BELISEA, JUSTINA, MARCELIA, DESPENSERO, GRISINDO.

[_Bel._]--O alta prouidencia diuina, quán altos son tus

secretos juyzios! quién me dixera a mí que hauia yo de

disponer del estado de mi persona, sin el consentimiento

de mi padre? O amor ciego, o amor niño, o amor falso,

o amor lleno de dulce muerte y breue suauidad gustada,

con remate de grandes bascas! O plazer leue, y veloce,

y breue, de sensualidad, con muy largo escozimiento del

arrepentir de la razon! Dime, amor, hasta agora de mí

tan oluidado, y no sabido ni entendido, quién te me dio

a conoscer dentro de mi encerramiento? quién te hizo tan

amado de mí? quién a ti y a tus adalides y negocios te

metio por las puertas tan cerradas de mi voluntad? quién

te tractó tanto de mi amistad con la tuya tan trauada,

que pospuesta la del que me engendró y tanto me ama, aya

yo hecho lo que tú me mandaste, desobedesciendo a mi

buen viejo padre? Ay, captiua de mi! que si te quiero

negar, no puedo; si te sigo, niego a mi, oluido a mi

padre. E ya que en mi daño, por te ser affectionada, te

quiera seguir, ni sé quién eres, ni sé dónde te halle,

ni tengo señas para te conoscer, más de en quanto a mí

no me conosciere. Donde has estado, la castidad, mi tan

amada compañera? porque, aunque ni te he dexado ni pienso

dexarte, alomenos he dado gran rotura en el recogimiento

de tu casa. Torna, torna por ti sobre mis descuydos; y si

quieres no perderme, o desseas que del todo no me pierda

yo por ti, no me tractes ya como a bien mandada tuya,

con sola señal de lo que quieras; pero con agro castigo

de lo que errare, con fuerça me compelle ya a hazer tu

voluntad, sin dexar me en cosa hazer la mia. Cata que ya

no me dexes salir de la compañia de las tus familiares

siruientes, la quietud, la taciturnidad, la modestia,

la temperancia, la occupacion de virtuoso exercicio, la

prudencia, la simplicidad virtuosa, la buena y sincera

sagacidad, con el ayo y guarda que a todas ellas tienes

puesto, que es el recogimiento. Porque si como, con hauer

dado pocos passos sin ellas, me hallo ya tan lexos de tu

casa, que apenas y sin particular guia sabre tornar a

ella, qué será de mí? dónde iré a parar? si te acordares

que fuy tan tuya, y me quisieres tornar a ver, dónde me

podras hallar, si ansi me dexas desmandar como libre?

pero, ay de mí, qué es esto que digo? pues si me bueluen

a mi passado encerramiento, con pensar de me apartar vn

momento del mi Floriano, cómo será possible viuir vn

hora? Ay, qué suya soy! pues él me quiere, yo le busco,

yo le amo, yo le desseo, yo le contemplo, y su memoria me

da descanso, y poco me paresce el tiempo que le veo, y

mucha la tardança de su absencia. Y pues ya yo por él me

he oluidado a mí, y con razon, no tengo por mucho poder

oluidar lo que la propria malicia aparta del hombre, que

es la virtud, y su tan amigable compañia, de que yo algun

tiempo fuy solazada, querida, y acompañada, y honrada.

No es gran inconueniente oluidar o negar el amor natural

paterno, pues son otra cosa ya distincta de los hijos,

despues que los engendran, por seguir aquello que más el

amor haze vnos en voluntad, como son el marido con la

muger, y la muger con el marido. Pues ansi lo dize la

historia verdadera y sagrada: que por la muger dexará el

hombre el padre y la madre, y lo mesmo la muger por el

marido; pues en estos dos, que hazen vn estado, siempre

deue hauer vnidad de voluntarioso amor. Pero, o cuytada

de mí, y cómo estoy perdida, que ni duermo, ni velo,

ni sé qué me hago; porque tengo los pensamientos tan

esparzidos, que con grande dificultad los puedo combidar

a recogimiento. Quiero, si pudiere, poner me a lidiar con

el sueño para que tras este mi spiritual cansancio me dé

algun poco de reposo.

