Començando a penar Belisea por Floriano, y estando
tractando con Justina de su mal, sobreuiene Floriano, y
finalmente se hablan, declarando Belisea a Floriano en
qué manera le ha de amar, y ansi se diuiden, quedando
Polytes y Justina concertados de se hablar despues de
media noche.
BELISEA, JUSTINA, FLORIANO, POLYTES, FULMINATO,
FELISI[NO].
[_Bel._].--O soberana madre de Dios, virgen sancta Maria,
por reuerencia deste tu sancto templo te suplico me
valas. O, qué gran basca siento en el coraçon! o, cómo me
siento muy tierna en la memoria del nombre de Floriano!
Ay de mí, que ni sé qué mal es el mio, ni sé dónde me han
abscondido mis antiguos castos pensamientos! No solia yo
tractar de amor de hombre sino por Dios, como a proximos.
Pero agora, por la via que aun no entiendo, ni sabria
decir, me veo implicada en varios pensamientos. Quiero
platicar con Justina este de mí no salido mal, porque
allende de ser honesta y sabia donzella y querer la yo
bien, sabe oyr lo bueno para loarlo y fauorescerlo, y lo
malo para deshazerlo y no lo descubrir. Ven acá, Justina,
vete conmigo a la iglesia, y esotras mugeres desque ayan
todas comido sin salir de la ribera se espacien y tomen
plazer.
_Just._--Todo está puesto en cobro: vamos donde mandares.
_Bel._--Pues dame la mano y vamonos por en torno de la
cerca desta huerta de los monges; porque me congoxo a la
sombra desta ribera.
_Just._--Y aun por cierto, mi señora, que andas tan
achacosa, que no sé si lo haze tu venida.
_Bel._--Antes que acá viniesse estaua ya tal.
_Just._--Que no digo essa.
_Bel._--Pues quál?
_Just._--La venida acostumbrada, que es enemiga de la
hermosura a las mugeres.
_Bel._--Ya te entiendo, que aun para esse mal faltanme
dias.
_Just._--Pues si en algo te puedo ser buena, te suplico
te me declares.
_Bel._--Por la confiança de tu buen secreto te quise
comunicar los principios, que mi mal no lo entiendo, y
es, que desque esta mañana leí vna carta, me siento muy
otra que solia.
_Just._--Cúya era o qué tenia? no tuuiesse, mal peccado,
algunos hechizos!
_Bel._--Creo que tenia mi perdicion. Ay, mi Justina, qué
hare? que ya siento mi voluntad inclinada a tomar gusto
y deleytarme en pensar lo que de antes aborrescia aun
oyr. Ya desmayan (por mi mal) mis castos pensamientos,
y mi meditacion de Dios se me deshaze; ya los cuydados
muy veleros de la honra se me han adormescido; ya,
finalmente, como por fuerça de sensualidad me siento ser
trayda a recrear me en vanos pensamientos. Y ansi quiero
por vna via lo que siempre aborresci por otra; que no
sabre dezirte qué quiero, ni qué amo, ni qué aborrezco,
ni qué busco conseguir y hallar, ni qué desseo euitando
huyr, y esto por hallar me rodeada de mil contrariedades
acerca de una sola cosa, que juntamente amo, y temo, y
busco, y huyo, y desseo, y aborrezco.
_Just._--O, gran mudança de muger! siempre me temi de
Marcelia. Pero pues ya es hecho, y en lo hecho no ay
enmienda, proueamos en lo porvenir; que si su mal es de
amores, ella dara más señal, y si es de enfermedad otra,
no le faltará quien la cure, ni medicinas ni regalos. O,
poderoso Dios, y qué sospiros tan de las entrañas alança!
o, qué alteracion de rostro! o, qué oluido de compostura!
ya, ya! asuadas que yo adeuine; mirad qué acuerdo, que me
llamó para hablar conmigo, y apostaré que no se acuerda
ni de sí ni de mí. Bien dizen que mal vezino es el amor.
