[_Mar._]--Agora que voy en mi cabo, quiero loar a Dios
que me libre de tan peligroso trance para la honra como
el de anoche, y de oy más poner más cobro en mi vida,
porque quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Pero gran ceguera fue la mia en encargarme tan sin más
pensar de esta cosa que tantas difficultades trae en la
salida, y tantos peligros descubre en el effectuarse,
y tan jugada trae mi honra, si los puntos desta carta
de más con que yo juego son descubiertos. En especial
que Belisea tiene con la bondad tanta altivez, y tanto
descuydo de mis telas, que como no experimentada, ni
herida, ni vsada en estos tractos tan comunes a señoras,
y tan publicos a las mugeres plebeyas, que si me alcança
de razones, yo voy perdida a remate. Pero mezquina de
mí, que tomé por medio para librar me de la ferocidad
de aquel desuellacaras con razon sentida, con sospecha
cierta de lo que mi obra occulta le auia errado, venir
a dar en tan gran extremo que yo por huyr del fuego
me lancé en las brasas! Pero pues él como de burla me
encargó este negocio, yo tambien haré como viere la mia
en seguro; porque duelo ageno del pelo cuelga; aunque
la charidad me pondrá espuelas al remediar vn tan
eminente cauallero como Floriano. Y la esperança del
buen gualardon para desterrar necessidades de mi casa me
necessitará a que haga todo mi deuer y me atreua a todo
trance; pues no se gana el pan sin afan, ni se toman
truchas a ropas enxutas.
_Just._--Ea, señora, que bien puedes salir, que vas tan
disfraçada, que no serás conoscida, y aun es tan de
mañana, que no ay de quien seas vista.
_Bel._--Pues vayan se todas essas mugeres por sí por otra
calle, y tú sola ve conmigo por guia, y encamina por san
Llorente, que quiero alli encomendar me a nuestra señora.
_Just._--Pues en nombre de tal señora salgo.
_Mar._--Aun es gran de mañana para ser leuantada Belisea;
quiero de passo yrme a recomendar a nuestra señora de
los Remedios. Pero o, cómo creo que son mis passos
meritorios, pues o yo conozco mal, o son las tan tapadas
mis ouejuelas. Y aun la delantera cierto es Justina, y
la que la acompaña como inferior o criada es la señora;
porque el buen donayre y apuesto suyo la apregona por la
que es. Y pues me paresce que guian hazia sant Llorente,
allá me voy a atenderlas y el tiempo me dirá qué haga.
Por mi vida, pues que no hay viua criatura en la yglesia,
que quiero auenturarme a poner esta carta en la grada
del altar de la madre de Dios; porque si ellas son, no
dexará Belisea de llegar la primera a hazer su oracion.
E visto el papel, como son inquisitiuas estas señoras, y
saben leer, tomar le ha; y si le lee, mi hecho va bueno,
y entonces podré darme a conoscer si viere por qué, o si
no, a peor librar, si ellas no entran, tomaré mi carta y
buscaré otro camino. E si a dicha la criada llega y toma
la carta, dar se la ha; y si mal huuiere, descargarán los
ñublados sobre ella, y podré yo llegar a poner las pazes
sobre auer sido la guerreadora.
_Bel._--Muy de mañana deue ser, pues no ay nadie en la
iglesia, ni aun es tiempo de yr solas al campo; quiero
llegar me al altar de la virgen soberana a offrescersele
vn Aue Maria.
_Just._--Señora, yo me voy a otro altar a hazer lo mesmo.
_Bel._--Alguna nomina deue ser ésta, que echaron aqui a
nuestra señora.
_Mar._--Bien está, la carta ha guardado. Quiero agora yr
me assentar par de la donzella, como que entro agora,
pues no me han visto.
_Just._--Ay Jesus, y qué mal comedimiento de muger,
quien quiera que es, apartá os allá, señora, que harto
vazio ay en el templo, sin que os me pongays delante,
pues no deueys ser vos el sancto a quien yo vengo a
encomendarme.