_Just._--O, cómo he dormido a mi seguro! o cómo tengo

cuydados a parte con estar hecho lo que se ha hecho!

Quiero agora, leuantando me, yr a dar orden en lo por

venir con mi señora Belisea.

_Mar._--O, bendito Dios, que acá estoy y sin que me

haya visto nadie; quiero encaminar para arriba, pues

veo abierto el aposento de Belisea; entraré a ver qué

haze, aunque por ser de mañana no será leuantada, con

el trasnochar passado, mayormente que, como primeriza

en estos saltos, o quedará engolosinada, o al menos

espantada, si más no ouo de sola vista y habla, aunque

segun yo los vi a entramos en voluntad picadillos, y

segun la edad los ayuda a ello, ya se hauran trauado los

parentezcos (_sic_).

_Just._--Cata, cata qué buen encuentro el mio: aquella

me paresce la commadre nuestra Marcelia; algunas nueuas

visitas deue de hauer, que esta no da passo sin por qué.

Quiero hablarla, pues con me hauer ya visto no lo escuso.

Dónde buena tan en buenos dias?

_Mar._--Por tu vida, y ansi te gozes, que no por más de

ver a tu señora y a ti, porque por acá no tengo otras

ouejas que guardar.

_Just._--Pues a nosotras bien guardadas nos tienes, para

lo que te cumpliere. Pero ya que veniste, anda acá vn

rato conmigo a mi camara, hablaremos a solas mientras que

mi señora se leuanta. Y agora que estás sentada, me has

de dezir en breue qué es lo que buscauas, y claramente la

uerdad.

_Mar._--Ay, maldita seas, cómo desembueltamente y con

gracia dizes todo lo que quieres! Breuemente, vengo a

veros; y claro, vengo a saber qué tal os fue anoche del

juego, y la verdad, es que vengo a pedir os las albricias

de las nueuas bodas.

_Just._--Qué llamas bodas? esso me paresce (como dizen)

hija no tenemos y nombre le ponemos. Y cómo? aun no está

bien puesto a assar, e ya tú quieres lleuar empringadas?

sí que basta (pues que ya lo adeuinaste) palabra sola de

desposorio que llaman clandestino!

_Mar._--Anda, hermano, que por ay van allá, quanto más

que Çamora no se ganó en vn hora, ni Roma se fundó luego

toda. Pero, y dime, que ya os podemos llamar desposadas?

_Just._--Por esso te auisé que hablasses claro. Has dicho

de bodas y desposorios, y lo que has querido dezir que

sabes, y agora repreguntas de lo que passó?

_Mar._--Pues ansi nos ayude a entramas Dios como si en

algo he acertado, que lo hablé por lo que tú me dixiste,

que no porque sepa otra cosa.

_Just._--Agora te digo que soy poco auisada, pues

pensando que allá te lo hauian dicho lo que paseamos y

más lo que quisieron, yo por encubrir secretos descubri

celada.

_Mar._--Y anda ya, que a mí, que las vrdo y tramo, no ay

que me encubrir, pues al fin lo he de saber; por esso en

breue me di lo que passó.

_Just._--Pues ya te abri el camino, quiero que lo

sepas de mí, porque teniendo qué me agradescer, tengas

obligacion a callar. Sabras que Belisea y Floriano nos

desposaron a Polytes y a mí, e yo los desposé a ellos

por vna buena cautela. En summa es esto, y no passó más,

hasta que ellos se fueron, y nosotras nos quedamos, con

más de que han de boluer la noche que viene. E créeme que

no haurá más que te contar para otro dia ni otros dias,

aunque más vengan a menudo.