Jesus, Jesus, y cómo se ha tendido! qué desmayos son
estos, mi señora?
_Bel._--Ay, que de la muerte. Y lo con que más muero,
es desconfiar que no me matarán, porque ansi pensaria
descansar, pues el morir es necessario a todos los
mortales.
_Just._--Ay, por tu vida, que te esfuerces, y mira que
viene gran tropel de gente.
_Bel._--Pues tornemonos a la ribera con las mugeres.
_Just._--Anda, que no hay quien nos conozca si a dicha no
son los escuderos que vienen por ti.
_Bel._--Yo dixe a mi padre que no viniessen por mí: que
me bolueria como vine.
_Just._--Pues huelga, que la gente se queda atras, y
viene solo vno de a cauallo y dos de a pie, y ansi será
vn cauallero que vendra a hazer oracion.
_Flor._--Di, Fulminato, qué mugeres son aquellas dos que
alli estan a la sombra de aquellas paredes del monesterio?
_Ful._--Voy [a] hazer las venir a que las conozcas; pero
si alguien que ciña espada presumiere de defenderlas,
dasme licencia que le saque la vida?
_Pol._--O, maldito sea este panfarron, amen.
_Flor._--Qué dizes tú?
_Pol._--Que parescen gente de pelo; pero ya, ya! acá está
Belisea.
_Flor._--No lo creas.
_Pol._--A la vna he reconoscido, que es Justina, a la
qual tú eres muy en cargo, porque te es muy seruidora en
tus negocios.
_Flor._--Pues donde essa está, bien podre yo llegar. Tú,
Fulminato, no te partas de ay, por si fueres menester.
Y tú, Polytes, te ve a la puerta de la iglesia, y mira
quién entra y sale, con auiso.
_Ful._--Aun el diablo creo que aya parte oy en la
venida: que aquella deue ser la dama, que las dos ya
parlan entre sí. Yo seguro que ella que debe de buscar
manteles, y que si el asno de mi amo me creyesse, que no
deuria de hazer sino llegar y embarrar; porque al fin,
aunque gruñen con la boca, con el cuerpo se tienden, y
luego las vñas de gato. Pero, pesar de la vida, si aure
oy de comprar el vestido que mandó al camarero darme,
con perder aqui la vida? No sé quién me haze a mí querer
honra tan costosa y blasonar del valiente! que Floriano
para esso me llama en tales trances, pensando que diran
mis hechos con mis dichos para guardar le las espaldas; y
él está mal en la razon, porque al primer desenuaynar, y
aun quiça antes, le muestro las suelas del calçado, que
oy calcé nueuo con esperança de romperlo. Porque ni pare
mi madre, ni me parira otra vez, ni mi amo me restaurará
la vida si de necio la pierdo por él. Y en estos
palacios, si os mancays por ellos, el aliuio que os hazen
es en el partido, que no lo dan sino a quien lo suda, y
las mercedes, en la sierra de Gata. Yo bien tengo por mí
que tal donzella como ésta que no vino sin escuderos,
con quien me guarde Dios tomar contienda de dia, ni aun
de noche, y éstos en lo sintiendo, son con Floriano. Y
él (segun es loco) pensará que con tenerme al lado y la
dama delante, que no hay más que temer; y quando mirare
por mí, hallarse ha del agalla, que a la fe, pues busca
la carne, y solo la querra trinchar, y solo comer, que
solo la compre. Que quien solo come en el plato, que solo
guarde el hato.
_Just._--No has mirado, señora, qué lindezas ha hecho
aquel cauallero? y qué saltos haze dar al cauallo? y qué
entero anda en la silla? que por mi vida que algunas
vezes de ver el cauallo tan enarmonado me pone pauor
no le auenga algun desgayre; porque es cauallo muy
desapoderado y paresce vn elephante.
_Bel._--Ay, guardar lo ha Dios, que holgado me he de
verle, y quán sin tacha y quán gentil hombre le hizo
Dios, y aquel vestido le arma muy bien, y aquella cadena
de oro le adorna mucho.
