Palermo e Piçarro van a casa de la Claudina para traer
a su estancia a Parmenia e Libertina, e llegados a la
puerta de la vieja, la hallan en la calle, que avn pide
confession: metenla dentro en su casa, donde manda que
llamen a Celestina e la dexa por tutriz de sus hijos e
tenedora de sus bienes, lo cual hordenado e por la vieja
Celestina aceptado, da el ánima al diablo e dexa el
cuerpo á los gusanos.
PALERMO. PIÇARRO. CLAUDINA. PARMENIA. LIBERTINA.
CELESTINA.
[_Pal._]--Hermano Piçarro, ya ues que nuestra pobreza
no quiere tanta dilacion en lo que cumple al roço
quotidiano. Si te paresce que demos vna buelta por casa
de aquella puta vieja e traygamos aquellas piel de ouejas
al rancho, ya sabes que no podemos hazer viaje que más
sano sea.
_Piç._--O hermano, hermano, cómo te hiede la vida.
Despecho de la casa de Pilatos si tú no me hiedes a
muerto. Estas son vnas marcadas rameras, que cada qual
tiene vna dozena de amigos, e sobre todo: estos moços de
Policiano son mucho de aquella casa, y aun por milagro es
quando de allá salen; no pensemos yr por las pellejas e
dexemos allá los pellejos.
_Pal._--O pese a la fe de Tremeçen con hombre diuino,
vamos, despecho de la condicion, y siquiera lo lleue todo
el diablo.
_Piç._--Veo te tan enojado que no cumple dar te consejo,
mas descreo del puerto del Muladar si no estoy temblando
como vn azogado. Qué armas te paresce que lleuemos para
que no caygamos en falta?
_Pal._--Espadas e capas y aun no muy costosas, pues no
estamos ciertos de lo que nos ha de acaescer.
_Piç._--Lo que yo te sabre dezir, no es más de que si
en la posada ay varon no entraré allá más que en el
Infierno. E avn que si tomo las viñas vn cauallo no me
alcance. Mira, hermano Palermo, por sí o por no, haz como
yo hiziere e yo pagaré por ti si murieres mal logrado.
_Pal._--O, despecho de la peña camasia con tan pocas
fuerças como tenemos. Pues si para este embaraço es
menester algun desgarro, o hazer vn repiquete de broquel,
o algun golpe de pomo, no llegaremos a un amigo que vaya
con nosotros?
_Piç._--Donoso estás, leydo has donde yo. Maldito seas,
hermano; si hauemos de huyr, no vale más solos que con
testigos? Más honrradamente haremos el salto peligroso
yendo solos que muy acompañados. Toma, hermano, tu
follosa e ata te la bien al cinto, porque al huyr no se
te cayga, e si mal te succediere, assientalo a mi cuenta.
_Pal._--Ora vamos, e Dios nos libre de traydores, que yo
temeroso voy deste camino.
_Piç._--Mira, hermano Palermo, cuerdo eres. No te pongas
en auentura, sino en viendo me huyr aliuia tras mí, que
sé muy bien los atajos.
_Pal._--Por aqui por esta callejuela es más cerca e sin
peligro.
_Piç._--Cerca llegamos. Mas dime, hermano Palermo, no te
paresce que vees vn bulto negro hazia la puerta de la
vieja?
_Pal._--Por el passo en que vamos que creo que dizes
verdad. Lleguemos vn poco más adelante.
_Piç._--A vn en ora mala acá venimos si auemos de quedar
esta noche por estos cantones. Ora está atento, veamos si
se menea.
_Clau._--Ay, ay, que me fino.
_Pal._--Escucha, que boto a tal que habla no sé qué ay.
_Clau._--Confession.
_Piç._--Huye, huye, Palermo. Huye, que vienen tras
nosotros.
_Pal._--Detente, Piçarro, detente que no es nada. Ha,
Piçarro, buelue acá que no viene nadie, pese a la peña de
Francia.
_Piç._--O hermano mio, e cómo se me auia elado la sangre.