_Mar._--Muy espantada y alegre me has puesto con lo que

me has contado. Pero espántome de que no sólo no ouo más,

pero que aun respondes por lo de adelante. Pues cata que

los tiempos y aun las complexiones y las condiciones se

varian a las vezes. Pero no mira mi Justina (que entre

nosotras puede passar) cómo sale verdadero lo que los

hombres dizen de las mugeres: que aquella [es] casta que

no es rogada, y aquella no es hauida que no es combatida

de la importunidad del varon. Porque si bien miras

en ello, quién pensara que todo el mundo derrocara a

Belisea? quién algun tiempo la osara hablar de amor de

varon? quién presumiera pensar inclinar la a la menor de

las desembolturas que agora haze? qué rey ni cauallero

pensara hallar la audiencia que agora Floriano, con las

circunstancias que tú más haurás visto? qué te paresce?

qué me dizes a esto? Cata que estas y otras cosas tales

hazen hinchir a los sueltos escriuientes los libros

de las inconstancias de nosotras las mugeres. Y pues

haziendo lo que te mandó tu señora, no tienes culpa;

dime, dime, no estoy en lo cierto?

_Just._--Doy a la maldicion esta muger, que tan calada y

ciertamente dize lo que es la mesma verdad.

_Mar._--Anda ya, no te me corras por lo que acierto, ni

me hables entre dientes; dime si ay en qué me retracte

por mentirosa?

_Just._--Que no sé qué te decir en contra de lo hablado,

porque te prometo que pocos dias ha que tanto miedo tenia

yo de nombrar le el nombre de Floriano, que me temblauan

las carnes en pensar que ante ella se ouiesse de hablar

palabra que no tractasse de cosa de sanctidad y virtud. Y

aun para hazer la dezir el sí de lo que le pedi, aunque

ella lo amasse, no fué tan facil que no lo oue yo de

otorgar por ella. De manera que no creo que hay muger

de su suerte, por que, con ser yo cierta que le ama y

le quiere, no querria querer le fuera de amor virtuoso.

Ansi, que quiere y no quiere; busca, y teme hallar; goza,

y huye el gozo.

_Mar._--Anda, que todo es no lo quiero, no lo quiero,

etc. Y muchas vezes las mugeres negamos lo que se nos

pide, desseando que se nos pida. Y esto es porque,

aunque sea a costa nuestra, queremos que nos compren

caro, a quien rogando nos, nos querriamos entregar si la

verguença, y grauedad, y la honra, y en algunas el temor,

no anduuiesse de por medio. Y ansi muchas querriamos que

nos tomassen por fuerça (por desculpa nuestra) aquello

que rogando nos y pidiendo nos, o lo negamos, o no lo

concedemos dissimulando. E si te paresce que no digo

bien, enmiendame.

_Just._--Dizes tanto y tan bien en nuestro mal, que por

mi parte no quisiera que nos oyera algun hombre por

mucho, porque no aprendiesse a cómo nos tener en poco.

_Mar._--E aun porque no le ay que nos oya, hablo yo a

rienda suelta, porque más verdades se han de saber que

dezir en todo tiempo. Pero dexando esto, mira si duerme

Belisea, y si querra que la vea?

_Just._--Anda acá, y ver le hemos entramas: porque si

no duerme, esto sé de mi señora, que podras entrar sin

portero, lo que no todos tienen con ella. Pero oye,

que hablando está, y quiça será entre sueños, como los

negocios importantes suelen quedar en los fantasmas y

soñar los, y aun ablar los la persona entre sueños.

_Mar._--Pues entra passito, oyamos, porque si duerme

sería lástima quitar le el sueño de que deue ella, y aun

tú, andar hambrientas.

_Bel._--Dime, dime, pues, ya, mi señor padre, qué

piensas hazer de mí, tan mala hija, tan descuydada, tan

mal gouernada, tan sin acuerdo de sí mesma, en dar el sí

suyo a nadie para siempre, sin el tuyo tener primero?