_Just._--Y aun ella, que es harto rica y grande. Pero ya
sé quién él es, y si no te enojas, direlo.
_Bel._--No creo que ay por qué enojarme, que él me ha
parescido hasta agora bien. Dime, quién es?
_Just._--Es aquel gran cauallero, tu seruidor Floriano.
Ay, por Dios, no te desmayes ansi; qué tal te sientes?
_Bel._--Ay, que no sé; pero dexa me, que el lugar tan
público, y mi honra, y mi honestidad, me mandan sacar
fuerças de flaqueza, y ansi me esforçaré más que puedo,
por no dar señales de mi mal.
_Flor._--Toma este cauallo, Fulminato, y passeale un rato.
_Ful._--Pues si en algo más me vuieres menester, mandas
que le suelte?
_Flor._--Anda, que solo yo deuo tener temor por ver me
ante tanta majestad.
_Ful._--Pues a la obra verás si ay temor en mí; pero
allá yrás. Qué buen achaque tengo agora para escabullir
me; porque si algo fuere, dire que con el passear del
cauallo no lo vi, y con el rixar suyo, no lo oy. Y aun
si viere que son muchos, suelto el cauallo, y él por los
campos a huyr de mí, e yo tras él a huyr destotros, y
otra vez auisará mi amo, si escapare viuo, en no echar
las cargas todas a vno. Pues esperar socorro de la gente
es por de mas; porque todos se han tendido por los campos
a buscar sombras; que Floriano está tal, que ni sabe si
haze calor, si frio. Ea, pues, vos, don cauallo, tambien
teneys el mal de vuestro amo? Quiero me yr a vna sombra
por aqui donde a mi seguro pueda huyr en despertando si
algo vuiere; y alli dormire a mi sabor, que Floriano y
las damas ya se van encontrando, e yo seguro que tienen
plática para tres horas.
_Just._--Señora, el cauallero se viene hazia nosotras
con su varica en la mano. Y pues os haueys visto
entrambos, habla le, que la buena criança entre los más
nobles reluze más. Y pues ya está cerca, yo quiero mouer
la causa de la plática, no como más sabia, pero como más
atreuida y más libre. A, cauallero, no passeys adelante
sin licencia desta señora, que yo os defenderé el passo.
_Flor._--Por cierto si como es essa señora la que con
justo título posee mi voluntad, y tiene el sí y el no
de mis obras en su querer, fuera yo el tal posseedor
(aunque posseyera mal) yo os obedesciera luego. Y ansi
os ruego no me tengays a mal el esperar esse mandamiento
de su boca, desacatando se mi atreuimiento a vuestro
libre mandar; y en esto no pretendo injuriar vuestro
merescimiento en no me subjectar a vuestro dicho; pero
por no quitar la obediencia a quien sobre todas las
del mundo todo buen entendimiento de hombre conoscera
ser le deuda forçosa, y a quien más que todos y sobre
todos y solo entre todos amorosamente soy subjecto, y
esforçadamente defendere por sola mia la deuda del tal
seruicio. Y ansi a vos, hermosa, por muchos respectos
desseo hazer os plazer, fuera del presente discrimen.
_Just._--Pues cómo tan ayna conosceys quién sea cada vna
de nos, posponiendo a mí y anteponiendo a esta señora,
auiendo os yo hablado la primera?
