MARCELIA, DESPENSERO, JUSTINA, BELISEA.

[_Mar._]--Agora que voy en mi cabo desde aqui a la

casa de Lucendo, quiero yr pensando en lo que allá me

podra succeder, porque ya de entramas partes va tramada

la tela segun veo, pues que de entramas partes me han

buscado tan apriesa para que se la texa. Pero no sé qué

medio me tenga en los comienços de la claridad, en el

descubrir mis gramalleras, porque estas donzellas son tan

espantadizas, que temen antes del golpe. Mas lo que a mí

me paresce más acertado y para mi prouecho mejor será,

que si la veo picadilla, vender me caro, porque pite

tambien para la lumbre del candil con que yo alumbro, y

aun encandilo, a tales bonos como los que al presente

traygo entre manos. Y aun para mi santiguada, que aunque

a ella no le viene de casta el ser dadiuosa, que si la

hallo en el garlito, que en pago de lo que le lleuo,

y lo que yo le sabré mentir, y que ella querra creer,

que ella me ha de dar las tocas y camisas, pues el otro

me da las ropas por las quales le boluere luego con la

respuesta. Y aun que de acá sea mala, que la oya él de

mi boca buena, porque la buena nueua es hermana de la

alegria, y la alegria, prima de la liberalidad, porque,

a la fe, despues que ellos juntos, ni aurá Marcelia, ni

aun racion, ni más mensajes; porque oy en dia todos dan

porque les den. Pues yldos a ver desque ellos contentos

y juntos; que haziendo de los graues, os daran con vn

tan seco vos en ojos, y con vn quién sois tan sin sal, y

vn qué quereys tan sin çumo ni gracia, que a vos se os

pegue la lengua al paladar para no les pedir; y ellos

atando las manos al dar, sueltan la lengua a dilataros la

venida para otro dia, con mandaros por algun paje dezir

que estan sus señorias occupados, y aquel dia ellos le

tienen tan oluidado luego como el del juycio; por tanto

agora me cumple a mí al primer descorchar tener presta la

lengua al pedir, y abiertas las manos al asir; porque más

vale verguença en cara que lástima en coraçon. Y en estos

palacios, con no medrar los comedidos ni vergonçosos al

pedir, tambien diz que no oye Dios a quien no le llama.

Que pues yo le traygo a él en mi poder, y aun ella ya me

viene a las vñas, mientras estan enfermos del mal que

yo les curo, a la fe, dilatando la cura, pedir para las

vnturas; porque mientras ellos más dolientes, mi bolsa y

mi casa sanará más. Y ellos hauiendo me menester, con lo

que a ellos les paresciere y yo les haré encreyente, aurá

más occasion a que me vengan siempre a mis manos, sueltas

al tomar, con las suyas embaraçadas con el traerme, con

que su enfermedad rica sane mi necessidad pobre. Y aun

el majadero de Fulminato, si me ha cogido en opinion de

boua, para esperar de mí ganancia, y en tal parescer haze

ya del voto tal, y como se sueña rico, se quiere mostrar

ya mandon? pues ande se tras mí, que dél me aprouecharé

para suplir soledades, y despues qualquier occasion me

bastará para dexarle soplar sus manos, mientras yo lauo

las mias. Que estos tales ha los de tomar la persona

de manera que siempre se tengan por desasidos, porque

con darles el dedo no os quieran el braço; porque en

viendo que se hinchan con vn fauor, dar les vna coz de

desuio con que reuienten, y tractarlos como quien los

ha menester, porque quien sus carros vnta, sus bueyes

ayuda, pero de manera que no se os atreuan. Porque

quien de mucho mal es duecho, poco bien le empalaga;

en especial que creo yo que éste en toda su vida salio

de cauallerizas y burdeles, sino en mi casa, y agora

piensa ya el don duelo que de ruin se cae a la persona

el pelo, y que ayer entró rogando, y que oy se ha de

assentar mandando. Pues aguarde que se me caya el bocado

de la boca por boua, que quando más se quisiere llamar a

possession, le haré yo que se quede del agalla. Y aun le

tengo de enseñar que mientras labrare en la heredad que

agora labra, siempre ha de pagar las rentas adelantadas,

y aun no se descuydar en la labrança; porque ha de saber

que dare mi tierra a quien mejor me la barbechare. Y aun

por mi vida que para en esto he alli el despensero de

Lucendo sale, que con ruegos y dineros, y aun no menos

labor, se tendria por dichoso de tener la possession.