Pero mira, mi buen piadoso viejo, que yo no lo hize;

salteada fuy, requerida fuy, pidieron me palabra de lo

que no pense, y aun tambien yo tengo el sí suyo de ser

mio; pero él no tiene mi sí de ser aún yo suya. Pero qué

digo? grande pena meresce la culpa que agora cometi en

dezir esto, que si no le di el sí de la palabra, di le el

consentimiento y complacencia de la voluntad. Y entonces

lo hize, y agora lo aprueuo, y agora y siempre soy tuya;

mi buen Floriano. Que de Floriano soy, por suya me

confiesso, y suya sere, y por suya quedé, y por suya me

glorificaré hasta la muerte. Perdona me, mi bien querido,

en hauer puesto en plática por duda lo que confiesso y

confessaré hasta la muerte. Pero ay de mí, que si tú,

mi Floriano, me oluidas, yo soy muerta, y si doy el

gualardon que tu buen amor me pide y meresce, yo soy

perdida. Pero pues menos daño será en que yo muriendo por

ti gane honra tu fiel amante, que no en dar deshonra de

mi linaje en hacer lo que el mundo dira, que me amengué

e abati, aunque yo pensé que ganaria, espera me, señor

mio, recibe contigo este spiritu y voluntad, dexando este

cuerpo para mi padre limpio e sin quiebra, y mandando

y encomendando el alma a Dios que me la dio y compró.

Ay, que aunque me llama la muerte, la espero y recibo

muy alegre, por saber que les queda a mis parientes su

sangre en mí limpia, y mi cuerpo entero, y tú me lleuarás

esta voluntad. Ruego te que, quando vengas a me ver, que

si me hallares muerta sin ti, pidas y lleues este mi

coraçon que por tuyo le tengo, y a ti le mando entregar y

restituyr, pues muriendo digo que soy del mi Floriano.

_Mar._--O, qué razones de amante tan delicadas! o, con

qué sospiro tan del coraçon ha callado!

_Just._--Ay, mezquina yo, qué mal tan grande! llega,

llega, que tan muerta está como su madre. Ay, mi señora,

ay, mi bien, o, desmamparada yo!

_Mar._--Calla calla, no hagas alboroto, que desmayo

es; que si miras le está saltando el viuo coraçon, que

paresce que se le quiere yr para donde está Floriano.

_Bel._--Ay, quién me ha llamado de la lucha de la muerte,

con el nombre de aquel que me da la vida?

_Just._--Esfuerça te, señora; mira que está aqui Marcelia.

_Bel._--Estás ay, Marcelia?

_Mar._--Aqui estoy, mi señora; di me qué tal te sientes?

y mira si mandas algo para Floriano, porque en dando me

licencia tú, le voy luego a ver y a dezir le qué tal

quedas.

_Bel._--Ay, no le digas que me viste mala, porque le

daras pena.

_Mar._--Pues, por tu vida, mi angel, que si no te

muestras más solazosa, que le diga como te vi tal, que

temi de tu vida, y con esto él que tanto te ama, dale por

muerto, y serás tú la causa por no te esforçar.

_Bel._--Yo me esforçaré; calla, que buena estoy, sana me

hallo; que no te espantes que tanta furia obre tanto en

vn tan flaco supuesto como el mio. Pero dime, qué buscas

por acá? y si sabes qué tal está aquel cauallero a quien

tú deues mucho?

_Mar._--Bueno está al que deuo mucho, y de quien espero

de hauer muy mayores mercedes, despues que tú le des vna

deuda que de amor y esposo que le eres obligada.

_Bel._--Qué deuda es essa, para salir della? y cómo sabes

tú que la deuo en essa manera de contracto?

_Mar._--A mí, que sé muchas cosas de muchos que ellos no

me descubrian de su buena voluntad, no preguntes cómo sé

esto, pues sabes que la sé. La deuda que le deues, si ya

no me entendiste, temo el dezir te la.

_Bel._--Si es porque está Justina presente, ella se

saldra luego fuera, aunque no ay cosa que a mí se me

pueda dezir que ella no pueda bien oyr la.