_Flor._--Dexando muchas causas que me han mouido en lo
hecho, si algo ha sido contra vos, y respondiendo, no en
excusacion de lo que tan acertadamente yo dixe, pero para
sólo dar razon de lo que me pedis, digo: que el temor
reuerencial que mis potencias han mostrado en mí tener
a essa señora, me abrio la ciega vista de mi enajenado
entendimiento, y alumbradas mis potencias con rayos
de tanta gloria presente, ni tanta majestad se podia
occultar a mi vista, ni mi voluntad, que a ella hizo
homenaje sola, permitiera hazer tal aleuosia, que a nadie
diera otra obediencia. Y ansi por el gozo que siento en
hablar en esto, torno a me declarar cuyo soy, porque vos
veays a quien sola deuo de obedescer. Porque en llegando,
la presencia desterró mi tristeza, y diome nueua alegria,
y la tal alegria auiuó mis sentidos, despertó mi memoria,
abrio la clausura de mi entendimiento. Y vi luego las
prisiones de mi coraçon y el gozo de tanta gloria,
haziendo me atreuer a leuantar de mi baxeza los ojos de
mi tan irradiado e illuminoso y claro entendimiento, vi
el de dónde procedia mi tal alegria. Y finalmente vi
en las manos del querer de essa señora las llaues con
que quando perdi mi captiua libertad vi aprisionar mi
glorioso y libre llagado coraçon por suyo. Cuyo desque
le conosci, le vi tan altiuo, y tan grandioso, y tan
estimado, y lleno de tanta hufania con su prision, y
tan gozoso con su herida, y tan alegre con sus mortales
dolores, que ni quiere buscar cómo salir de ellos,
ni hazer semblante de acatamiento menos que a tanta
majestad. E ansi ni vos tendreys en mucho el no auer
os yo obedescido, ni essa señora me culpará en ansi me
auer en su presencia (como absorto y oluidado de mí)
desacatado con desenvoltura en el hablar, y firmeza en
el llamar me por suyo, y a ella por mi señora, aunque
ella de esto sea injuriada, pues en ello soy yo el
bienauenturado y gozoso.
_Just._--A, señora, pues no oso delante deste cauallero
sino llamar te mi señora, ni yo puedo suffrir que en
tu presencia tal me tracten, ni delante de quien ansi
me deshaze osaré parar más, por esso me da licencia e
yre por vnas horas que oyendo missa esta mañana se me
quedaron en la capilla, porque viene gente y no me las
tomen. Y vos, cauallero, mirad que aun no os doy entera
soltura para que sin mi licencia hableys a otra dama.
_Bel._--Anda, maldita seas, chocarrera, y estate queda,
que pensará esse cauallero que hablas de veras.
_Flor._--Ni yo sé, mi señora, con más de sola vna que
tiene mi coraçon tener veras, ni con vos puedo tratar
debaxo de alguna burla.
_Just._--Ay, señora, señora, mezquina yo, qué toro tan
lleno de garrochas viene de hazia el rio! Huye, huye,
acojamonos a la iglesia, que yo no oso parar aqui más.
_Bel._--Cauallero, por vuestra fe que passeys vuestro
camino, que mi compañera se me ha ydo, e yo me voy a
poner en saluo, aunque las piernas me ha cortado el temor
de tan feroz animal; aun que viene algo lexos.
_Flor._--Mi señora, el toro se ha passado a nado huyendo.
E pues los otros en vuestra ausencia han muerto por vos,
este morira en vuestra presencia por el que los dio a la
muerte, más muerto que ellos, por vos.
_Bel._--Ay sola de mí, que soy muerta, que hazia acá
encamina!
_Flor._--Más solo me hallo y más muerto sin vos, aunque
me sustenta la fuerça de vuestra hermosura. Pero porque
veas, mi señora, qué fuerças son las tuyas, que ansi
temes a vn bruto animal, y a mí tienes tan sin temor tal
parado, suplico te veas cómo las fuerças del tu vencido
quitarán la vida al que ha puesto temor a quien sola yo
tanto temo.
_Bel._--Ay, por vn solo Dios, que no tomes debate por mí,
que me puedo acoger a seguro, tan a tu peligro con quien
no sabe hazer differencia de merescimientos.
_Flor._--Hará la, aunque no quiera, del poder; y sin te
mudar, me perdona antes que más llegue, porque se viene
hazia nosotros, y muy denodado.
_Pol._--Anda, anda, mi señora, que agora el temor del
toro te puso en la prision del que tú tienes tan muerto.
