FLORIANO, LYDORIO, FELISINO, FULMINATO, POLYTES.

[_Flor._]--Ahora que el fin del caminar a dado principio

a nuestra quietud, te quiero, Lydorio, declarar el

intento de mi venida: porque sabida la causa, sepas

ayudarme a buscar los más sufficientes medios para que

mi enfermedad halle remedio y mis altos pensamientos el

complimiento de mis difficiles y arduos desseos. Pero

quiero que seas auisado de dos cosas, para conseguir este

fin muy menesterosas y vtiles. La vna es, que acompañando

el silencio de tu lengua a tus oydos para me oyr, y

atencion para me entender, y voluntad para me fauorescer,

y amor para la diligencia en el obrar, tus zelosos

y castos desseos no contradigan a lo que sintieren

inclinada mi voluntad. La segunda será, que a tu libre

y sagaz prouidencia la acompañe diligente presteza y

auisada solicitud para buscar mi remedio.

_Lyd._--Señor, para hombre tan sin pliegue a tu voluntad

y tan obligado a tu seruicio seria escusado tan obscuro y

largo proemio: sino luego al descubierto me di como yo te

entienda lo que quiere tu voluntad, pues que sabes que a

de ser en tu seruicio el niuel de mis obras.

_Flor._--Siempre tu buen seruicio me ha sido testigo del

desseo que a mis cosas tengas. Por tanto sin más rodeos

te quiero aclarar mi voluntad, porque la claridad de mi

hablar ponga obligacion en tu fidelidad, para que ponga

cuidado tu libre juyzio en buscar aliuio a mi subjecion.

Y pues mi pena exterior publica bien el ay del captiuo

coraçon, no será menester descubrirte más mi mal.

_Lyd._--Antes te veo tan nueuo en la manera de viuir, que

ni de antes te entiendo, ni agora sé lo que me quieras

mandar.

_Flor._--No sin causa es dicho ser mal animal de

conoscer el hombre y difficil de entender su coraçon, a

Dios tan solo manifestado. Y pues tus palabras protestan

no saber tú la causa de mi mal, sabras que el salir yo

de mi casa y de mi naturaleza, y el venir adonde agora

estamos, todo ha sido por la fuerça y poder de aquella

que par no tiene oy en el mundo en hermosura y todo buen

atributo.

_Lyd._--Y quién tal podra ser que baste a mudarte muy en

otro del que solias?

_Flor._--Aquella cuyo merescimiento me da gran loor en

solo nombrarme y ser su captiuo.

_Lyd._--Mucho derogas a tu nobleza en te rendir sin auer

quien baste a prenderte.

_Flor._--No me atajes en la sentencia y no errarás en el

juzgar. Porque allá antes que la viesse, como su fama

de bondad y hermosura hinchiendo el mundo viniesse a mi

noticia, dudoso de tanto valor y incredulo de lengua

vulgar, embié por un criado de mi casa en secreto a verla

y sacar su retracto. Por el qual, visto por mí, conosci

ser nada lo que nadie me podia allá contar. Porque no

menos ventaja haze la grandeza de mi señora a la fama

que las no amantes lenguas me lleuauan, quanto excede lo

viuo a lo pintado, y lo existente a lo por formar. Visto,

pues, el retracto de su incomparable hermosura, me rendio

alla por tan suyo, que ya como a perfection de mi sér no

platicaua mi desseo sino de dessealla, y mis ojos sino de

vella, y mi coraçon sino de amalla, y mi entendimiento

sino de contemplalla. Y como por la muerte de mi padre me

halló el amor más libre, luego me mandó dexar el gouierno

del estado a mi madre y que viniesse a darle las llaues

de mi dichosa prision. Vine, vila, y conosci ser nada lo

que de ella se me podia dezir en absencia. Y finalmente,

tengo hecho pleytesia a su vassallaje, y tengo tan

inclinada mi memoria a pensar en ella, y mi entendimiento

por tan suyo, que no puedo saber otro bien ni otra gloria

sino de Belisea, a la qual de libre voluntad amo, con

firme fe la adoro, y como gloria de mi coraçon, no es

possible apartar de ella mi memoria ni desprender mi

voluntad. Y pues sabes lo que querias, prouea tu libre

prudencia en lo que mi captiua voluntad no puede sino

amar la muerte y descansar con el tormento. Cata, pues,

suelto el enigma: mira cómo estamos ya, como dizen, las

manos en la masa.

_Lyd._--Aunque vea tu querer muy afixado en tu perdicion,

el mio, que muy firme está en tu seruicio, no me

consiente callar donde tu señorio y mi poco atreuimiento

no me dan suelta al dezir.