_Just._--Señora, antes será bien que yo salga a guardar

que no entre nadie, porque yo huelgo que te alegres a

solas con Marcelia. Como que yo no entendi ya la deuda

del matrimonio, que ella entendio tambien, que le dixo la

otra! Y aun asuadas que si Belisea toma los consejos de

la que tiene delante, que presto sane en la sensualidad

la concupiscible, y aun enferme la razon en la voluntad

con la obra de fuera. Pero allá lo ayan: su alma en su

palma. No diga, despues de resfriado el gozo: tú me

engañaste, por ti me perdi; de manera que, salida la

preñez a luz, lo pague Justina en tinieblas de prision o

muerte, o deshonra, o malauentura; porque la soga ha de

quebrar por lo más flaco. A la fe, allá se lo aburugen

en secreto, que de tales secretos ganancia es perder la

parte.

_Bel._--Ea, pues estamos solas, por qué no me dizes qué

deuda es la que deuo á Floriano?

_Mar._--Deues le grande amor, grande voluntad, grande fe.

_Bel._--A todo esso le tengo pagado con otro tanto;

porque si me ama como a sí, yo a él más que a mí; si me

tiene voluntad, yo se la di toda la mia; si me tiene fe,

yo me negue a mí y negue a mi padre, y negaré todo el

mundo por sólo su amor.

_Mar._--Pues para coser esse vestido de amor falta el

hilo de las obras?

_Bel._--En qué más obras?

_Mar._--En... en dar le... en dar le tú...[691]

_Bel._--Y dilo dilo, acaba ya.

_Mar._--No oso.

_Bel._--Luego algun mal deue ser lo que dizes que le deuo

de dar, pues con te lo rogar no lo quieres dezir!

_Mar._--Ay, angelito, que no es sino la mejor, y mayor, y

mas estimada joya que oy de ti se le podria dar. La qual

él hauiendo y tú gozando, él seria el más felice amante

de la casa de amor, y tú vna de las gozosas del mundo.

Pero agora, tú enfermando más y más, él es el más penado

de los penados, y con razon penado, hasta que le des...

_Bel._--Dime ya el qué.

_Mar._--La joya preciosa de tu cuerpo.

_Bel._--Con razon lo dudauas dezir. Pero dime: quien

le da del cuerpo el coraçon, y le da las entrañas, y le

da la memoria, y le da el entendimiento y le ha dado la

voluntad, y le dara la sangre toda, y le dara la vida,

qué don le daria en dar le el desamparado muerto cuerpo

de tierra? No te paresce que le haria injuria dar le en

muestra de amor el cuerpo muerto, teniendo él en mí por

suyo todo lo que en el cuerpo viue?

_Mar._--Ay, la mi señora, que más muestran sentir tus

respuestas viuas de mis dichos que saben dezir mis

palabras. Pero mira que el que da parte al amante, y

reserua para si parte, muestra que no le ama en todo.

_Bel._--No te entiendo; porque si dizes de la

communicacion de los que se aman, no es muestra de

defecto en amar el no communicar lo que no suffre

communicacion dentro los límites del tal amor.

_Mar._--O qué plazer es hablar contigo, pues auiuas al

entendimiento de quien te habla, para que sepa hablarte.

Y ansi quiero dezir, pues dizes que no me entiendes, que

o a Floriano, que te tanto ama, le amas como a hombre o

como a angel?

_Bel._--Amo le por hombre, y paresce me más que angel.

_Mar._--Pues luego has le de communicar, como a amado

hombre, lo que la amante muger tiene communicable en

el tal amor con el tal amado. Y el amante hombre, por

consiguiente, ha de communicar con la amada muger lo

que el tal amante hombre tiene debaxo el tal amor

communicable.

_Bel._--Pues essa reflexiua communicacion, en qué

consiste?