Viste bien lo que era? certificaste te no fuesse alguna
traycion?
_Pal._--Calla, cuerpo de la vida mala, que lo que alli
está ni se menea ni puede.
_Piç._--Ora lleguemos allá, Dios e nuestra Señora nos
guien. Quién va ay?
_Clau._--Confession.
_Pal._--Despecho de tal si no es la madre Claudina. Ha,
madre señora, eres tú?
_Clau._--Que me fino. Confession.
_Piç_--Ella es, e descreo de tal si de su casa la han
visto. Hola, damas.
_Par._--Quién llama?
_Pal._--Abri, descreo de la media nata que está aqui la
madre vieja cuasi a punto despirar.
_Par._--Jesus, e qué es esto que veo? Eres tú mi madre?
Justicia de Dios, señores, que me han muerto a mi madre.
Madre mia, madre de mi alma. Mirame acá, señora.
_Clau._--Que me fino.
_Lib._--Madre, mira me acá. Buelue a mí los ojos. Quieres
algo, madre de mis entrañas?
_Clau._--A mi comadre Celestina. Que me fino.
_Par._--Libertina, amiga mia, por la passion del que
se puso en Cruz, que tú vayas corriendo hasta casa de
Celestina, y la digas lo que passa, que tome luego su
manto, porque mi madre la quiere ver para siempre.
_Lib._--Gentiles hombres, uno de vosotros se vaya en mi
compañia.
_Piç._--Vamos, señora, donde tú seas seruida.
_Par._--Madre de mi coraçon, por qué no me quieres mirar?
Di me lo que te ha acontescido. Cuenta me tan gran
desuentura. Qué dizes, madre?
_Clau._--Que me fino. A Celestina.
_Pal._--Ya, ya, madre vieja, ya viene la madre Celestina.
Quieres algo que se haga en tu seruicio?
_Clau._--A Celestina.
_Par._--Ya viene, madre mia.
_Cel._--Paz sea en esta casa.
_Par._--Ay, tia de mi coraçon, mira mi desdicha grande,
mira mi madre y mi bien todo; mira su cabeça hecha
pedaços. Justicia, señores.
_Cel._--Paciencia, hija mia, paciencia. Qué es esto,
comadre de mi alma? qué mal tan grande fue el tuyo? alça
los ojos, señora Claudina, mira que soy venida a ver lo
que mandas.
_Clau._--Comadre, yo me voy a dar cuenta a Dios de la
vida passada. Llegado es el remate de nuestra tan larga
amistad. E como en la vida te aya sido leal amiga,
maestra e compañera, quiero en este tránsito que sepas
el amor que te tengo: lo primero para que fuiste llamada
será encargar te esta casa con los muebles y aparatos
della, donde hallarás muchos instrumentos e materiales
a nuestro arte necessarios, de los quales en esta mi
vltima voluntad te hago libre e perfecta donacion.
Especialmente te pongo en la possession de vn arca mia,
donde hallarás las cosas siguientes: quatro botes grandes
de olio serpentino, e otros dos pequeños de sangre de
abubilla, vna caxuela llena de dientes de ahorcado y otra
caxa grande de tierra de vna encruzijada; redomas para
azeytes, porque son en quantidad no tengo memoria de las
differencias dellas, pero de todas, con lo que dentro
está, te hago libre donacion. En vn pellejo de gato
hallarás embuelto seys dozenas de agujas para costuras de
virgos, y en vna caxa pintada todo el aparejo junto. De
todo esto, comadre, tomarás la possession en el punto e
hora que mi ánima salga desta carcel. Otra cosa que deues
estimar en más que todo te quiero agora dar de mi mano
á la tuya. Cata aqui, comadre, vna matricula e memorial
en que hallarás ciento e quarenta e dos moças que a mí
estavan encomendadas, e setenta e ocho despenseros a
quien estaua obligada a proueer, e veinte e cinco virgos
que tengo de remediar. Todo esto e a todos éstos te
encomiendo, comadre mia, que les hagas tal tractamiento
que ninguno dellos sienta mi falta. Mi hijo Parmenico, ya
sabes, comadre, quánto ha que está absente. En qualquier
tiempo que venga le tendras por hijo[584] adoptiuo, e
hasta que sea de hedad será[s] tutriz de su hazienda.