_Mar._--Perdone, señora, que no la auia visto.
_Just._--Cata, cata, y tú eras, señora Marcelia? perdona
mi demasia.
_Mar._--Quién es? perdone me que no la conozco. Ya, ya,
o mi hermana y señora Justina! razon fuera, pues que
el amor que te tengo me dixera ser tú. Pero aquélla es
Belisea? porque tal joya como tú nunca la dexaran tales
madrugadas salir sin gran guarda, y con razon, porque
para tal thesoro qualquiera atreuido ladron.
_Just._--Ay, habla passo, no nos oya alguno, porque vamos
a Prado sin gana de ser conoscidas, y nunca acabará
mi señora de visitar altares. Y a lo que dizes de mi
poco salir, yo nascí en signo de seruir toda mi vida, y
quien a otro sirue, no es libre. Y aunque yo sea poco
de cobdiciar, en estos palacios, a viejas, y moças,
y hermosas, y las que no lo somos, todas andamos más
veladas que fortaleza cercada de enemigos, y más puestas
tras llaues que el thesoro de Venecia.
_Mar._--Y aun por todo esse thesoro no querria yo ver mi
libertad tan al sombrio entre paredes, porque buey suelto
bien se lame, y aun quiero más pobre libertad que rica
prision.
_Just._--Quien más no puede, comporta la carga. Y aun
tambien en mí la costumbre al encerramiento me tiene en
hábito de no lo sentir por pena, pues desde niñez estoy
en tal exercicio.
_Mar._--E aun esso es lo que peor yo veo; que lo que
aurás ganado en esse exercicio que tú llamas será tener
agora menos libertad que quando començaste de niña esse
vso.
_Just._--La mesma verdad dizes; porque más subjection
tengo agora que diez años aurá, que la niñez me libertaua
y la innocencia me acreditaua en no me vedar las entradas
y salidas, ni me contar los momentos, ni me señalar los
passos; de manera que agora ando como quien aprende a
dançar, que assienta los pies a querer ageno y mide los
passos por compases.
_Mar._--Pues asuadas que aunque dances quanto quisieres,
que no miren que eres ya tan para dançar con compañia,
que el no te auer casado te priua ya de vn hijo que
temple los pesares passados y trayga cuydados presentes.
Aunque, Dios te guarde y el angel sant Miguel te bendiga,
tu hermosura y juuentud no aurá menester dote, por el
qual ahorrar te dexarán cargar de dias y de desseos.
Porque naturalmente tales como tú las crió Dios para los
hombres. Y porque hablemos a solas más al descubierto,
la hembra ansi cobdicia al varon como la tierra al agua
para produzir. Y las donzellas y gallardas, llenas de
sangre feruiente, como tú hermosas, quanto soys agenas
de experiencia, tanto soys más combatidas de desseosos
pensamientos de lo que por el sagrado lugar me queda por
dezir te.
_Just._--De toda tu larga platica, porque sólo entendi
el dezir que ya soy vieja para dexar de casarme, aunque
sin gran carga de dote, pocos aurá que me cobdicien; pero
no hay memoria de casar la heredera de la casa, que me
lleua más de quatro años, y sus romerías creo que andan
pidiendolo, y su hermosura no lo desuia, y quieres que la
aya de mí para más de acordarse de me mandar en qué la
sirua toda mi vida?
_Mar._--A la fe, sabete que en palacio anduue, y sé
que si te duele la muela, tú te has de buscar quien te
la bote fuera. Porque, aunque sobre los diez y ocho
que puedes a más largo auer, aunque estés otros tantos
años, siempre aurá de nueuo en qué seruir, y siempre
te hallarán más obligada a ello, y siempre te querran
donzella, y siempre de nueuas fuerças para el trabajo, y
siempre con el tú acá, tú acullá como niña, y siempre de
menos ganancia en el crédito y confiança de tu persona.