_Flor._--Pues sé que no bastaras a sacarme de mi acertado

parescer en amar, yo quiero libertarte a que me digas el

tuyo. Y sé bien que tú mismo aprobarás por mí contra ti,

si contra mi desseo piensas proceder.

_Lyd._--De tu nueua licencia me nasce para te hablar

nueua osadia, acompañada con el deuido acatamiento que mi

persona a la tuya deue: empero porque auiendo testigos

tus cosas iran en plaça antes que el tiempo (que aclara

todas las cosas) lo pida, y tambien porque a tus criados

no se les dé motiuo de atreuimiento para con tu persona,

porque viendo me hablar contigo tan de asiento, sin saber

la licencia que para ello me tienes dada, vendran a

perder algo del reuerencial temor que inferiores deuen a

su señor, porque la mucha familiaridad pare menosprecio,

por tanto, será bien que mandes (si te paresce) aquellos

moços salir de la sala.

_Fel._--No ves, Fulminato, en qué precio de almoneda nos

trae Lydorio?

_Ful._--Yo lo he oydo: que descreo del agareno y de

toda la ley del Alcoran si no estoy por yr a él, y en

presencia de mi amo echalle la lengua a los pies, para

que sepa cómo se habla de Fulminato. Y aun si, lo que yo

querria, se me pone en defensa, dexarsela por pieça mayor

de todo su cuerpo. Y aun espera y verás la obra comer a

vn plato con mi dezir.

_Fel._--Y calla, está quedo, no te oya Floriano, e oyamos

en qué se determina.

_Flor._--Ya me paresce, Lydorio, que buscas de corrido de

lo que as pensado cómo te escabullir sin ser conoscido

tu yerro. Y por tanto quiero que aya testigos de tu

confusion y mi mucho acertamiento, los quales atribuyan

la victoria a quien la mereciere. Oyslo, Fulminato y

Felisino? llegaos acá. Agora tú, Lydorio, procede, y

vosotros oyd quán armado está contra mí de argumentos.

_Lyd._--Aunque de ser contra ti me guarde Dios, y

pues hazes juezes de tu causa los que de ti an de ser

juzgados, digo que me paresces muy aborrecedor de tu

descanso: pues sin muy manifiesto por qué, te matas con

tus manos.

_Flor._--Y cómo no causa hallas tú el morir yo por quien

tan justa, deuida y necessariamente muero? Agora te

digo que sobre tal fundamento podras leuantar muy falso

edificio.

_Lyd._--Veo, señor, tan firmado tu parescer en tu daño,

que hallo menos inconueniente el seguirte que prouecho

en el contrariarte. Y aunque el consejo no se deue donde

no ay voluntad al recebirle, ni se espera fructo en el

effectuarle, no empero callaré a que mi sana voluntad

te auisa pongas delante en lo que tu alto merescimiento

se deua estimar, y la nobleza de tus antepassados, y la

limpieza de tu sangre, y la qualidad de tu estado, y el

cuento de tu persona. Y mira, señor, que no te dexes

gouernar por la libertada y fauorescida juuentud, sin

que con el freno del preuenir de las cosas le des tales

sofrenadas, que puedas lleuarla subjecta a la razon; en

especial no te deues fiar como mancebo de ti mesmo en

este caso de cobdicia sensual de la lasciuia y ardor

libidinoso de la cenagosa y limosa carne, enemigo tan

pujante y tan notorio y continuo nuestro: porque en la

pelea de este vicio de la luxuria, muy pocos acometedores

vimos gozosos del triunpho de victoria, ni aun pocos

acometidos escapar de muerte, o cayda, o herida. Y si en

lo dicho te soy molesto, mandame callar en lo por dezir.

_Flor._--Cómo que tan presto piensas derrocar mi firmeza

de que no busque mi desseo la consecucion de su gloria?

Cata que el amar es al hombre natural, porque el amor es

obra de la virtud concupiscible.

_Lyd._--Amor virtuoso.

_Flor._--Bien dize: porque por fuerça y atraydo de la

virtud, ama hombre lo bueno. Y ansi por esto quiere Dios

por solo amor ser seruido, y como bien nuestro ser amado:

esto no es ansi?

_Lyd._--La mesma verdad.

_Flor._--Pues ansi a mí me es necessario endereçar mis

desseos, como a vltimo fin, en la gloria de mi señora

Belisea.

_Fel._--Atame essa christiandad.