_Just._--Sin falta que son grandes y muy a cada passo
vuestras muertes. Pero dexame, triste yo, que ni sé qué
fue de mi señora, que pense qne venia tras mí, y dexo la
sola, y lo hize mal, y tampoco yo me recataba de ti.
_Pol._--Anda, mi vida, acojamonos a la iglesia, que ella
allá tiene quien le va más que juramento en guardar la.
_Ful._--Cata, cata, qué fiero toro! y por las reliquias
de sant Saluador de Oviedo, que es Floriano con él. O, hi
de puta, pues qué animalejo! que no hay cosa de que yo
más tema en esta vida, despues de temer a las superiores
potestades. Pero pongo me a cauallo por sí o por no, que
este quatrupeo me pondra tierra en medio. Pero o, hi de
puta el diablo, qué soltura y destreza y coraçon y fuerça
de hombre que ansi le esperó, y de solo un golpe le ha
desjarretado. Pero tal mirador tiene! muerto le deue de
quedar, que ya se torna limpiando la espada. Agora que sé
que el toro no vendra por acá, me torno a mi officio la
barba sobre el hombro y los pies en primera.
_Bel._--O, qué hazaña y soltura de cauallero! o, cómo no
sé por qué vias soy violentada más y más de cada momento
a le amar! Y pues él se torna para acá, y no excuso
rendir le gracias por lo hecho, y tengo buena occasion
para le hablar, quiero intentar de saber sus desseos, que
tanto en todo y por todo publica ser en mi seruicio. O,
bendito el Señor que te libró! En merced tengo, señor, lo
hecho, por la parte del temor que me quitaste, y pena que
tenia de te ver yr a tanto peligro.
_Flor._--Nunca pensé merescer, mi señora, tanta piedad de
vos, ni verme tan viuo delante de quien me mata.
_Bel._--Y quién es la persona que ansi se ha con vos?
_Flor._--Ay, angel mio! que si tal merced de ti me
atreuiera a pensar de alcançar como es el hablarme,
tuuiera pensado el cómo responder a tu pregunta.
_Bel._--No tengas en tanto la habla, que a nadie
aborresciendo la niego.
_Flor._--Por merced grande tengo el hablar me;
pero por principio de mi aliuio tengo el saber que
a nadie desamas, porque ansi pienso que no ha sido
tu intencion en lo passado que yo muriesse, pues tu
clemencia a todos querria dar vida. De donde pienso
que si fueras antes sabidora de mi pena, y supieras el
ser por ti, y conocieras el ser tú la causa, que si
no por yo lo merescer, a lo menos me vuieras acorrido
por tu benignidad, sentiendo pesar de la pena de mi
atreuimiento. Porque a yo más acabar de morir, mi
tormento atreuido fuera pregonero de mi culpa e tu
innocencia.
_Bel._--Pues tan al descubierto me dizes que yo te doy
pena, querria saber tu nombre, para conosciendo te
conoscer si tú tienes la culpa de la pena que dizes que
tienes.
_Flor._--La pena que yo he padescido, confiesso que ha
sido merescida, por el atreuimiento deste tu Floriano;
pero pues tu hermosura dio alas a mi atreuimiento en te
yo amar, suplico te, como por cartas te pedi, que en el
gualardonar mis tormentos, no teniendo respecto a mi
culpa, la tengas[677] a tu misericordiosa compassion,
y con ésta detengas las fuerças de tu justicia no
executando tu riguroso castigo. Y si quieres castigar me
más y más, si mayor castigo puede auer en las carceles
de amor, propon de me dar en el suffrimiento mio mayores
fuerças tuyas para que, en mí tu indignacion executando,
seas más vengada, si tu merced en me atormentar es
seruida, e tu benigna misericordia no injuriada.