Y aun por mi salud que creo que aure de aguardar en su

camara a que sea de dia allá adonde voy, porque en estos

palacios ya está harto el sol de alumbrar a los otros

quando a ellos les amanesce. Porque paresce que es estado

de caualleros no se recoger al compas del sol como los

otros, sino hazer del dia y de la noche partes para

hazer su dia. Y esto, a mi ver, o porque mejor cuenten

sus patrañas a la luz de las velas, porque de menos sean

oydas sus necedades y de más sean aprouadas sus bouerias.

Porque entonces, como son veedores de sus dichos y juezes

de sus obras sus criados, no osan desengañar los en lo

que yerran, por no perder de ellos la medra que esperan.

Y ansi no ay oy en dia quien menos sea desengañado

ni menos verdad le sea dicha que vn señor, porque la

cobdicia de los que esperan de lo que él tiene, y el

acatamiento de los inferiores, tapa las lenguas a los que

los podrian desengañar. Cata, cata estotro, qué plazer

le ha tomado con verme! A la fe, pues abra él la boca al

reyr, que yo la bolsa al recebir. Y sepa que en la fe de

mi casa que él se saluará, si él lo haze siempre como ha

començado.

_Desp._--No te me encubras, que ya eres conoscida; pero

dónde bueno tan de mañana?

_Mar._--A verte.

_Desp._--Dios te visite tan de mañana; pero qué es lo que

ay por acá?

_Mar._--Vengo huyendo de la justicia: a me acoger con mi

señora Belisea.

_Desp._--Pues en tanto que arriba se leuantan me da la

mano y sube esta escalerita de mi camara, que tambien

está sagrada para tu temor, con que perdones el mal asseo

de la posada, pues que donde no pisa muger no ay cosa

compuesta.

_Mar._--Bendito Dios, que las hallays para algo

prouechosas. Pero perdoname la subida, porque entran y

salen en estos palacios, y oy en dia de todos se ha de

guardar la persona y a ninguno offender. Pero hablando al

punto me di si será leuantada Belisea, porque vengo de la

missa del alua y antojó se me de visitarla antes que me

torne a encerrar en mi cassa; porque a la verdad se lo

deuo, y tú tambien, dónde yuas tan de mañana?

_Desp._--A visitarte tambien, y a ver si me querrias oy

por combidado.

_Mar._--La memoria que tienes de mí te agradezco; pero ya

sabes que, aunque no falte voluntad, mal puede vna viuda

pobre hazer essos cumplimientos faltando el con qué.

_Desp._--Esso, mio era de proueer; pero pues no aurá

lugar agora, embiaré para la noche para mí y vn paje de

cámara de Lucendo, que tambien tiene desseo de te seruir,

y aun querria cortar vnas camisas de tu mano, porque en

esto tienes loa.

_Mar._--Pues para esso en todo tiempo podra yr; porque ya

que yo falte, queda Liberia mi hija, que ya haze mejor

labor que yo, y mira qué mandas otra cosa, que me quiero

yr arriba.

_Desp._--Y anda estos pocos passos, que tambien te seran

de romeria. Y mientras miras mi aposento, tal qual le

hallares, embiaré un muchacho a saber si arriba han

abierto ya las puertas. Moço, pon aqui sillas, y ve

arriba, y sabe si es leuantada Belisea, y mira si verás a

la donzella Justina, que te lo dira, y no vengas sin buen

recaudo.

_Just._--O, cómo deuo de hauer dormido poco, pues con

ser ya todas las mugeres acostadas anoche muy antes que

yo, agora ninguna anda en pie. Quiero salir fuera a los

corredores; veamos si hallo algun paje con quien tornar

a embiar por Marcelia, porque Belisea en pensar en estas

sus cosas me paresce que ha passado la noche, pues agora

la oy estar sospirando, y a mi ver ella començo tarde a

caminar, y veo que ha corrido tanto, que Dios quiera que

no desmaye antes del fin de la jornada: porque en todas

las cosas el medio es de tener siempre. Pero qué moço es

aquel que ansi va corriendo en verme? creo que de verme

tan mal atondada (_sic_) me cobró temor con verme sola.