Esta mochacha ya queda en hedad para ganar de comer, pero
si como moça anduuiere errada, en tu consejo e auiso la
encomiendo. Muchas cosas se me offrescen a la fantasia
para dezirte, pero ya mi turbada lengua no me da lugar.
Hija Parmenia, ven acá, abraçame.
_Cel._--Comadre, ha comadre señora Claudina. Jesus,
Jesus. Sancta Pascua fue en domingo.
_Par._--Madre mia, madre de mis entrañas.
_Cel._--A esotra puerta, hija Parmenia; ya puedes dezir
que no tienes madre.
_Par._--Ay, madre mia. Ay, entrañas mias. Cómo me dexays
tan sola? Cómo quedo desamparada? Ay la desdichada. O
pérdida grande. O mal sin medicina. O arrebatada muerte.
O salteado tránsito. O madre, mi solo remedio.
_Lib._--Ay, mi agradable compañia. Ay, tia de mis
entrañas, qué será de nosotras? Adónde yremos en tu
absencia? Quién cubrira nuestras faltas? Con qué honrra
sabremos entre nuestras yguales?
_Par._--Ay, señora Celestina, ayudame a llorar mi
angustia grande. Siente comigo mi perdimiento.
_Cel._--Hijas de mi alma, no desmayeys, tornad en
vosotras, aparejad de dar sepultura al cuerpo de mi
madre, que aunque la pérdida fue grande, biuiendo
os Celestina no biuireys desamparadas. Y aunque los
coraçones lastimados pocas vezes admiten consejo,
especialmente quando la pena está reçiente, como agora
la nuestra, las personas cuerdas y experimentadas
en trabajos a toda aduersidad hallan medicina. Para
esto nascimos, para tornar a la tierra lo que della
rescebimos. La dilacion de la muerte, el deffecto
quotidiano de nuestra corrupcion que de dia en dia se
dilata, no es otra cosa sino vna muerte prolixa e vn
continuo estar boqueando. El termino de nuestros dias
por el soberano acto[585] del uniuerso está determinado,
y éste no puede passar el más fuerte de los que biuen.
Esta ventaja nos lleuan los que en morir nos preceden,
porque al fin, hijas mias, todos a este rigoroso tránsito
estamos obligados, y a pagar a la muerte este tributo,
qualquier hidalgo es tan pechero como quien mayor pecho
paga. Poned, hijas, vuestra voluntad con la de aquel que
a mi comadre crió para lleuarla, que aunque hagays, como
dizen, de la necessidad virtud, con esta conformidad no
perdeys vuestro galardon; e ya, pues esta desdicha es
acaescida, no podemos los que biuimos tener la rueda a la
fortuna que no ruede como e quando quisiere. E tú, hija
Parmenia, no çiegues ni atormentes tus ojos llorando, ni
te aflijas por lo que perdido es e yrrecuperable. Pon,
hija mia, essas alhajuelas en recaudo, e tomad ambas
vuestros mantos e vamonos a mi posada, que mientra yo
biuiere y tú de mi compañia holgares, no te faltaré ni
echarás menos a tu madre.
_Pal._--Damas, muy pesantes somos desta desgracia
acontescida; por lo que a vuestra gentileza se deue os
somos muy obligados si algo a vuestro seruicio tocare, ya
sabeys el estancia, e nos podeys embiar a mandar. E pues
la madre vieja os lleua a su posada, allá acudiremos para
ver lo que os cumpliere.
_Piç._--A Dios, a Dios, hermosas, y él consuele vuestra
tristeza.
_Cel._--El os guie, hijos; andad acá, moças; cubrid bien
las cabezas, que muy presto somos en casa.