_Bel._--Antes de agora vuiera yo de conoscer, Floriano,
quién fuesses, cuyo nombre tus atreuidas cartas me
auian dicho. Pero mira, Floriano, que si tú como hombre
buscas tu desatinado descanso, yo como donzella mamparo
mi delicada honra. Y si tú buscas la consecucion de tu
infectionada voluntad, yo defiendo mi libertad. E si tú
quieres guiar tras tus venenosos y no limpios desseos,
con tu amor desamador de mi honestidad, yo tengo de
cerrar la puerta a toda habla que ni a mi ánimo trayga
limpieza ni a mi spiritu reposada castidad. Por tanto
como a hermano en tal amor te ruego me ames, si me
amas, y me quieras bien para mi bien, y no de suerte
que queriendo me, quieras mal para ti y peor para mí.
E con hazer tú esto, podras ganar en mí vn amor que a
bienqueriente de mi honra te tendre. De otra guisa,
desamarte he como a enemigo de virtud, y perseguidor de
mi honra, y menoscabador de mi limpieza, y matador de
mi innocencia en mala inclinacion, y derramador de mi
fama, y destruydor de mi reposo, y asolador de la casa
de mi padre, y ensuziador de mi alta sangre. E si te han
mentido de mí otra cosa, desapega la de tu imaginacion. E
si te han dicho que me pesa de tu mal, si tú lo entiendes
como yo quiero y pretendo que lo entiendas, sey cierta
que tú me tendras que agradescer, e yo occasion con
que más y más te mostrar por las obras el limpio amor
de mi voluntad senzilla. Y si eres hombre, yo muger,
y entramos hechos para Dios y formados a su imagen, y
criados para gozalle, y obligados a amarle, y en él a
nosotros, y a nosotros por él y para él. Y si holgué de
verte, fue por desengañarte. Y en esto (concluyendo mi
plática) verás quán en limpio amor te amo, que tu bien
vees me he esforçado a forçarme a te hablar sola sin te
auer aun conoscido. E pues te consta mi voluntad, si
te guiares por ella, procuraré tu salud, holgaré de tu
bien, buscaré tu descanso, acceptaré tu conuersacion,
oyre tus mensajes, respondere a tus castas peticiones.
Pero de otra manera, aborrescere tus costumbres, huyre
tu persona, blasphemaré tu nombre, euitaré tus hablas,
quitaré tus visitas, perseguiré tus fuerças por assegurar
mi flaqueza, y desamaré y oluidar me he de tu salud
exterior, por no perder la mia interior.
_Flor._--No menos sabia te has mostrado, mi señora, en
el hablar, que honesta en el rehuyr me, y hermosa en
el mal herir me, y poderosa en el matar me, y señora
en el mandar me, y paciente en el oyr me, y sagaz en
el despedir me. Yo me doy por pago de lo que padezco
con el dezir que me amays, aunque no es el amor que yo
pido, pues es más del que yo os merezco. Pero todavia te
suplico que, pues ausente, como a proximo necessitado,
me mandastes este tu anillo, cuya virtud por solo ser
tuyo me reuocó de las puertas de la muerte, que agora que
me has visto presente no permittas que mi gran fuego de
pena me consuma, siquiera porque se vea, mi señora, que,
como pudiste herir me y matar me, puedes tambien sanar
me y dar me vida; y de oy más sustenta mi vida para que
en mí executes tu saña con el castigo, si otra cosa no
te merezco. Y esto siquiera porque, pues yo me publico
por tuyo, vean los que no lo son quán bien sabes tractar
a los tuyos, para que todos lo cobdicien ser, aunque yo
solo lo querria tener por mio, porque solo me tuuiesses
por tuyo.
_Bel._--Ya te di seguro del amor que te tengo y tendre,
mientras tu mal gouierno no lo perdiere de mí. Y con esto
te ve con Dios, que sale Justina y vendra mi gente, y no
quiero sospecha donde yo no tengo occasion, ni la quiero
en ti.
_Flor._--Sin más altercar a tu mandado, quiero hazer
vuestra voluntad en me yr bien contra mia, pues jamás
saldra de tu seruicio: cuyas manos besando, me despido
de tu presencia, encomendando se te en ausencia este
tu Floriano, que agora que me encomende a ti, me voy
al templo a encomendar a Dios el alma, y a ti, a quien
encomiendo mi coraçon.