_Mar._--Ay, Jesus, aparta te allá, señor, que sube no sé

quien.

_Desp._--Pues perdona en lo passado, y voy a ver quién

sube.

_Mar._--Alla yrás diablo, y qué pegadizo es, aunque bien

se le cae la moneda, que con este real de a quatro bien

haré yo la costa de dos dias; pero ya torna.

_Desp._--Señora, diz que en este punto queda Justina en

el corredor.

_Mar._--Pues perdona, que no puedo tardar punto, y tú

yrás a hora competente a mi casa, y podras lleuar al que

me nombraste para ver qué quiere.

_Desp._--Ansi se hará. Cata qué faldear lleua el diablo:

que la más insaciable de apetitos es que la tierra en el

recebir agua. Pero quiero mandar lo que tengo de mandar

allá antes que aya testigos, y avisaré al paje Grisindo

que se vaya con mi moço quando lleuare la vianda para

que dé vna tentatiua a la muchacha, mientras la madre

anda por acá en estaciones. Y aun a esto aurá de ser

presto, porque no le preuenga otro, y halle ya la posada

occupada; porque aunque pienso que la muchacha aun nunca

se sangró, pero tales leciones le lee la madre, que

pienso que ya deue de andar buscando hallar desoccupacion

para entrar al officio de la madre; pues bien aya quien

a los suyos sale. Y porque Grisindo y ella pienso que se

auendran bien, voy a auisarle, antes que pierda punto

por mi tardança, pues es obra de charidad auisar a los

proximos lo que les cumple.

_Just._--Quiero me acoger adentro antes que el ama me vea

y tengamos que gruñir. Pero cata, cata y qué reboçada

viene la dama; ya, ya el lobo anda en el rebaño; que

Marcelia es! quiero hacer que no la he visto, porque

no se leuante a mayores con pensar que la estaua yo ya

aguardando.

_Mar._--No huyas, que vista eres, mi Justina hermana.

_Just._--Ay, Jesus, y qué saltear es este tan de mañana?

que vengo tan desnuda, que he verguença aun de verme yo

a mí mesma; que mi mal dormir de esta noche me ha hecho

anteuenir tanto la mañana.

_Mar._--Anda ya, que si yo fuera quien te quitó el sueño

esta noche, aun más desnuda te quisiera, porque al fin el

oro bien paresce sin esmaltes, y aun a las vezes mejor.

_Just._--Porque no te entiendo, me sigue a mi cámara,

para que te me declares donde no nos vea sino Dios.

_Mar._--Y a mí qué me va que me vean todos? cata que

no entraria en esta casa si pensasse que no holgauan

conmigo, porque en mi casa me verás algun dia, donde toda

soy mia, y de Dios, y del rey, y de los buenos, y donde

no estoy tan encogida como tú, aunque en menor casa, pues

viuo con más libertad para hazer honra a quien la deuo,

sin essos sobresaltos ni escondrijos. Pero qué tal está

Belisea?

_Just._--Quiça tú lo sabras mejor; pero no me taches por

encogida en no yr a tu casa. Y en lo demas que dizes,

alcança tú licencia, y verás allá si soy encogida; porque

en cada parte se han de guardar los estilos de la tierra.

_Mar._--Pues por vida tuya y del tu galan Polytes, que yo

busque occasion con que te vayas conmigo.

_Just._--Ay, cata que me corro en llamar a nadie mi

galan; pero dime, quién es esse que me nombraste?

_Mar._--Ya, ya, que tan bouilla te me tornas? Pues

porque sepas que sé quién a ti ni a Belisea no dexó

dormir esta noche, toma esse papel tan cerrado como él me

le dio que te le diesse, y si te puedo lleuar conmigo,

allá le verás, y verás que no hablo de coro. Y porque

tengo mucho que hazer, me mira si duerme tu señora,

porque quiero ver qué me quiere, y saber cómo le fue en

Prado con el toro. Que contigo que te me corres y eres

vna simplezilla, no quiero nada, pues tú más lo querras

con Polytes, y tienes razon, porque a la verdad él es

joya para tal engaste. Y ve presto, porque te quede

tiempo para leer tu carta, que si yo supiera leer, quiça

te hurtara la bendicion en ver la, y en responder a ella

el sí que tú aurás de dar, pues al fin ello se aurá de

hazer, tarde o ayna; ya me entiendes.

