar.
_Pin._--Sigue, que despues lo reyremos todo, que bien ay
de qué.