_Mar._--Qué, aún hazes de la boua? pues espera. Los

amantes entre sí han de communicar las voluntades, las

haziendas, las hablas, las conuersaciones y las personas,

siendo (como dicho tengo) el amor de entre hombre y

muger. Porque si son o entramos hombres, o entramas

mugeres, como tú e yo, mal podriamos communicar nos en

todas estas maneras de communicacion, pues faltaua el

vinculo de la vnion natural de los cuerpos. Pero de ti

para Floriano, y de Floriano para ti, faltando alguna de

las sobredichas condiciones, no ay communicable cierto

amor, y muy menos si la communicacion ha de ser de

amores, como la de vosotros (Dios os guarde tan para en

vno) se permite faltar la principal, que consiste en la

communicacion de los cuerpos y personas, de donde resulta

la gloria ygual en los amantes. Y pues ya no creo que

dexarás de hauer me entendido, si quieres entenderme, y

tú sanar, digo, concluyendo, que pues tú toda te llamas

de Floriano, y Floriano es todo tuyo, tú le deues a

él dar quanto tienes, y él a ti quanto puede. Porque

esta ventaja tiene la muger en el mostrar el tal amor:

que ella, amando, puede dar quanto tiene, y él quedar

certificado de que se le da todo lo exterior; pero él

puede dar quanto él puede en tal caso, y no quanto ellas

quieren. Y esto mejor te lo declarará la experiencia

communicandolo, que no mi lengua parlandolo. Pero créeme,

mi amor (mira Dios te guarde que eres niña, e yo ya

tengo muchas experiencias en esto que tracto, y muchas

lazerias en lo que viuo), que mientras te picares de

estar te entera toda tu vida, que entera te quemarás, y

entera te dessearás, y entera te desharás, y entera te

comerá la tierra, y al cabo al cabo (pues no ay quien

nos oya), esso que tú ya me entiendes, para communicarlo

con el varon te lo dio Dios a ti, y a mí, y aun a la

reyna. Pues allende de ser natural la tal communicacion

para el augmento de las razonales criaturas, dizen (y

aun digo que sé que es ansi) que en esto naturalmente

dessea la muger al varon, como la tierra seca el agua

para produzir, y la materia a la forma para ser informada

de ser perfecto. Y si tú quisieres ser sana de todas tus

indisposiciones interiores y exteriores, haz lo que digo,

y culpa me si mal te fuere, y mal te supiere, y con esto

callo.

_Bel._--Tanto dizes y tanto rodeas, que aunque no quieran

te han de entender los que te escucharen, y aun creer

te los que te entendieren, y precipitar se los que te

creyeren. Pero di, Marcelia, y la honra de la donzella?

_Mar._--Que la ponga en poder y guarda de su marido cuya

es más al proprio.

_Bel._--Peligrosa estás; y porque veo que me derruecan

tus persuasiones a creerte, y de tal creer saldria la

obra, y de tal obra mi perdimiento, porque no tengo

por muy limpias tus palabras, ni por en todo sanos tus

consejos para mí, cesse esta plática. Y porque huelgo

que sepas con todo esso que amo y quiero a Floriano más

que podria dezir te, ve me le a visitar, y la visita sea

de mi parte. Y no le digas que estoy mala, pues si lo

estuue, fue hasta que me dixiste que él estaua bueno.

Y lleua le este anillo que yo me quito del dedo del

coraçon, para ver si con traer le él tornará a cobrar

la virtud que esta piedra solia tener para el mal de

coraçon, aunque no de los males y de la qualidad del mio,

cuya raiz del mal procede de la infecionada voluntad,

herida del sensual querer. Y digo que le digas que se le

doy en señal que quedo por suya atendiendo le para el

quando me prometio, e yo le atendere la palabra que de

mí tiene, y agora de nueuo le torno a dar por ti. Y tú

toma por la vista, y porque te hago embaxadora de gran

entidad, que es del credito de mi voluntad. Y quiero que

de mi mano llenes esta cadena de oro, con esse joyel de

piedras ricas, y que pues le quito yo de mi cuello, le

pongas tú al tuyo, y ve con Dios, que vendra mi padre

como suele, y llama me luego a Justina, que me dé de

vestir.

_Mar._--Yo voy con tu gran merced, y con mucha mayor

esperança, a cumplir tu mandado, pues sé que sere bien

recebida, y aun gualardonado mi camino allá.

_Just._--Buena sales hecha dama con tu joyel.

