Señora de mi coraçon, aunque he recebido de vos más
fauores que jamás ni pense merescer ni osé confiar de
recebir, pero mi voluntad que os ama, y mi entendimiento
que en sola vuestra meditacion se occupa, han leuantado
tanto todas mis potencias, y con ellas son ya mis desseos
tan altiuos, que os oso dezir, que soy ya tan malo de
contentar quanto sé estimar me en más, por ser tan
vuestro y tan fauorescido. Ansi os suplico, vida mia, que
pues vuestro gracioso sí me hizo vuestro esposo, e yo en
ello tuue, y tengo, y tendre tanta hufania y tan próspera
ganancia en recebiros por mi señora y muger, en lo qual
torno a retificarme con nueuo sí, que vos tengais cuidado
de mirar por mí, como por cosa vuestra. Y de nueuo os
suplico que tengays por bien de querer que aya fin mi
tormento antes que no le hauiendo en él, le veays vos
en mí. Todo esto digo, mi señora, porque como la noche
passada yendo a veros con vuestra licencia y mandado, me
parescio que me communicastes por menos tiempo vuestra
vista, que no hauia desseosamente aguardado por os
hablar. Y junto a esto me enviastes con algun sobresalto
de algun descontento que tengais de mí; pues suplicando
os me mandassedes para hora cierta que os hablasse, y
paresciome que, como desganada, no me quesistes dar
sí determinado. Y aunque me mandastes esperar vuestra
determinacion, yo vine tan lleno de congoxa, que con ella
se me ha passado lo poco que me quedaua de la noche. Por
tanto, suplico os que, perdonando mi importunidad, me
mandeys para quándo con toda breuedad quereis que os vea,
porque si os dilatays y cresce mi pena, yo soy perdido.
Porque yo viuir no puedo
sin os ver presto, señora,
pues os sé dezir que quedo
tal, que me perderé cedo
si vos me oluidays vn hora.
Por tanto, mirad por mí,
no por mí, sino por vos;
mirad que a vos me offresci,
por[687] donde, si muero ansi,
a vos lo pidirá Dios.
Y ansi os torno a suplicar
que, ansi como os obedezco,
querays vos a vos forçar
para mi mal remediar
por vos, por que no os merezco.
_Bel._--Qué hazes, di, Justina? qué papel es esse que te
tenia tan occupada, que ni me sentiste baxar, ni agora
aun miras que estoy hablando contigo? Amuestra esse
papel, que en ver que te turbas y le procuraste absconder
me pones sospechosa y ganosa de ver qué sea.
_Just._--Ay, perdona me, que ando algo mala, y el
descontento me quitó el aduertencia en caer en mala
criança de no me leuantar luego.
_Bel._--Si esso te escusó del descuido, qué te escusa del
no hazer lo que te digo en dar me esse papel?
_Just._--No mires, señora, en esso, que son vnas gracias
de chocarreria.
_Bel._--Ya sabes, pues, que, aunque fuesse carta de
requiebros, que más obligacion tienes a me la hauer ya
dado, pues la has de dar al cabo, que no yo tenia de te
hauer descubierto quantos secretos tengo.
_Just._--Más quiero que, sabiendo tú mis culpas, me
las castigues, que eres mi señora, que por encubrir te
algo, con enojo de mí te oluides de mi remedio, y aunque
con harta confusion mia. Pero pues este papel me ha
de culpar, yo te quiero, confessando mi atreuimiento,
suplicarte que mires que soy mujer y moça, y poco
experimentada, y menos auisada; y que como atreuida podré
hauer hecho lo que esse papel te dira. Y piensa que el
no hauer caydo en más de lo que ay hallarás declarado ha
sido por mirar a tu bondad, y a lo que te deuo, y a la
honra mia. Y aunque fuy desmandada en lo que ay verás,
sin otra cosa de más hauer de por medio, poniendo mi
honra y todas mis cosas en tu misericordia, te pongo en
las manos el papel de la informacion de mi liuiandad,
esperando la sentencia que contra mi poco miramiento con
misericordia pronunciares.