_Just._--No oso altercar contigo, que estás muy puntosa;

espera, que luego torno. Y valgala el diablo si no pienso

que es adeuina, que ansi sabe ya lo que tan poco ha que

passó.

_Bel._--Entra, Justina, que no duermo; qué hora es?

_Just._--De mañana es; yo tampoco he dormido en tu

seruicio, que aqui está ya Marcelia esperando.

_Bel._--Y han la visto las mugeres?

_Just._--Ninguna.

_Bel._--Pues luego te entra acá con ella.

_Just._--Y aun esso es lo que busco? sino verme con

el gozo de leer mi carta, que me parescen coplas, que

es cosa muy a mi gusto si son buenas, y tambien aure

menester dar la respuesta a Marcelia.

_Bel._--Anda, meneate presto; qué dizes de Marcelia?

_Just._--Que te quiere muy en secreto.

_Bel._--Pues entre sola; y tú abre vn quartel de aquessa

ventana, y mira que no entre acá nadie en tanto.

_Just._--Ansi lo haré, voy; y aun que si mi carta no me

impide, tengo de oyr lo que entramas passaren, por auisar.

_Mar._--Ya vienes?

_Just._--Poca detenencia auia en mi mensaje, segun con la

priesa que te llama Belisea. Y no te oluides de mi yda, y

entra hasta su cama.

_Mar._--En todo tendre cuydado; a buen entendedor poca

plática.

_Bel._--Quién entra?

_Mar._--Es tu sierua Marcelia, desseosa de tu bien. Pero

sacame, señora, de la alteracion qué me pone en te ver

en la cama con dezirme que tal estás, y sea dezirme que

estás buena.

_Bel._--Buena venida sea la tuya; y cómo, di, no me

visitas más a menudo? pues sabes que no verás cosa en

toda esta casa que te quite la occasion de la venida.

_Mar._--Ay, mi angelito, y quánta gracia puso Dios en

ti, para poner en admiracion a los mayores, y atraer los

iguales, y con graciosa grauedad despertar a todos los

inferiores a tu seruicio. Pero dime, cómo te va agora?

_Bel._--Por cierto tú me preguntas aquello que menos

sé de mí; porque ni estoy tan mala que guarde la cama,

pues aun es gran mañana, ni tan poco estoy tan buena

que en la cama esté por dormir ni descansar, ni menos

leuantada me aliuio, ni sentada reposo, ni andando no

me desmayo, porque me paresce que mis miembros gouierna

ageno imperio. Y con todo esso he sentido esta noche vnas

basquas en el coraçon, que me hazen anteuenir el dia con

el dormir.

_Mar._--A la fe, mi angel, aunque yo bien duermo sin

perro, como tú le tienes, pero con el ladrar grande de

mis necessidades no es para mí tan de mañana agora, que

no vengo de oyr la missa del alua de nuestra señora de

los Remedios. Pero como tú (Dios te me guarde) no lo has

de ganar ya para el comer, duermes con más sosiego. Pero

dexando mis necessidades, que todos me las hará dexar la

falta de salud que tú tienes, me di algo de tu mal, ya

que estoy acá; porque si no es vno que ya tú sabes, podra

ser otro que yo sospecho.

_Bel._--De entramos essos no te entiendo; pero dimelos

tú, para que yo entendiendo me, me puedas tú entender, e

yo a ti.

_Mar._--El primero, señora, será el acostumbrado;

porque aun que yo te acuerdo bien niña, y no me tengo

yo por vieja, asuadas que sepas ya qué es, pues suele

traer semejantes descontentos, aunque por ser nos tan

ordinario, no lo tenemos por enfermedad; en especial que

nos es euacuacion de muchas postemas de malos humores.

_Just._--Mi fe, escusado me es por agora leer mi carta,

para gustar la como es razon, pues estoy en sobresalto de

los que passan, y tanbien me cumple oyr lo que hablan las

dos, para andar sobre auiso.