_Mar._--Porque sé que no te pesa que me la hayan dado

le saqué ansi como me le pusieron, hasta que le viesses

tú, y luego doy con él en la bolsa. Y tú entra a dar

vestido a Belisea, y alegra la, y alegrate, que tambien

dare tus encomiendas, hasta que presto veas al tu joyel

que tú tienes en tanto y más, y con razon, que yo éste.

Pues éste cumplira mis necessidades, y aquél cumplira tus

plazeres; y pues ansi te me acoges de vergüença, ve con

Dios. Agora digo yo que no creo en sueños, pues tan al

contrario me salieron en bien, de tanto mal como ellos

me representaron. Pues aun yo seguro que el anillo que

no me rente poco. He alli el Despensero, mi sueño del

todo mentira, y aun la de Fulminato salio más aprouada.

Visto me ha: quiero guardar estas joyas porque quiça no

las conozca, ni aun no presuma cobdiciarlas, como el otro

necio mis ganancias; porque dizen que ojos que no veen,

coraçon no dessea.

_Desp._--A, señora, y por acá estaua tanto bien?

_Mar._--Bien o mal (como dizen) mi casa le sabe; pero

gran rato ha que entré a ver a Belisea.

_Gris._--Yo bien te vi, señora, pero pense que eras otra,

como andays las mugeres quando quereys tan arreboçadas,

que aun el marido no conoscera a su propria muger.

_Mar._--Ni aun con todo esso a vosotros los hombres

espantamos para que nos dexeys, ni aun ansi nos podemos

encubrir de los ojos placeros vuestros.

_Desp._--Los ojos para mirar los dio Dios al hombre.

_Mar._--Dexemos essas pláticas agora, y digo que huelgo

que me mintieron de vosotros vnas ruynes nueuas.

_Desp._--Qué tales?

_Mar._--Que os hauian muerto a entramos esta noche, y aun

yo que auia soñado vn sueño que salia a ello.

_Desp._--Por esso dizen que no creas en sueños. Pero

quién te pudo dezir tal?

_Gris._--El valiente de la capa de anoche seria.

_Mar._--Quién era esse?

_Desp._--Fulminato, que si le preguntas a Grisindo qué

pies tiene, haurás plazer.

_Gris._--Pregunten lo a él, que le valieron los pies

que no le alcançasse, aunque me tengo por suelto. Pero

de su valentia dara testimonio la capa que arrojó al

Despensero, pensando que era toro.

_Desp._--Callemos en esto, que tengo pena porque no le

cogi.

_Gris._--Por Dios que, segun corre, que no le tomen si no

es con lazos. Pues dezir que él esperará a vn rapaz que

le haga rostro, es por demás.

_Mar._--No acabo de espantar me de ver sus embustes; que

oy me dixo que le hauian salido vn tropel de ellos, y que

a los dos que alcançó dexó muertos, y que al vno conoscio

con las candelas que sacaua la gente al ruydo por las

ventanas, y esse dixo que eras tú.

_Desp._--Pues porque para que rias bien lo que passó, y

comiences a creernos, muchacho, baxa essa capa de grana

que está sobre essa mesa, y otro dia conosce quién es

cada vno, y toma la, señora, o mira si mandas que te la

lleue este moço. Y esta noche nos ten por combidados a

cenar, que yo mandaré lleuar todo recado a tiempo. Y

sobre cena oyras lo que passa, y aun con determinacion,

que si le cojo de camino, que él me pague hecho y por

hazer.

_Mar._--No cures de enojos; pero ven quando mandares, con

que no vayas con gran tropel.

_Desp._--Grisindo e yo solos; por esso ve con Dios.

_Mar._--Yo me voy, y lleuo la capa so el manto, porque

si la veen al moço, es conoscida, y descubrir se ha la

celada.

_Desp._--Haga se como mandares; ve con Dios.

_Gris._--Qué aguijar lleua el diablo; grandes tramas deue

de vrdir con Belisea.

_Desp._--Alla se lo hayan, mugeres son: ellas se

entienden. Subamos si quieres, que se nos enfriará el

almuerzo, que nos aguarda sobre la mesa.

_Gris._--Vamos luego, y acuerda te de la cena que sea con

tiempo.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 297 / 502 题