_Bel._--Ay, ay, ay, Justina! qué te paresce desta carta?
que, sobre leyda dos vezes, aún no puedo persuadirme
que sea para ti, porque el credito que yo de tu bondad
tenia no me dexa ser facil a creer que tú pudiesses caer
en esto. Dime, Justina, qué fruto te da agora esta tan
gran confusion? O Justina, Justina, que essas lagrimas
que agora tú derramas por lo que yo te digo, que soy vna
flaca donzella como tú, vuieras de hauer tú derramado
viendo la llaneza con que yo te recibia tus palabras
suaues, que tan llenas de ponçoña para mi quietud y mi
honra y mi salud venian. O, qué mal pago has dado, en
andar en piel de oueja hecha vn lobo contra mí, al viejo
de mi padre que te ha criado, y a mí mesma en vender
me, amando te tanto y fiando mi llaneza de tu malicia
encubierta. Dime, Justina, qué has visto en mí que te
desenfrenasse a soltar tu limpieza y auenturar ansi la
perdicion de mi honra? Dime qué has ganado en perder a
ti, perder a mí, y perder los canos y afanosos dias de
la postrimeria de mi viejo padre, de mí tan confiado,
y de ti él y aun yo tan descuydados? Agora veo bien
que, quando Dios alçare la mano de los más buenos, que
bastarán los más flacos tentadores para hazer los caer.
Y agora veo tambien que al que el occulto juyzio de Dios
le tiene permitido a que caya en algun mal, que montan
poco, ni palabras de buen predicador, ni buenos exemplos
de justo obrador, si Dios no le da acorro y obra en el
tal. Pues es assi que todo lo vio el peruerso de Judas
en el redemptor del mundo, pues vio buenas obras de
exemplos, buenas palabras de doctrina, y buena potencia
de milagros, y aun desseos en su señor de querer le
perdonar, si él endurescido le pidiera con la enmienda
perdon. Pero ni lo vno le retraxo de que no le vendiesse,
ni lo otro le apartó de que no desesperasse. Pues tú,
Justina, aunque no en comparacion del que agora referi,
pero qué has visto en mí quanto ha que viues que no te
aya sido ayuda para la virtud, y muy para estoruarte de
lo que has hecho? Pero pues ya tú, o que por ignorancia
no viendo el mal que me hazias, o que por malicia por
querer tu gozo con sagacidad cautelosa y con cautela
maliciosa, me has enlazado adonde, si Dios no, o por
la muerte sobreuenir, no puedo ser libre, a lo menos
quiero que mi nobleza se aproueche contigo para en lo de
adelante, no en el amor que te deuo tener para me fiar
más de ti, pero en la voluntad que te he tenido y obras
de bien querencia que de mí tienes hasta agora. Para
que a esto mirando como generosa, te perdone como poco
auisada y no te condene por maliciosa. Y en esto verás la
differencia que ay de mí a ti: que donde tú buscaste mi
cayda, quiero yo sacar tu leuantamiento, y donde tú en ti
buscaste y occasionaste mi muerte y captiuerio, buscaré
yo en mí razones no sólo para perdonar te, pero tambien
para no aborrescer te.
_Just._--La culpa mia me pone muda al escusarme, y tu
bondad me da confiança de tu promesa. Pero en todo te
suplico que como señora me corrijas, y como sabia,
mirando a mi ignorancia, no tengas dubda de mi limpieza,
puesto que seas cierta de mi yerro.
_Bel._--Anda ya, que basta que ni en ti ay satisfaction
para tu escusa por tu yerro, ni en mí fuerças para te
castigar por mi piedad. Y por la limpieza tuya que has
guardado, me quiero persuadir a leuantar te. E ansi
quiero que no hagas cosa de oy más sin que me des parte.
Y digo que me fiaré de ti no menos, pero más que antes,
y que tractes cómo lo que está concertado se haga. Y
concluyo, para que veas en lo que te tengo, que me voy
dexando lo todo a como tú lo ordenares. Y con tanto, nos
subamos arriba, no venga alguien que piense otra cosa de
te ver a ti llorosa y a mi demudada; pues en lo hecho no
ay enmienda, remedie se lo por hazer, para seruir a Dios.