_Mar._--Y no te me encojas tanto; no vistes de que ha

empacho? sí que mal es que, con ser costumbre en mugeres

y no perdonar ninguna que viua sana y ser euacuacion

natural, más es defecto de natura que vicio de particular

culpa; por donde con él ninguna en particular se ha de

sentir agrauiada más que otra. Pues en quanto al ser

mugeres, todas somos yguales.

_Bel._--Anda ya, que ni tengo esse mal, ni menos querria

ser subjecta a él. Pero di el que sospechas, que soy más

inclinada a saber lo que no estotro.

_Mar._--Siempre nos paresce más lo que no tenemos, y

menos lo que sabemos. Y de aqui dizen que naturalmente

dessea el hombre saber. Pero buelto a lo que me pides,

antes que te diga qué mal es en ti el que dize mi

sospecha, te suplico que me digas qué sientes, y a

qué parte del cuerpo carga más el dolor; porque ni yo

precipitando sentencia diga lo que no alcanço, ni tú con

pensar que yo acierto te quieras curar del baço, teniendo

enfermo el coraçon.

_Bel._--Ay, que ay está la raiz de mi mal.

_Mar._--Pues de qué piensas que se te ha recrescido?

_Just._--Mejor la quemen a la hechizera que no sabe ella

el mal que es! pues ella se lo acarreó, y otro se lo da.

_Mar._--A, mi señora; por qué no me respondes? quiero te

cubrir de ropa, porque quiçá el friezito de la mañana te

dara alteracion de madre.

_Bel._--Ay, que no es frio, sino fuego que me abrasa, y

no es madre, sino hija, que solia ser mi regalada, que yo

llamaua honesta pudicicia, y ésta la auia engendrado en

mi voluntad vn amoroso y pujante amor de la virtud. Pero

agora, hermana y amiga mia, este tal amor se va desuiando

de mí, y sin saber cómo, ni de dónde, ni para qué, se

van entrexeriendo estrañas occupaciones de las que mi

casta temperancia y mi fuerte limpieza solian traer a mi

memoria, para delectacion de la voluntad y contentamiento

del entendimiento muy dado a la virtud. Ansi que te he

dicho de mí más de lo que sé, sin te hauer dicho mi mal;

porque es esta dolencia en mí tan moderna, y tan al punto

me tiene toda mudada en nueuo ser, que con no saber lo

que es, aun lo que sé no oso publicar por mi corrimiento,

por ver que me oyan querellar de mal tan delicado, y tan

sin señales de calentura, a la estimacion de los otros,

y a mi sentir ser vn fuego que pienso que me tiene ya

abrasado el coraçon, segun las basquas que en él he

sentido hasta este punto. Y si agora calla, o pienso que

es por ser ya consumido, o que descansa para más penar.

_Mar._--Dentro estays, pues, doña leonaza!

_Bel._--Qué dices? y di, para qué me pides relacion de mi

mal, pues que sabiendo que todo está en el coraçon, no me

curas si puedes?

_Mar._--Pues porque veas cómo Dios lo encamina todo, cata

aqui la tu sortija, que me diste para aquel tan herido

y tu buen cauallero Floriano. Ay, Jesus, Jesus; señora,

señora!

_Bel._--Calla, calla, no des vozes, que yo tornaré.

_Mar._--Pues toma; ponte la en el dedo del coraçon,

que en ella te embia el suyo sano por ti el tu enfermo

Floriano, y ten más suffrimiento, si quieres que vaya

adelante la cura.

_Bel._--Ay, que ni essa sortija puede curarme, ni es mi

mal de remedio, si no sabes más en él; porque ya te dixe

que las rayzes nascen de la voluntad, y en ésta no puede

causar mouimiento terrestre compuesto. Ya te dixe tambien

que se me yua enflaquesciendo en mí el amor casto, y

en el amor ya sabes que no cabe violencia, pues es

virtud que haze asiento en la voluntad, por donde fuerça

exterior de un compuesto corporal elementado no podra

disponer en lo puro espiritual, y ansi no te confies que

essa sortija sane el mal de la voluntad.

_Mar._--Agora que algo más te me aclaraste, quiero que

sepas lo que sé de tu mal y la cura que tenga.

_Bel._--Pues sea luego.