_Flor._--Y es me no menos necessario confessar su poder,

y en mí la nobleza, y todo lo demás que tú pones por

estoruo para no la amar y querer y adorar: pues en ella

está mi vida y en su mano las llaues de mi muerte. Esso

mesmo me demuestra que hago aleuosia gastar algun momento

de mi triste vida sino en pensar en ella: porque si con

sólo auer oydo en absencia la fama de su valor no fuera

su captiuo, fuera muy de vituperar, quánto más, auiendo

merescido mis ojos verla, no se rendirá mi coraçon en

amarla y morir por ella? Y si todo hombre naturalmente

busca la gloria como a vltimo fin y descanso, pues por

qué yo menos y no más que todos amaré y querré aquella

gloria, a cuyo desseo soy tan lleuado y tan justamente

forçado?

_Ful._--O hi de puta, y qué diuinidad para dar gloria! no

basta loco, sino herege?

_Flor._--Dizes algo, Fulminato? calla, calla, dexa hablar

a Lydorio. Di, di, no enmudezcas: que yo sé, Lydorio,

que mi mucha justicia ha puesto freno a tus demasias

y silencio a tus reproches, y enmudescimiento á tus

argumentaciones. Confiessa, confiessa conmigo la potencia

de mi señora. Y pues con tus consejos sabes que no as

de ganar tierra en lo que, yo acertando, tienes tú por

error, prudencia será hazer de la necessidad virtud y de

los morales consejos venir a los actuales hechos.

_Lyd._--Qué es, señor, lo que me mandas, que lo haré,

pues que ansi quieres?

_Flor._--Quiero que, como libre tú de tal passion,

busques algun vado por donde a mi tormento pueda venir

aliuio.

_Ful._--Cómo, señor, que vna sola muger ha de bastar a

darte pena? calla por Dios, que afrentas a los que tu

pan mantiene. Descreo de quantos en Dios no creen y a ti

no an temor, si no me as dado más pena que en mandarme

hazer pieças. Auisen me quién ella es y guienme a su

casa, que aunque pese a todo el mundo, te la traygo a la

cama; y dame licencia yre a tomar algunas armas; y si

aun en esto ay tardança, muestrenme su casa, y comiença

me a esperar con ella de la mano, y veamos si abrá quien

diga a Fulminato blanco as el ojo, sino tú, que huyes de

conoscer a quien tengas en tu casa.

_Flor._--O, cómo es otra cosa el hablar a saluo de la

experiencia en los peligros!

_Ful._--Y pones duda en mi palabra?

_Flor._--Quiero que no hables lo que deroga al poder de

mi señora Belisea.

_Fel._--No te marauilles, señor: porque su esfuerço

le haze a Fulminato sobresalido en algunas cosas. Y

el camino más sin rodeos para que de tu descanso le

ganemos todos, es que tú, señor, escriuas de tu mano,

declarando a tu señora tu pena: porque por ventura tú

penas por ella, y ella o no lo sabe o no te conosce: que

yo te juro, a pena de mentiroso, que si ella sabe quien

tú eres y sabe tu mal, y sabe ser ella la causadora,

que ella venga muy presto a lo bueno. Porque la muger

es yesca muy dispuesta adonde el tal fuego prenda, y

preso no se apaga tan ayna, porque no saben tener medio

en el amar, como tan poco en el aborrescer. Y pues tú

estas determinado de seguir tu voluntad, y tu voluntad

es de amar a essa señora, ni los consejos de Lydorio

virtuosos aqui quadran, ni el arriscado parescer de

Fulminato es cumplidero. Porque en aquello se deue poner

el hombre de honra, con que presuma no descaer de su

estima, no saliendo con su intento. Y aunque el camino de

mensajerias que yo digo parezca en sí más largo, pero si

Dios pone la mano, suele ser muy breue, porque a quien

Dios quiere ayudar, la casa le saue.

_Flor._--O, cómo as acertado! bien paresce que tú ayas

visto el inspirante rostro de mi señora, pues de ella te

fue infundido tal consejo.

_Fel._--Infundí por ay: qué spiritu sancto para embiar

inspiraciones! nunca el diablo le sacará de dezir

heregias y de adorar por Dios vna muger.

_Flor._--Qué dices de merescer?

_Fel._--Trastroca me essas razones. Digo, señor, que el

merescer de tu señora no se deue ansi tratar.

_Flor._--De su merescer hablas, y tan a sobrepeyne?

Y cómo no miras que hablando de mi señora se an de

premeditar las palabras y ser muy de peso las razones?

Y quien osará mirar su rostro sin quedar conuertido en

nueuo ser?