_Just._--Anda ya, señor, que estas no son cosas para
tractar en este lugar. Baste, que en el jardin, y a la
hora que te aplaze, hablaremos lo que queda. Y mira que
viene tu amo acá; yo quiero dexarle entrar, e yrme sin
que me vea para mi señora.
_Pol._--Pues con esperança de la yda me voy a la puerta
de la iglesia, do él mandó esperar le.
_Bel._--Anda ya, Justina, maldita seas, y cómo me dexaste
sola?
_Just._--Mi señora, fue tanto el temor que cobré al toro,
que con pensar tambien huyeras conmigo me acogi; pero y
el toro?
_Bel._--Anda, vamonos a la ribera con las mugeres y dame
la mano, porque tractemos de yrnos para casa.
_Just._--Pues si mandas, daca, y vamos; pero ay, que está
alli el toro.
_Bel._--No le ayas temor, que aquel cauallero le mató, y
aun muy desembueltamente.
_Just._--Pues vamonos por par de él y veremos le.
_Flor._--Dy, Polytes, vino gente alguna mientras alli
estuue?
_Pol._--Señor, no.
_Flor._--Y qué hora será?
_Pol._--Señor, seria poco más de la vna quando llegamos,
y los monges han dicho sus visperas ya, y aun ha dado las
quatro el relox.
_Flor._--Pues no me paresce que ha media hora que
llegamos. Di a esse moço que me trayga el cauallo.
_Pol._--Señor, ya viene con él, que siempre ha estado
alli cerca Fulminato.
_Ful._--Boto a la sancta Litanía que se acogieron las
damas; y helo sale muy deuoto Floriano; alla voy con el
cheuao (_sic_).
_Pol._--Por Dios, que barrieron presto las señoras, y
Floriano no sé qué ha negociado, que va mustio, y aun él
que tuuo harto tiempo, si fue para ello. Aunque quiça que
hizo algo, no le quiero condenar para poco, pues yo fuy
para harto menos, aunque a la verdad la reuerencia del
sancto lugar me ató las manos donde andaua bien suelta la
voluntad.
_Ful._--Cómo va hecho mudo nuestramo; di, hermano Polytes?
_Pol._--Y con quién ha de yr hablando, pues con nosotros
la disparidad de las personas lo estorua?
_Ful._--O, pesar de la Berberia! y cómo, no soy yo hombre
que por mi persona puedo hablar con el rey? Cata que
la sangre todos la tenemos bermeja; pues la casta? de
Adam baxamos todos, que no está en más la disparidad
que llamas sino en el tener. Sí que el yr a cauallo, y
lleuar ropa de seda, y cadena de oro, no nascio con el
hombre; y como lo tiene aquél, lo podia tener yo. Pues si
por hazañas se gana la casta y valor, ya puede Fulminato
tener más blasones que cabran en vn paramento. Pero al
fin, como no me conosce ni estima el rey y el mundo, ansi
me yre a pie.
_Fel._--A, hermanos, qué ha passado por allá? que yo
dormido he vn rato atendiendo, y aun por poco que fuera,
como los más lo hizieron desque hartos de aguardar.
_Ful._--A la fe, si tú y ellos estuuierades en vela como
Fulminato, guardando el cuerpo a Floriano, no os enhadara
la ociosidad con el cuydado de las armas y el peligro de
la vida; pero al fin todo es dicha este mundo.
_Fel._--Alguna razon tienes; pero por tanto eres de a
par del asa. Aunque si mal vuiera de hauer, nosotros
estauamos los primeros en el passo por donde auia de
venir.
_Ful._--Essa disputa más tiempo pedia para dezir se; pero
ya estamos en casa, y entendamos en apear a nuestramo.
_Flor._--Oyes lo, Fulminato? de aqui a vn rato sube a mi
camara.
_Fel._--Cata, Fulminato, como yo acerté en que eras de
a par de el asa; pues alto, cada vno entienda en lo que
deue.