_Mar._--Sepas que essa tu hija que llamaste honesta

pudicicia, de pocos tan amada, como oy en dia de muy

pocos conoscida, engéndrase en la voluntad y limpieza de

la voluntad, o la ay en pocos, o tura tan poco, que no

basta a engendrar nada. Y esta tal hija en ti engendróse

con vn amor, y agora essa tu voluntad, que siempre la

engendraua en ti, hizo punto, y en haziendo punto, paró

a la rectitud, y en parando a la rectitud, faltó la

virtud, y en faltando la virtud, nascio el desorden, y en

nasciendo el desorden, en lugar de la hija vna virtuosa

primera han se engendrado en la desordenada tu voluntad

dos hijos, y estos llamanse amores lasciuos. Y como

éstos agora nascan en ti de nueuo, quiere tu voluntad

conoscerlos para amarlos. Y como sean más de vno en

apellido, aunque no en ser, y muchos en effecto, aunque

ninguno en ser substancial, ama los la voluntad. Lo vno,

porque todas las cosas nueuas aplazen, y lo otro, porque

éstos, con ser en el nombre más de uno, y hijos, y la

primera vna e hija y cansada y quasi oluidada en ti ya, y

tambien con que tienen la sensualidad éstos de su valia

contra la honesta prudencia, y la carne no los rehuye, y

la voluntad no los despide, de aqui es que la hija que

dizes, teme, y los hijos nueuos que digo, preualescen.

_Just._--O, hi de Dios, y qué altamente han hablado

debaxo de sus figuras entramas; pero quiero ver en qué

paran.

_Bel._--Tantas contrariedades de mi salud me has

propuesto, que más desconfio de sanar, y aun que agora

pienso que sé menos de mi mal. Pero dime, cómo son

differentes en effectos? pues diziendo que son dos, dizes

que nascen de vn principio, y dizes que no tienen actual

ser?

_Mar._--Señora, estos dos que ansi engendra la voluntad

desordenada por la concupiscible, en quanto nascen de la

voluntad llaman se amor, y en quanto es desregulada, por

no ser ya la voluntad vna, llamanse amores. Y en quanto

al primer nombre, su effecto es amar, y en quanto al

segundo, como falta la regla y niuel de la razon, ansi

son más de vno por sus effectos. Por manera que donde hay

esta cosa intellectual, que ansi llamamos amor, o amores,

ni ay concierto en el querer, ni en el aborrescer, ni

en el viuir; porque vnas vezes el tal paciente ama lo

que ya aborrescio; en tanto que en sí paresce que desama

la virtud que algun tiempo mucho le deleytaua. Y el que

deste mal está herido, dessea la muerte, por acabar la

pena, y busca la vida, por prolongar su tormento, y

siente se mucho el tal tormento, y es tan dulce, que

entonces se llama dichoso el penado quando más y con

mayor razon pena; de manera que este mal, con siempre

matar, nunca acaba de quitar la vida. Tiene en las

potencias del ánima otros effectos; porque paresce que os

muda la voluntad, queriendo lo que más os mata; quita la

memoria, por manera que ni os querays acordar de vos, ni

podéys acordaros de Dios, ni oseys acordaros del mundo,

ni sepays acordaros de la vida, ni os desmandeys a la

memoria de la muerte, ni os entremetays en la memoria

de la honra, ni de los amigos, ni de los padres, ni os

vaque lugar para os acordar del descanso del proprio

contentamiento. Pues en el entendimiento obra tanto,

que os haze auiuar en cosas jamás pensadas, y haze que

no sepays otras vezes aun entender de vos mesmo qué tal

estays, ni apenas quién seays.

_Just._--O, y cómo que aquella habla maestralmente con

experiencia de lo que es ansi! pero veamos qué dirá

Belisea.

_Bel._--Ay, mi Marcelia, y cómo que eres sabia, pues me

has descubierto el venero de mi mal. Pero dime, de qué se

engendra essa tal ponçoña.