Por manera que aunque te amen como a buena y honesta,
no te zelen como a hermosa, y te guarden como a moça,
y te riñan como a sospechosa de ser quien me callo por
tu respecto. Y ansi, porque concluyamos razones, digo y
quiero de lo dicho aconsejarte, que pues ya yo te auiso
y tú tienes experiencia de que passa por allá como yo
lo digo aquí, haz, amiga, lo que te cumple, pues los
hombres desde la mocedad han de granjear y buscar y tomar
el estado en que querrian que les hallase la tardia y
cansada vejez.
_Just._--Pues me dizes lo que haga, dime el cómo sin
derogar á mi estado ni quebrar el hilo delgado de la
honra, pues antes sin la vista que sin ésta me desseo.
_Mar._--A buen entendedor poca plática, que tú, bouilla
innocentilla, quando en tan buen ceuo como tú traes
cayere algun pez de ganancia para el estado y de contento
para la persona, si te faltaren mangas, ó no cupiere
en ellas, a la fe, alça las faldas y cogele, y cogido,
tenle, y tenido, amale, y amado, halagale, y halagado,
contentale para que se te affectione. Porque siempre fue
y será que quien tiempo tiene y tiempo atiende, tiempo
viene que se arrepiente.
_Just._--Aunque mejor azertaras en llamarme peccadora,
pero pues me das officio de pescadora, qué ceuo es el que
dizes que tengo?
_Mar._--El primer nombre oy en dia, desde el papa
hasta el que no tiene capa, le puede quedar, pues todos
peccamos en Adan, dize la escriptura. Pero pues quieres
que te torne a llamar hermosa, digo que de tu hermosura
se haze el ceuo que dixe, y de lo ál que tienes ya
me entiendes, que la verguença de ver que es más tu
appetitoso desseo que lo que yo digo, te haze baxar los
ojos y cobrar color viua. Pues creeme que si quando yo
anduue al palacio no me desposara a hurtas, que nunca
de allá vuiera salido a gouernar casa por mí y tener
algun libre reposo. E aun tu señora, que allí está muy
rezadera, me da por testimonio si al cabo de muy guardada
no ha de venir como cierua en tiempo de brama. Y aun las
tales, tarde prende el fuego y tarde despues se apaga.
_Just._--Más temor tendrias aun si supiesses quán seguida
es; pero no ay mella en ella.
_Mar._--Todo lo sé; las justas, musicas y aun los toros
de oy creo yo que por ella mueren.
_Just._--Si son por ella corridos no lo digo, pero sé que
huyendo de no se obligar á los ver, vamos esta romeria.
_Mar._--Y cómo va sola?
_Just._--Adelante van las mugeres, que hombre no va
ninguno, y a mí sola me lleua en lugar de ama, por no ser
conoscida.
_Mar._--Mi fe, tan mal se cubre su hermosura con manto
pobre como la liebre con la cola, porque el oro más
reluze acompañado de baxo metal. Y esto no lo digo por
menoscabar tu gentileza.
_Just._--Baste, baste; y escucha que no sé qué tardar es
éste, ni sé qué ha hallado en aquel papel que tanto ha
que está mirando.
_Mar._--Será oracion de amor.
_Just._--Qué dizes?
_Mar._--Que será la oracion del saluador, que es larga.
Pero por mi salud que la deue de auer leydo, y que deue
de obrar, porque gran robador de amor es vna carta bien
ordenada, que hasta que ha dicho todo lo que tiene no es
possible mandar la, callar. En especial que los adobos
que yo le puse no deuen de ser poco menos que buen
ruybarbo, para conmouer en tal dolencia.
_Bel._--O, soberana virgen sin manzilla, y qué es esto
que en vuestro templo ansi me desasossiega? quiero ya,
pues, salir con lo que el appetito pide, y acabar de leer
del todo este papel, que ni a él ni a mí bien entiendo.