_Fel._--En ser de asno.

_Flor._--Quién pensará merescer el menor de sus fauores?

quién sabra estimar su gracia? su compostura, su

gentileza, su donayre, su semblante ayrado, su alegria,

su grauedad, su honestidad, su poder, su proeza de sangre?

_Lyd._--Tú, Felisino, le has metido en cosa que no tendra

fin.

_Ful._--Por mucho hablar mucho errar. El diablo te hizo

tan reagudo, pues por tu causa no cesssara oy de loar

vna muger: que solo con el buen vestido le ha visto buen

parescer, que tambien le tiene vn palo atauiado, pues

dizen dame vestido y darte he vellido. Pues loela quanto

se pagare: que al fin es muger, y por menos perfecta fue

hecha para el hombre, como la silla para el cauallo.

_Fel._--Calla calla, que yo lo soldaré: que él ni oye ni

entiende, y tengo por mí que ya no sabe si estamos aqui.

A, señor, cata que en la tardança suele auer peligro en

cosas que estan en fauor de fortuna, y que quien passa

punto que passa mundo; escriue luego y no dilates tu

salud.

_Flor._--Bien dizes, den me aparejo y quedate tú que la

lleues.

_Ful._--Como esso cierto es lo que yo buscaua: y di te el

consejo y aun quieres me el pellejo?

_Flor._--Qué dizes? que hablays muy baxo o yo estoy sordo.

_Fel._--Digo que a no ser yo allá tan conoscido, que

holgaria de lleualla. Pero si como conoscido en aquella

casa, y sospechoso con mis entradas y salidas, me piden

qué quiero? a no dar tal respuesta, tus hechos van en

plaça: y será la primera en piedra, y lo segundo, va mi

vida jugada.

_Lyd._--Ay te esperaua; y aun tienes rason de querer

viuir.

_Flor._--Qué dizes, Lydorio, qué te paresce a ti?

_Lyd._--Que Felisino da bastante razon en su escusa.

_Flor._--Pues vaya Fulminato, porque no diga que no me

siruo de su persona.

_Ful._--Esso seria yr yo por carne al hambriento leon.

_Flor._--Qué dizes de leon?

_Ful._--Que me voy a armar mientras escriues y sea

presto; porque yo á los de Lucendo no les huyre mas el

rostro que a los caçadores el animoso y real leon. Y aun

sepas que si allá me tuercen ojo, que aure de hazer de

las mias: porque no me sufre el coraçon, ni es en mi mano

desenuaynar sobre colera despierta, sin manchar la espada

en sangre.

_Lyd._--Señor, no hagas mensajero sino de quien no aya

sospecha, y a quien no le sea injuria una mala respuesta.

Polytes, como sabes, es paje callado y cuerdo y

hombrezito para todo cobro, y también ya él tiene noticia

de aquella casa.

_Fel._--Y aun cómo ansi? que pocas vezes que falte en

casa le hallarán sino por allá.

_Flor._--Pues salios fuera, y embiadme le a mi recamara

luego; y no me entre negocio ninguno.

_Ful._--Allá quedaras. Oy, Felisino, contemos este dia

con piedra blanca; y digamos que oy nascimos, y con dicha.

_Fel._--Qué, tambien guardas el stylo de los antiguos,

que los dias prosperos contauan con piedras blancas, y

aquellos solos dezian que auian viuido; y los de mal

successo, con piedras negras, y aquellos hallauan auer

muerto?

_Ful._--A la fe no en balde he estado yo en Cordoba, y

hallé madre en Carmona, y me llaman Fulminato. Oy en dia

seruir de pelillo, buena parola, facto ninguno.

_Fel._--Tú eres el que yo buscaua, que oy mis buenas

cautelas me hizieron nascer.

_Ful._--Buena cosa es la conformidad de las voluntades

en los que conforman en la librea: porque la paz entre

nosotros, y la guerra con la hazienda de nuestramo, y al

señor oy en dia pelo y pelon, y vnguento en los caxcos.

_Fel._--Y aun esso es lo más seguro para pelechar, en

especial que oy la justicia con quien no tiene pluma

juega a luego pagar.

_Lyd._--Ea, concluyd las consejas y buscad a Polytes.

_Ful._--Vamos, Felisino, abaxo, que he alli al paje. A,

hermano Polytes, Floriano te llama de priessa.

_Pol._--Alguna parleria de mastresala tendremos: allá

voy, que si no hay testigos, negar y auisar para otro

dia, y entro en nombre de Dios.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 196 / 502 题