_Mar._--Mi señora, como esta virtud que es amar siempre

presuponga, allende del subjecto donde está, otra cosa

por objecto, ansi se comiença en vno y haze parada y

fiel y assistencia en otro; y despues torna a parar en

el mesmo de donde salio. Y ansi dizen: que el coraçon

amante más está donde ama que donde habita, porque

quando amamos vna cosa, aquel amor que hay de nueuo en

nuestra voluntad fué causado por estraña y agena virtud,

que lleuó y atraxo para sí nuestra voluntad. Y ansi nos

mouemos a amar la tal cosa, porque nos paresce digna de

nuestro amor, y ansi despues no la querriamos partir

de la memoria, por el gozo que en ella halla nuestra

voluntad. Pero estas cosas amadas son differentes: porque

el auariento ama las riquezas, y en ellas pone su fin,

y el soberuio la soberuia, y el goloso el comer, y el

hombre amante a la muger que ama, y la muger amante al

hombre que ama. Y el que ansi ama, siempre querria que le

nombrassen la cosa que ama. Y la muger que ama, como de

menor virtud, ansi hazen más impression estos effectos

en ella; porque con amar tanto al amigo, siempre le

querria presente; y visto, se turba; y oyendole nombrar,

se demuda; y esto es, o por tristeza de la absencia del

que ama, o por el temor reuerencial que en ella pone el

amor del tan amado. E de aqui verás tú, mi señora, quánto

poder tenga en el amante aquella cosa que es amada, que

trayda a la memoria, altera el supuesto del paciente,

como haria, pongo exemplo, que si tú estuuiesses

enamorada de aquel tan galan y próspero cauallero

Floriano, en oyendole nombrar absente te alterarias y en

viendole delante ti te turbarias. Pero qué hazes? qué

sientes, angel mio? por qué ansi lloras? ay, por amor de

Dios, que te me esfuerces; que, por tu vida, mi perla

preciosa, que no querria sino ser agora vn Floriano para

aqui te retoçar, por quitarte essa tristeza.

_Bel._--Ay, buena amiga, que agora veo que auia en mí

mucha razon para tener tantas bascas, pues hallo en mí

que la absencia de esse cauallero me tiene triste, y

el nombrar me le causa nueuas turbaciones. Porque aun

essa tan grande rauia de amor que tú llamas, aun no ha

consumido las fuerças de mi honestidad, para que no me

altere con las nueuas pláticas. Pero pues ya conozco

mi mal y no te le puedo encubrir, y pues tú le juzgas

tan peligroso, e yo le hallo tan poderoso, buscame el

remedio con que sane este coraçon tan triste y poco

experimentado a suffrir tales afanes, o si no, lleua se

le a esse que me le tiene y se está ceuando en él, para

que, pues yo no puedo ya no le amar, a lo menos muriendo

de presto pudiesse no dar tal quiebra en la honra de

la casa de mi padre. Y torna le la sortija que para él

sanar yo te dando enfermé; pues ni yo sanaré con ella,

ni él dexará de enfermar sin ella. Y si con su salud ha

de hauer remedio en mi mal, remedie se primero la suya,

como principal causa, y despues la mía, como accessoria y

causada y dependiente.

_Mar._--Anda, señora, pontele en el dedo del coraçon, en

memoria que Floriano le traxo, y verás la mejoria que

sientes. Y suplico te que juntamente te pongas este rico

joyel desta esmeralda, que ansi con su cinta verde la

traya el tu Floriano, y toma essa carta, y mira qué me

respondes, pues quieres tractar de tu salud.

_Bel._--Ay, Marcelia, qué grande es la virtud deste mal

mio (que tu llamas) de amor, que todo esto amo, y todo lo

quiero, y todo lo tomo, y no puedo no le tomar, y veo que

hago mal en tomarlo. Y porque ya andan las mugeres por la

casa, quiero que te vayas luego, que la respuesta yo te

la daré quando pudiere.

_Mar._--Cata, angel mio, que, como no experta en este

mal, no caes en la cuenta del daño que te hará essa

dilaccion.

_Bel._--Pues cata que no puedo tan de presto ahogar mi

honestidad, para que del todo gouierne la sensualidad;

pero qué te paresce a ti?

_Mar._--Que le hables, para que entramos deys el orden

que os pluguiere en vuestros males.

_Bel._--Las carnes me tiemblan en pensar lo, aunque la

sensualidad me dice que lo haga.

_Mar._--Pues mira que en los males furiosos es peligroso

pasar vn punto; por esso manda le venir esta noche, y

habla le lo que te parezca.

_Bel._--Paresce te?

_Mar._--Digo lo que te cumple.

_Bel._--Llama me a Justina.

_Just._--Quiero entrar antes que me llamen.

_Bel._--Di, Justina, qué te paresce que haga en lo que me

aconseja Marcelia?

_Just._--Señora, aunque no sé lo que es, pero

presuppuesto que no te dira cosa que no sea de tu bien,

me paresce que el consejo siempre es bueno, y mayormente

del amigo.

_Bel._--Pues allá os concertad las dos, que yo quiero

guiarme por lo que entramas vieredes mejor. Y di le que

venga esta noche a la hora que a las dos os parezca, y

adonde y como más vieredes cumplir a mi honra.

_Mar._--Pues has me de otorgar vna merced.

_Bel._--Di qué es.

_Mar._--Que me dexes lleuar conmigo a Justina, porque

agora aure empacho de yr sola disfraçada, y fiala de mí,

que yo la tornaré a traer.

_Bel._--Ella es para fiar por sí, porque en más la tengo

yo que tanto; pero agora no puedo escusar la: otro dia

aurá para todo. Pero tú, Justina, en pago del tiempo

que has occupado a Marcelia de su lauor, le da la pieça

de Holanda que sobró de mis camisas: y da le vno de mis

sayuelos de terciopelo, el que quisieres, para su hija, y

vno de mis volantes de los mejores, y dale para chapines

dos pieças de oro; y tú perdona, que vna donzella no

tiene que dar, pero algun dia tendre.

_Mar._--La merced es grande, y por todo te beso las

manos, que bien sabes dónde hazes que no lo sabra

oluidar, aunque no lo pueda seruir.

_Bel._--Anda, Justina, da le cobro luego, y ven me a dar

de vestir.

_Just._--Todo se hará a punto. Agora, mientras saco lo

que te he de dar destas arcas, me di, qué tal queda

Belisea?

_Mar._--Mira, hermana, no me entres por ay; a quien cueze

y amassa, no hurtes hogaça; todo lo oyste, y cuerda eres,

y a ti no va menos que a tu señora; por esso en dos

palabras concluyo: en que pues queda en tu gouierno el

hecho y en mi consejo, yo les mandaré a los requebrados

de entramas que vengan juntos esta noche a la vna, que

es propria hora de reposo. Por esso dime por dónde y de

presto, que ciernen estas mugeres en torno de nosotras,

no nos entiendan, y di me qué venia en el papel de tu

galan, y qué respuesta le embias.

_Just._--Toma ya todo lo que te mandaron dar y ve con

Dios; que a esso que me pides, pues han de venir, vengan

por el jardin, que si yo pudiere, les tendre abierta

la puerta entre doze y vna; o si no, suban se por las

paredes, porque ansi dire yo que ellos se entraron: y

despues de hecho, yo lo aure bien con mi señora, aunque

se torne a mí; porque si se lo digo, no baxará allá.

_Mar._--Pues tú y Polytes asuadas que no ayays menester

liga para asir os; porque, Dios os guarde, la mocedad os

ayuda, y la semejança es causa de amor.

_Just._--Anda, que no quiero altercar contigo, que todo

lo calas y nada callas; pero mira que les auises que son

las paredes muy altas por de dentro más que de fuera.

_Mar._--Bien paresce que como amas, temes: yo lo tramaré

todo allá, y voy me.

_Just._--Dios vaya contigo. Pero al diablo la no

encomiendo, y qué taymada y auisada está en todo, y qué

desembuelta va; yo seguro que no le deue yr mal a ella

en estas romerias; que quando de acá lleua tanto, qué

sera de allá? Pero buena pro le haga, que con los buenos

han de medrar los siruientes menesterosos; porque si el

gualardon no terciasse, ni auria señor seruido, ni pobre

subjecto. Yo quiero acudir a Belisea, por desembaraçar

me, para tener a punto alguna buena colacion para sobre

plática en el jardin, aunque yo sé que ella no baxaria

allá si supiesse que ellos han de estar dentro, porque

ella por entre las puertas del jardin a la calle le

quiere hablar. Pero porque aquello no es tan seguro, más

quiero que se torne a mí, y despues me loe lo hecho, que

no hazer lo que manda sin mirar lo que le cumple, aunque,

si por bien es, ellos se concertarán, y quedará todo

apaciguado.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 273 / 502 题